La fe intacta en un Chile mejor

Autor: Luis Escares

Dos religiosos han sido parte activa de las manifestaciones en Plaza Italia. Ambos trabajan con la comunidad escolar y católica de Don Orione en Cerrillos, comuna donde se han cultivado el sentido de pertenencia y solidaridad con el resto.


Ya van 14 días de manifestaciones. Chilenos, chilenas, jóvenes, niños, abuelos, sin importar oficio y profesión, le dan la lucha al sistema para reclamar por lo justo, en una guerra imaginaria que parece lejos de desgastarse.

Entre medio de todo esto, salieron dos religiosos. La hermana María Jesús Nieva, argentina, es la Superiora Provincial de las Pequeñas Hermanas Misioneras de la Caridad. Vive en Cerrillos y su tarea es colaborar en la dirección pastoral de las obras de las hermanas en el país, que son colegios, internados y acciones pastorales en favor de personas de escasos recursos.

Al lado de la hermana, la acompaña Maikol Sáez, quien forma parte de la congregación “Hijos de la Divina Providencia”, es estudiante de filosofía, es decir, aún es seminarista. El hermano Maikol durante la semana estudia y los fines de semana, junto con la hermana María Jesús llevan adelante un proyecto que se llama “oratorios” en la comuna de Cerrillos, grupos pastorales y recreativos para niños vulnerables.

Maikol Sáez y María Jesús Nieva han estado en la lucha junto a los que sufren. Desde Cerrillos llegan a marchar por un país más justo para todos, con un mensaje de esperanza que fue tratado a la perfección por el periodista Sebastián Campos, @sebacampos.media en Instagram, donde subió como ambos caminaban por la Alameda.

“Acompañar a nuestra gente, en medio de sus necesidades, de sus luchas, de sus reclamos, de sus sueños… Caminar con nuestro pueblo testimoniando a Jesús”, escribió la hermana María Jesús en sus redes sociales, con varias imágenes donde se le ve marchando y subiendo imágenes con la leyenda “Es tiempo de justicia, no basta con rezar”.

Maikol tiene un sentimiento parecido. El religioso orionista tiene como lema “servir a Jesús en los pobres”. Trabajo que día a día lo fortalece en el seminario Orione y sus respectivos establecimientos que ayudan a personas con capacidades diferentes y los más desvalidos de Cerrillos.

Es más, la cuenta de seminario escribió: “La unión hace la fuerza, tenemos que romper toda cadena que quita la libertad de hijos de Dios la voz de la iglesia”, como sinónimo que también están en esta lucha.

En su posteo de Instagram, Sebastián Campos retrata lo que ambos vivieron en la manifestación y cómo su especial sensibilidad los ha hecho entender este movimiento.

“Sería una falta de coherencia ver y compartir las precariedades de los más pobres y no solidarizar con sus sufrimientos, no hacerse parte de él, de sus reclamos y sus luchas y contentarse solo con labores asistencialistas”, tecleó el profesional.

Para luego agregar: “Con los ojos llorosos y la cara irritada, medio asustados entre la masa, pero alegres por la comunión entre tanta gente congregada ahí y vistiendo sus hábitos religiosos, arriesgándose al repudio, los insultos y la burla de la gente (dada la crisis que también vive la Iglesia Católica), fueron a manifestarse en Plaza Italia, a dar testimonio de una fe que no solo se vive de rodillas mirando un crucifijo (que está muy bien que se viva así), sino que también se vive de pie, mirando y acompañando al prójimo”.

Una imagen que invita a la esperanza, que nuevamente une a todos los sectores transversalmente y espera ser una ayuda para terminar con la injusticia social del país.

Incidentes en Plaza Italia

Cerca de las siete de la tarde, lo que era una tranquila manifestación terminó en una batalla entre fuerzas especiales y encapuchados.

Un grupo que se separó de la marcha, comenzó a lanzar objetos a la Torre Telefónica, lo que provocó el actuar policial, que se enfrentó a desquiciados que venían desde Metro Católica, Parque Forestal y Vicuña Mackenna.

Quienes marcharon pacíficamente tuvieron que arrancar por el Puente del Arzobispo rumbo a Santa María para resguardarse.

Santiago

La CUT fue la convocante de la marcha frente a La Moneda. “Se marca un sello trabajador. Fue muy nítido con los carteles, lienzos, señalando las demandas del Pliego de los trabajadores y trabajadoras. Y eso es muy potente porque pone el foco donde queríamos ponerlo”, comentó Bárbara Figueroa.

Concepción

Los recolectores de basura se tomaron el centro de Concepción, con una movilización tranquila y que contó con el apoyo de los penquistas, quienes se sumaron al pliego de peticiones de los trabajadores. Después del fin de la marcha, hubo enfrentamientos entre trabajadores portuarios y fuerzas especiales, las que terminaron con varios heridos, además de algunos intentos de saqueos.

Limache

A las 19 horas salieron cientos de manifestantes desde Limache hasta Santiago. “Esta marcha rompe las fronteras regionales y manifiesta el descontento que existe en todas las localidades de nuestro país: un descontento por las nulas respuestas a las demandas del país y por las burlescas respuestas políticas que no aportan a la contingencia nacional”, comentaron sus organizadores.

Antofagasta

El norte marchó por sus principales avenidas. Más de 10 mil personas caminaron pacíficamente, mostrando sus pancartas y gritando el descontento social que se vive en el norte. Al final, sólo unos pocos opacaron la fiesta ciudadana.

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