Tendencias

Tronic tirará la casa por la ventana con gran show por su cumpleaños 25: “No somos la típica banda que hace una canción de amor”

Rodrigo “Rigo” Vizcarra y Gustavo “Chavín” Labrín dieron un apronte del recital de este fin de semana en La Cúpula, uno de los más importantes de su carrera. También se acordaron de la anécdota cuando grabaron en japonés “Combo Final”.

Los 25 años tocan la puerta de Tronic, una de las bandas insignes de los 2000’s lleva una extensa gira para celebrar estas bodas de plata de su carrera.

Estos rockeros criollos, en compañía del icónico Ciro Longa, vienen de una maratónica gira que ha pasado por México, país donde radicaron en algún momento, y también por distintos teatros del país, en ciudades como Rancagua, Valdivia, Valparaíso y Concepción. Un total de más de 10 fechas en este primer semestre.

“Normalmente las bandas tocan en lugares que venden alcohol y no pueden entrar menores de edad. Entonces enfocamos esta gira al público familiar: desde niños de cuatro años hasta adultos de 40 o 50”, dicen desde la agrupación. Por esto, esta gira buscaba ser transversal.

Poseedores de una discografía que atraviesa desde el recordado “Ke patine la risa” (2003) hasta su última placa, “Traspaso generacional” (2025). El mantra es mantenerse activos siempre señalan al diario pop.

Ahora dan el “Combo final” en el Teatro La Cúpula, en el Parque O’Higgins, tradicional lugar de conciertos al cual nunca se han presentado, hasta el próximo sábado 20 de junio. Todavía quedan entradas en Puntoticket.

-25 años. ¿Se puede tomar igual como un matrimonio tener una banda?

-Chavín: Claro que sí. Cuando llevas tantos años y eres una banda ya longeva, hay muchas historias por detrás. Nosotros somos una banda que siempre ha estado trabajando, que siempre ha estado haciendo y sacando música.

-Chavín, son años de alegrías, pero también de cosas no tan buenas. ¿Cómo es la vida de un músico? ¿Cómo es ser un músico de Tronic?

Chavín: Mira, estaría de más que nos quejáramos de algo. Como en todo trabajo, como en todo proyecto, siempre a veces estás arriba y a veces estás abajo. Eso lo hemos vivido en carne propia. Nosotros tuvimos gran exposición de nuestra música en 2003, 2005 aproximadamente, porque en ese tiempo los medios estaban abiertos a tocar música rock y sus derivados. Después llegó muy fuerte el reggaetón, después el urbano, entonces prácticamente los medios se cerraron a tocar cosas que no fueran urbano ni reggaetón. En ese sentido, claro, no estás tan presente en los medios.

Pero como nosotros siempre hemos estado haciendo música, discos, sacando singles, videos, siempre hemos mantenido nuestra fanaticada ahí. No nos dejaron de escuchar. Si bien algunos ya crecieron, ya tienen familia, imagínate, han pasado 15, 20, incluso 25 años, entonces pasó que nuestra música traspasó generaciones. Ya nos empezaron a escuchar los hijos de nuestros fanáticos que eran adolescentes cuando partimos.

-¿Se puede decir que Tronic pasó a ser una banda de rock de papá?

-Chavín: En estos conciertos que hemos estado haciendo en teatros va gente de todas las edades. Está diseñado para eso. Van hartos chicos también. Cuando tocamos en bares o discotecas, más bohemio, ahí se nota más la banda de papá, porque no hay niños.

-Pero el sentimiento de Tronic sigue conectando con gente joven. Yo tengo 28 años, tres más que Tronic, y en la media, por 2016 o 2017, había chicos que escuchaban Tronic y los iban a ver, y todo...

-Chavín: Lo que pasa, Marco, es que nuestra música siempre ha conectado con la gente joven. Cuando partimos en 2003, la mayoría de los fanáticos eran adolescentes. A lo largo de estos 25 años siempre aparecieron nuevas generaciones. Después de cinco años se renovaba la generación, después de 10 años lo mismo, después de 15 también. Entonces ya pasó a ser música para todos. Yo siempre he dicho que la música no tiene edad. Puede haber un caballero de sesenta años al que le gusta Metallica, que lo partió escuchando en los ochenta, y siempre va a haber un niño de 12 años con la polera de Metallica en la calle o en el liceo. La música va traspasando y eso ya lo estamos viviendo en carne propia desde hace más de diez años.

“Ciro ya es parte de la cultura pop chilena”

-Tronic tiene ese fenómeno: hay poleras de Tronic, ustedes también se visten con una identidad, tienen un personaje. A veces siento que la gente es hincha de Tronic.

