Jóvenes ahora usan el WhatsApp como un diario de vida 2.0

Antes de internet, era habitual que las adolescentes recibieran un diario de vida como regalo de cumpleaños o Navidad.

En él, las chiquillas daban rienda suelta a todos sus sentimientos, pegaban sus esquelas y revelaban esos secretos que no podían contarles ni a sus madres ni a sus mejores amigas.

Hace unos años, los blogs y tumblr eran la plataforma favorita para quienes deseaban desahogarse, ya que el anonimato que entrega la web hacía posible que las palabras fluyeran con mayor sinceridad.

Sin embargo, como todo cambia en este mundo, con la llegada de WhatsApp los jóvenes ahora ocupan ese servicio de mensajería para tener su "diario de vida 2.0".

A raíz de este fenómeno social, La Cuarta contactó a Dominique Karahanian, psicóloga, académica de la Universidad Mayor y experta en comportamiento adolescente y redes sociales, quien explicó que esta tendencia, que puede parecerle chocante a los adultos, es totalmente normal en esta etapa.

"En la adolescencia se está comenzando a formar la identidad, por lo que es súper natural que los hijos se vuelvan más reservados en algunos temas, que se comuniquen menos con los adultos, no así con sus pares, quienes se vuelven su principal apoyo en esta época", aclaró la profesional.

- ¿Es normal, aunque sea con desconocidos?

- Todos los seres humanos necesitamos instancias de desahogo, de poder hablar de nuestros problemas sin sentirnos juzgados. Es cosa de ver cómo los mismos adultos aprovechan el anonimato que da Twitter u otras plataformas sociales para soltar lo que tienen adentro.

- ¿Y en el caso de los adolescentes?

- Ellos están en un proceso crucial de definir su identidad, donde buscan diferenciarse de sus padres, por lo que utilizan estas plataformas para ser escuchados sin que hayan juicios de por medio.

- ¿Y por qué no hablar con alguna amiga?

- Esta dinámica cumple el mismo rol que hace unas décadas cumplía el diario de vida en papel o el blog. La idea es darle la libertad a una persona de poder decir lo que piensa o siente, sin que deba reprimirse para no herir al otro.

- ¿En qué momento los padres deben ponerse alerta?

- Cuando los hijos empiezan a cambiar de manera brusca su comportamiento, cuando dejan de hacer las cosas que les gustan, o se muestran rabiosos o muy tristes. También deben vigilar las redes sociales del hijo y fijarse si hay algún comportamiento extraño.

- O sea que igual se debe tener ojo...

- Claro. Porque si bien esto de tener un diario o un confidente es un proceso normal, no faltan quienes se aprovechan de la vulnerabilidad de los jóvenes.

- ¿Cómo quienes?

- Gente que disfruta acosando a jóvenes o, de plano, quienes tienen conductas pederastas. Por eso, aunque internet puede ser de ayuda para los jóvenes, no se debe olvidar que nunca sabremos quién está detrás de la pantalla.

Así funciona la dinámica del "paño de lágrimas" por mensajería

Ahí mismo se hace la invitación a sumarse a la dinámica. Tras una breve explicación, se empiezan a asignar los roles.

Las muchachas que quieren hablar con alguien de sus problemas, escriben "necesito un diario".

Otras, en cambio, quieren ayudar o leer sin juzgar a quienes estén aproblemadas, por lo que responden a aquellas que piden un "diario", o escriben a su vez: "quiero ser diario".

Tras un breve diálogo en el mismo posteo, se dan los números de teléfono y comienzan a hablar.

Incluso, algunas recomiendan a algunos "diarios" diciendo: "ella da muy buenos consejos", "es un amor de persona", "me ayudó cuando estaba en una situación difícil y sus consejos me sirvieron un montón".

Hasta ahora, la experiencia casi siempre termina siendo positiva.

¿Cómo debo actuar frente a este tema?

1. Darle al hijo/a la confianza suficiente para que sepa que puede tener su "diario", pero que siempre va a contar con sus padres.

2. Lo ideal es inculcar desde pequeños el "puedes contarme lo que sea, si te equivocas, no importa, yo soy tu madre/padre y siempre podrás confiar en mí".

3. Nunca debe intrusear el Facebook o Whatsapp de su retoño. En la adolescencia, son muy celosos de su privacidad y esto puede romper la confianza. La idea es que tenga conocimiento de lo que hace su hijo/a en redes sociales, mas sin llegar a los extremos.

4. Eduque a su hijo en el comportamiento en redes sociales: dígales que es peligroso que revelen su dirección, el colegio al que van, los horarios en que la casa está sola, su rut y otros datos personales. Así como también debe enseñarles que no manden fotos en ropa interior o desnudos.

5. Evite satanizar las redes sociales, aunque siempre debe estar atento a la forma en que su hijo/a las utiliza. Lo ideal es que ponga restricciones en su uso, porque la adolescencia también es una época donde se ponen a prueba los límites. Los padres deben tener presente que rayar la cancha es una muestra de amor.

6. Si nota que su hijo/a tiene un cambio radical en su comportamiento, se muestra deprimido o rabioso, deja de lado a sus amistades y muestra desinterés por cosas que antes le apasionaban, converse con él y pregúntele qué pasa. La idea es que sepa que puede confiar en usted.

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