“Pido perdón a quienes tienen familiares con covid”: La emotiva entrevista de CHV a comerciante que trabaja en cuarentena

La vendedora y comerciante envió un mensaje directo al ministro de Salud exigiéndole un permiso para poder trabajar.


Durante la tarde de este sábado 12 de junio, Chilevision Noticias emitió una emotiva entrevista a una mujer que trabaja en una feria libre, mostrando en la pantalla la otra cara de aquellos que trabajan a pesar de las consecuencias del Covid-19.

La mujer llamada Raquel encontró al equipo de CHV, quienes recorrían un mercado persa que funcionaba con amplio público a pesar de la cuarentena total que rigió en toda la Región Metropolitana desde esta madrugada.

A través de la conversación, la mujer reveló que sabe que se arriesga a sanciones al trabajar y que incluso ha tenido que pagar multas para que su local de comida pueda funcionar a pesar de las restricciones sanitaria, pero, a pesar de lo complejo continúa trabajando porque debe mantener a su familia, enviando un mensaje al ministro de Salud, Enrique Paris y el gobierno.

“Tenemos derecho a comer, estamos en manos de nadie, porque ni siquiera el alcalde electo se ha presentado a ayudarnos de alguna forma. Aquí todos los independientes no tenemos bono, no tenemos caja, no tenemos nada”, señaló la señora Raquel, quien aseguró que cumple medidas para prevenir el Covid-19.

“Me gustaría que las grandes mentes que se juntan, vivieran un mes con lo que nosotros ganamos, a ver si pueden mantener su calidad de vida. Siento mucha frustración cuando veo los mall abiertos”, expresó demostrando su molestia.
“Si yo estuviera en el lugar del señor Paris saldría a caminar para ver la situación del pueblo, es muy fácil hablar en una mesa”, señaló Raquel, dirigiéndose al ministro de Salud y la forma en que busca regular la pandemia en Chile.

“Tengo un bebé de tres años y una hija con discapacidad. El banco no me perdona y los centro comerciales tampoco. Si me cierran el local, voy a salir con una bandeja como empecé, pero yo necesito trabajar”, detalló.

“Muchos locatarios son abuelos y están en la casa sin un peso. A lo mejor me van a cerrar el local, pero si lo cierran y me cobran tendré que pagar una vez más y tendré que seguir en la lucha. Trabajo para comer un poco y el resto para dárselo a un Juzgado o al Seremi, el Servicio de Impuestos Internos no perdona. Así es la vida de los comerciantes”, agregó Raquel, conteniendo las lágrimas por la impotencia.

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