-Rigo: Los fans se pintan los ojos. Siempre nos hemos uniformado para tocar, pero este último tiempo dijimos: “Ya, vamos a estar con la polera igual que el mono”. Y aparece mucha gente con los ojos pintados. También se ve harto que hacen máscaras con cartulinas, las dibujan y se las ponen. Es rarísimo porque se las ponen y cuesta ver el concierto con la cuestión puesta. Yo digo: “No sé, sáquensela para cachar un poco y respirar”.

-Siento que es parte de la generación de ahora. Son más performativos. Cuando van al cine se visten, cuando fue Barbie todos fueron de rosado. Tal vez es algo generacional.

-Chavin: Lo que pasa es que con el paso de los años Ciro ya es parte de la cultura pop chilena. No es solo Tronic. Nos pasa mucho que cuando viene Halloween muchos niños o niñas se disfrazan de Ciro. Nos etiquetan en esa fecha, suben fotos, se hacen las máscaras. Eso es lo que a mí más me gusta: que ellos lo hacen en su casa, con la mamá. De repente nos escriben: “Estoy acá pintando la polera con mi hijo porque vamos a ir al concierto en Talcahuano o en Concepción”. Eso para nosotros pega fuerte y también lo agradecemos, porque quiere decir que nuestra banda y nuestro personaje Ciro existen, están en el colectivo popular de las personas. Y no solo en Chile, porque nuestra música también la escuchan en Perú, Colombia, Argentina, México, países donde hemos estado girando en varias ocasiones.

-¿Cómo era hacer Tronic en los años 2000? Su propuesta era distinta, no era tan true, entre comillas. Veía recortes de prensa y había algunos más críticos, pero ustedes estaban en la suya y aquí están, 25 años al pie del cañón.

-Rigo: Nosotros estábamos preocupados de hacer música nomás. Como somos de San Carlos, nunca lidiamos tanto con gente de acá. No conocíamos a nadie. En Santiago la gente se conoce entre músicos porque se topan en conciertos, en el colegio, se empiezan a armar bandas y circuitos. Nunca entramos a ningún circuito porque no conocíamos a nadie. Lo que hicimos fue dedicarnos a hacer música y empezar a buscar puertas para tocar, pero solos. Al principio siempre éramos solos. Después por ahí nos invitaban a uno que otro festival, pero siempre fue así. No porque dijéramos “queremos ser solos”, sino porque no cachábamos a nadie. Éramos muy huasos, yo creo. Éramos chicos, estábamos encerrados tocando y practicando, concentrados en eso. Pelábamos el cable. Almorzábamos y seguíamos grabando. Al otro día, lo mismo. Era una motivación brígida.

-Es parte del provinciano, de ser resiliente. Ustedes son de San Carlos. Muchas veces tenemos que salir a la capital para conseguirla.

-Chavin: Claramente en Santiago existe una escena. Nosotros nunca hemos sido parte de una escena. Nos trataron de meter por aquí y por allá, pero hicimos un camino por las nuestras. Ese resultado se ve hoy en día, en que somos una banda que está presente, que existe, que puede hacer conciertos. Cuando partimos jamás imaginamos que íbamos a hacer una gira por Chile en teatros. Anduvimos tocando en muchas partes, teatros muy bonitos. Cuando llegábamos a esos lugares con los chiquillos nos impactábamos.

Decíamos: “Jamás pensamos que nuestra música, que igual es media desordenada, media rockera, iba a llegar a un teatro”. No somos la típica banda correcta que hace la canción de amor suavecita para que le guste a todo el mundo. Tenemos canciones agresivas también, que dicen uno que otro garabato. Pensar que eso pudo llegar a un teatro y que llegue mucha gente, grandes y chicos, nos llena de orgullo y de agradecimiento.

-Hablando de esta gran gira, ¿tiene el mismo sabor salir a tocar que cuando comenzaron? ¿O la experiencia le da otro toque, como el vino? Di ejemplo de curao ja, ja, ja…

-Rigo: Está bien el ejemplo. Cada gira y cada show te va dejando algo. La enseñanza siempre está. Nosotros con Tronic nos dedicamos muchos años a ser cada día más profesionales. Por ese lado hay un poco más de tranquilidad al tocar. Antes siempre estábamos en todas: “¿Está bien conectado esto? ¿Revisaron esto?”.

Estar así antes de un concierto igual te estresa. Ahora buscamos profesionalismo para trabajar con gente y tener los medios para que todo resulte, y uno como artista pueda estar tranquilo, concentrado en hacer su pega. Esa es una grata diferencia entre lo de ahora y lo de antes. Pero en el escenario siempre vas a aprender algo, de la tocata más chica a la más grande.

