¡Cambia el chip y atina con la carrera de electrónica industrial!

Antes de enchufarnos con la Carrera de la Semana, vamos a explicar de manera muy papa la diferencia entre electricidad y electrónica.
La electricidad es una fuente de energía que sirve para hacer funcionar, por ejemplo, una lavadora o una lámpara, mientras que los sistemas electrónicos como los radares, los timbres y teléfonos necesitan la electricidad para trasladar y conducir información como imágenes, sonidos y la voz, respectivamente.
De acuerdo con lo anterior, la especialidad de Electrónica Industrial más que preocuparse de reparar enchufes y cables, se enfoca en las máquinas y sistemas de producción industrial, onda fuentes de voltaje, tarjetas controladoras de temperatura y circuitos automatizadores.
Electrónica Industrial tiene una excelente empleabilidad en todos los sectores productivos, donde siempre se necesitan especialistas en máquinas, circuitos, equipos y comandos.
Durante la carrera a los alumnos se les enseñan pegas de instalación, mantenimiento, regulación y calibración de los equipos electrónicos que funcionan en una empresa, fábrica o industria.
Si atinas con esta especialidad puedes agarrar vuelo con el plan técnico, que dura 2 años y medio, y luego de titularte y encontrar pega, tirarte el salto en horario vespertino con la carrera profesional de Ingeniería en Electrónica, que tiene muy buena empleabilidad y sueldos promedio que al tercer año de egreso superan el millón de pesolios (mira las tablas).
Entre los ramos y talleres que hay que aprobar figuran física, matemática, electricidad, fundamentos de programación, sistemas digitales, microcontroladores, electromagnetismo, redes de datos, comandos industriales y riesgos eléctricos, entre otros.
Imperdibles
Lo último
hace 6 min
hace 10 min
09:47
09:11
08:33
08:00
No sólo es la cantora más antigua de cueca: hay quienes incluso aseguran que —dicharachera, desbordantemente alegre— la cueca se hace carne en ella. Para el resto, simplemente es la reina o faraona del género. Con sesenta y cinco años de trayectoria, propietaria de uno de los rincones folclóricos más tradicionales de Santiago, María Esther Zamora es el faro de artistas como Gepe o Álvaro Henríquez, continúa subiéndose a los mejores escenarios y coleccionando fiestas y anécdotas en la casona de Av. Matta. “Jugando los descuentos”, dirá aquí, “hay que aprovecharlas todas”.
La Firme con María Esther Zamora: “La cueca es la vitamina del alma, es indudable”
Lo más leído
1.
2.
3.
4.
5.
6.



















