Ella es Lucy Ana Avilés, la chilena que nos trajo el súper avión

Lucy Ana Avilés Hernández (41) es una chilena de tomo y lomo. Hace unos años se radicó en EE.UU. con su marido yanqui, con quien tiene dos hijas, pero jamás se olvidó de la tierra donde se crió.

La sicóloga es una convencida que el primer amor nunca se olvida. Y por eso vive pendiente del acontecer de la Región del Maule, zona de catástrofe por estos días a raíz de los incendios forestales.

Ese cariño especial nació hace 120 años, "cuando mis bisabuelos fueron de luna de miel a Iloca y les encantó. Él (Manuel Avilés Inostroza) se convirtió en el director del Banco de Curicó. Y después trabajó como médico de forma gratuita. Lo hacía por vocación", le confesó a La Cuarta la generosa criolla.

Con el paso de las generaciones, la familia solía disfrutar de sus vacaciones en el fundo Idahue, ubicado entre Licantén y Hualañé. Ella, en particular, guarda los mejores recuerdos. "Por eso estoy en contacto directo con la gente de la zona y estamos atentos a ayudar en lo que nos sea posible", aseguró.

Lucy arrendó el súper avión

Ese sentimiento es el que la motivó para hacer las gestiones junto a su marido, Ben Walton, nieto del fundador de la cadena de supermercados Wallmart, para arrendar el avión supertanker 747-400 y combatir los incendios forestales en la zona donde jugó por tantos años.

"Lo que está pasando es terrible. Esperamos que todo salga bien y el avión sea de gran ayuda", dijo.

Desde el Desafío Levantemos Chile, con quienes se contactó Lucy Ana Avilés, manifestaron que el esfuerzo hecho por ella es ejemplar, pues "el arriendo por día cuesta 350 mil dólares y traerlo a Chile sale un millón", señaló Cristian Goldberg, presi de la fundación.

La chilena residente en Denver, Colorado, señaló que a las 17 horas de ayer el avión despegaría a nuestro terruño, luego de obtener el sufrido permiso por parte de la Conaf para participar en las labores. "Nos autorizaron sólo para trabajar durante dos días y ahí van a ver qué pasa. Ojalá todo resulte favorable y quienes estén detrás de estos incendios sean ubicados donde corresponde", mandó a decir.

- ¿Usted viene con el avión?

- No, por ahora me quedo acá. Pero iré...

Corazón gigante

Esta no es la primera vez que "Luciana", como le dicen sus amigos, se pone la camiseta pa' ayudar a los más necesitados.

Hace un par de años ayudó en la reconstrucción de Iloca, tras el 27-F, y con su fundación, Vientos del Sur, se puso con el colegio Dr. Manuel Avilés Inostroza, pa' los estudiantes de la zona. Su marido fue el arquitecto.

Incluso, en Gringolandia "trabaja con niños abusados sexualmente y está pendiente de la comunidad de habla hispana. Su trabajo es tremendo aquí en Colorado para la comunidad latina", cerró Angie Buckley, su amiga.

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