-Chavin: Algo que ha cambiado es que cuando empezamos íbamos a una tocata y armábamos todo nosotros. Hoy consideramos que estamos haciendo un show que tiene inicio y final. Hay mucha gente detrás: iluminador, incluso ahora tenemos bailarines y bailarinas. Siempre tratamos de ir mejorando esto y tomándolo muy en serio. Si alguien va a pagar una entrada que puede ser cara para alguna persona, no queremos que vaya a ver una tocata donde se suben unos hueones curados a dar jugo. No. Nosotros estamos haciendo un trabajo que cuesta mucho esfuerzo. Estamos tocando 33 canciones por noche, una tras otra. Esto no para.

Nos preocupamos de eso porque queremos que la gente viva una experiencia. Para muchos es una especie de terapia. Hay gente que está estresada y va al concierto a liberarse, a cantar, a pasarlo bien.

“Mucha gente no se atreve a hablar para no quedar mal”

-¿Cuál es la clave para estar 25 años arriba del escenario juntos?

-Rigo: No sé. Compartimos algo muy importante, que es el amor por la música. Eso nos conecta. Amamos hacer canciones y nos gusta todo lo que tiene que ver con esto. Nos une eso y también el respeto. Somos personas respetuosas y con nuestro equipo de trabajo también es así. Eso mantiene esto: el respeto y el amor por el arte.

-Chavin: Mira, no es que haya una fórmula. Cada banda lo va a llevar de su propia manera. Pero siempre hemos sido una banda consecuente al momento de escribir canciones. Si bien nuestro objetivo es entretener a las personas, también queremos que la gente reflexione. Planteamos temas sociales que vemos. No somos la típica banda que hace una canción de amor tranquilita para que le guste a todo el mundo, como hace la mayoría. Tratamos de ser honestos y describir cosas que nos pegan fuerte. Sin ir más lejos, hay una canción nuestra que se llama “Misis Guiñi”, que es muy potente en vivo y la gente se vuelve loca. Habla de la jubilación, de una señora que hacía robo hormiga porque su jubilación no le daba para más. Tenía que robar en el supermercado para subsistir y eso es real.

Nosotros lo vimos con Rigo cuando parábamos de trabajar e íbamos al súper. Veíamos a esta señora robar y eso nos pegó tan fuerte que hicimos una canción. Hoy eso es muy potente. Hay gente que ya es adulta y que en ese tiempo, cuando salió la canción, tenía 13 años y no entendía realmente de qué hablaba. Hoy dicen: “Qué heavy, realmente hablaba de eso”. Siempre tratamos de dar mensajes que aporten a la sociedad, que te hagan pensar. Hemos hablado de que todos somos iguales, de que si le compras al ladrón el mundo se pondrá peor. Tratamos de ir más lejos que la típica canción de amor y plantear temas que están ahí, que mucha gente no se atreve a hablar para no quedar mal con unos o con otros. A nosotros nos da lo mismo, decimos lo que pensamos sin temor.

-Como debe ser el punk...

-Chavín: Nos han tildado de punk los medios, los periodistas y alguna gente, pero nunca nos hemos puesto una chapa. Nos sentimos más cercanos al rock alternativo, donde puedes tener una canción punk, después una canción medio ska, después una canción más metafórica o canciones distintas como “Brasil” o “Fénix”. No nos da miedo ir por aquí y después por allá. No nos queremos poner una chapa, porque cuando te pones una como artista, si dices “soy agro”, no te puedes salir del agro. No vas a ver a Korn después haciendo una balada, ¿me entiendes? En ese sentido vamos por donde queremos ir y nos sentimos más músicos y artistas que pertenecientes a un género específico.

-Hablando de temas, ¿qué tema hoy les toca el corazón o les hace reflexionar? Vivimos tiempos bastante confusos, medio apocalípticos.

-Rigo: Qué buena pregunta. No sé qué decirte, en verdad.

-Chavín: Yo creo que algo que afecta a todo el mundo es por quién estamos gobernados actualmente en todos los países. Siento que cada vez los intereses son netamente económicos. Se entiende, pero lo social cada vez está perdiendo más. Siento que al ser humano común y corriente lo están inferiorizando más y más. Ojalá que no piense, ojalá que no opine. “Esto es lo que te doy, y si te gusta, te gusta, y si no, ándate”. Siento que eso está feo. Los líderes del mundo solo están preocupados de lo económico y no del medio ambiente. Les da lo mismo quemar un lugar para después hacer una minera, por ejemplo. Eso está muy feo. Sería bonito que en algún momento eso cambiara y que la gente, el planeta o estos líderes se dieran cuenta de que lo que realmente importa es el planeta y las personas. Las personas que hacen los trabajos que nadie quiere hacer son las que realmente levantan los países.

Nosotros siempre hemos tenido una línea por ahí. Se sabe. Escucha canciones nuestras de cualquier año y siempre va a andar por ahí eso. Tampoco queremos decirle a la gente: “Tú tienes que pensar igual que nosotros”. No es así. Nosotros planteamos cosas, temas que nos parecen relevantes, los ponemos en la paleta de las canciones y la gente los puede tomar para donde quiera. Siempre nos hemos sentido identificados con lo social, porque es algo que vivimos día a día.

Ciro Longa kun

-También tienen una versión en japonés de “Combo Final”. ¿Cómo nació? ¿A quién se le ocurrió esa idea? Es una de sus rarezas.

-Rigo: Una radio que se llamaba FM Hit. Nosotros hacíamos muchas cosas con esa radio: ir por colegios, tocar en vivo para todo Chile, etcétera. Había un chico que se llamaba Claudio PSX, que trabajaba ahí y tenía un programa relacionado con la cultura japonesa. Él conoció a un japonés que se llamaba Toshiro Murata, que tocaba y cantaba cuecas en su idioma.

Se le ocurrió la idea: “¿Por qué no hacen ‘Combo Final’ en japonés?”. Toshiro hizo la traducción y nos escribió la fonética para poder pronunciarlo. Nos ayudó, estuvimos trabajando con él la letra, porque ahí no había tutorial ni nada. Eran otros tiempos. Nos demoramos caleta. Como nosotros grabamos nuestros discos, teníamos la sesión y la cantamos de nuevo, pero nos costó mucho. A mí personalmente me tuvo aterrado. Yo pensaba que iba a grabar media hora o 20 minutos, y estuve como seis horas. Fue un desastre. Después la gente la escuchó y fue así. Incluso hay gente que nos ha dicho que la ha escuchado en Japón.

-¿Ustedes eran cercanos a la cultura japonesa? ¿Anime o algo así?

-Chavín: No, para nada. Todo eso fue idea de Claudio PSX. Eran canciones que estaban sonando en radio en ese momento. Creo que Sinergia también hizo algo. No solamente fue con Tronic, fueron varios grupos. El que hacía la traducción era Toshiro Murata. Imagínate qué hubiera pasado si el loco hubiera traducido mal la canción y hubiera dicho otra cosa que no queríamos decir. No teníamos cómo saberlo, ninguno sabía japonés. Pero confiamos en él y funcionó muy bien. En ese tiempo la gente amaba la versión. Hay gente que hoy se ha enterado por casualidad de que existe. Hay gente que ni siquiera sabe, pero ahí está.

-Yo la caché estudiando la historia de Tronic. Vi un foro de internet donde decían que “Combo Final” tenía una versión en japonés. La escuché y dije: “Esto está bueno pa’ preguntar.

-Chavín: Vamos a tener que subirla a Spotify entonces para que la gente se entere, porque no lo hemos hecho. Solo está en YouTube.

-Rigo: Capaz que sea buena idea y llegue a una serie japonesa.

-De opening. Porque Tronic, en los 2000, estaba muy presente en una generación rockera y también estaba muy pegada con el anime. Eran varias cosas juntas generacionales.

-Chavin: En YouTube, de hecho, unos chicos hicieron una versión con Naruto. Pusieron “Combo Final” con imágenes de Naruto, como opening, y pega muy bien. Realmente parece que fuera real, pero lo hizo algún fan.

-Por último, viene el cierre de esta súper gira que han hecho, en La Cúpula. Buen lugar. ¿Cómo estamos para eso? ¿Pueden dar algún detalle o spoiler sin matar la magia?

-Chavín: Mira, La Cúpula para nosotros es algo histórico porque nunca nos hemos presentado en ese lugar. Estamos ansiosos y contentos de llegar. El show es muy intenso, de larga duración, como te decía anteriormente: una hora cincuenta aproximadamente, 33 canciones. Obviamente van a estar todos los hits y clásicos que tienen videoclip, que la gente más conoce, que estuvieron en radio, pero también van a haber canciones de todos nuestros discos. Este setlist es importante decirlo: fue creado por los mismos fanáticos. Hicimos una encuesta en redes sociales y les preguntamos qué canciones querían escuchar o cuáles no podían faltar. Ellos fueron votando y las más votadas las fuimos metiendo.

El show está súper bonito, súper variado. Vamos a pasar por canciones muy rockeras, canciones más melódicas. Van a estar nuestros bailarines y bailarinas. Vamos a tener un invitado estelar de un grupo muy querido y muy famoso chileno, que va a tocar con nosotros varias canciones.

Más sobre:Tronic

Lo último

Cotiza y compara todas las marcas y modelosPublica tu auto acá