Mano a mano con Enrique Paris: sus WhatsApp con Mañalich y su mentora Eli de Caso

Enrique Paris, conversó de manera sincera, larga y tendida con La Cuarta para hablar un poco más allá de este malponderado bicho que nos tiene chatos.


Dice que mide 1,68, pero al verlo, fácilmente, son 10 centímetros menos. Es el “Chico Paris’’ (con respeto, y él lo sabe) que en realidad, como admite el mismo ministro de Salud, su apellido debería pronunciarse “París’’, tal cual se le señala a la ciudad de la Torre Eiffel.

Le importa cero lo de su altura, pues en los alrededores del Patio de Los Naranjos todos saben que en estos días es un “grande’’ y es el único que ronca en La Moneda. Por ahora, eso sí, “paso a paso’’.

Sentimental, de carcajada fácil, cercano. De contar historias. Una.

Ordenado, obsesivo con el trabajo, bueno para los números; tose harto, como que se trapica. Hincha de la Católica. Dos.

Sí, y afable, para estar horas. No se apresura con el tiempo como Mañalich, pues este último nunca nos recibió tras cuatro fallidos intentos. Tres.

Y en esta mixtura es que el caballero del momento le dio la pasada a La Cuarta para lustrarse los zapatos y entrar al Salón Pedro de Valdivia del Palacio de Gobierno, a metros donde día a día el Minsal da el reporte en el “matinal del coronavirus’’.

Lo del viernes fue una llave abierta de gota a gota con este “Paso Dos: Transición’’, donde algunas comunas del sector oriente y norte de Santiago avanzaron en el desconfinamiento. Pero el tema es olfatear cómo viene la mano.

-Es que todos sabemos el comportamiento del chileno, pues ministro. Mire Londres, Alemania, Barcelona: se liberó la cuarentena y quedó la embarrada con el rebrote. ¿Acá será igual? Sí, es muy probable que tengamos un rebrote, no sólo por los bares y los pubs, sino por el aumento de movilidad. Creo que podemos tener rebrote en el quinto paso, que es el Modo Covid, pues este es un virus desconocido que evoluciona de esa manera, produciendo rebrotes. Por eso es clave mantener la distancia social, las mascarillas y todas las medidas sanitarias.

-Y usted las debe cumplir al dedillo… ¿Cuántas veces se lava las manos al día, en su casa se saca los zapatos antes de entrar? Las manos me las lavo cuantas veces sea necesario y claro, cuando llego a mi hogar me cambio ropa, aunque vivo solo.

-¿Vive en casa o departamento? Departamento.

-¡Uff!… Esa administración del edificio debe cumplir las medidas con temor… ¿Y ocupa el dedo para digitar el botón de su piso en el ascensor? Jajaja. No, ocupo el codo o una llave… Y en el edificio se han portado bien, pero no por mí.

-Claro. Pero volviento al tema del Paso a Paso, se nos viene el “18’’, ministro, y hay que bailar cueca. ¿El huaso se podrá acercar a cortejar a la huasita con mascarilla? (Sonríe) Emmm… es una pena, pero el baile, así como el tango en Argentina, que es de cerca, tendrá que ser con distancia social y mascarilla.

-Fome, pero hay que hacerla… Es que el chileno en esa época con la cerveza y el vinito puede perder la noción de resguardarse bien. En ese aspecto respaldó al alcalde Alessandri de suspender las fondas en Santiago. Sólo Dios sabe cómo estaremos en esa fecha y lo lamento por los fonderos, pero hay que evitar el rebrote.

-Y los futboleros esperan el torneo, los equipos están entrenando, pero no hay fecha. Se habló del 15 de agosto, pero… Nosotros no tenemos por qué responderle al fútbol. Eso lo está viendo la ministra del Deportes, Cecilia Pérez, y hasta ahora no hay nada oficial. Ella lo está viendo todo. Supe que hay conversaciones y estamos en una etapa de preparación. Ahora ella nos pidió protocolos de salud, pero la fecha la ve el Ministerio de Deporte.

-Porque si es por deporte, la hípica está muriendo, suspendida y no se les ha considerado. Sí, lo sé. Respeto a los animales y a la gente que trabaja allí. Hay veterinarios, jinetes, preparadores, los caballos deben ejercitarse. Pero hay que considerar que la reapertura de la hípica implica carreras con público y apuestas.

-Si ministro, pero ahora el público apuesta de manera online. De hecho, están jugando a los hipódromos de EEUU. Podría abrirse sin público. Acuérdese que hubo un rebrote en el Hipódromo Chile. Pero, es una buena iniciativa la que me plantea, mirando la industria y las apuestas online. Lo vamos a considerar y estudiar. Sin público. Buena idea. Lo consideraremos.

-No es que sea ludópata ministro, pero… Jajaja. Ah, ¡me va a preguntar por los casinos!

-Jajaja. Eh… sí, son miles de personas las que trabajan allí, y son los que menos posibilidades tienen de abrir. Sí. Hay que ver todo. Es muy difícil esa reapertura. No existe el distanciamiento ahí. Pero habrá que ver a futuro, seguro habrá que separar las distancias de las máquinas, hay que ver el aforo, etc. Hay que pensarlo. Aquí todo se debe estudiar con el debido tiempo.

-Ministro, cambiando un poco el tema. Usted se llama Oscar Enrique Paris y todos lo llaman por el segundo nombre. Bueno, mi madre me puso Oscar por el escritor Oscar Wilde. Leemos mucho. Pero mi papá se llamaba Enrique, y él me decía Enrique, después vino el “Enriquito’’ y al final me acostumbré y todo el mundo me llama Enrique.

-Ahora que menciona su infancia, siempre le han dicho el “chico’’ Paris. Era el más bajo del curso, seguro. ¿Se ponía primero en la fila del colegio? Jajaja. Sí pues, era el “chico’’. Mi infancia fue en Puerto Montt, Angelmó, y ahí quise ser médico, tuve una buena profesora de biología, mi familia tenía una farmacia y veía cómo se atendía a la gente. En esa época el farmacéutico era como un doctor. Y ahí me gustó, y ahí me convertí en médico.

-Pero con un salto tremendo: ministro de Salud. ¿Qué recuerdos tiene de su trabajo con la Presidenta Bachelet? Muy buenos. Trabajé con ella cuando era ministra de Salud de Lagos. Participamos juntos en un trabajo por los polimetales en Arica. Dábamos charlas allá. Viajamos. Y cuando fui presidente del Colegio Médico apoyé con mucha fuerza la Ley Ricarte Soto. Tengo muy buenos recuerdos del trabajo con Michelle Bachelet.

-Y ahora trabaja con Piñera directo y, más encima, en una pandemia mundial y como ministro de Salud. ¿Cómo se gestó este nombramiento, cómo le avisaron que reemplazaría a Mañalich?¿Estaba en su casa, lo llamaron por teléfono, estaba en una terna o fue directo? Yo estaba terminando mi segundo período en el Colegio Médico y me llamó Jaime Mañalich para que me integrara a su equipo. Redactamos el programa de Salud, después me ofrecieron el cargo de superintendente, cosa que no ocurrió y seguí integrando el comité asesor. Ahí empecé a hablar seguido con el Presidente para informarle de exámenes de laboratorios y otras cosas y comencé a tener un diálogo más fluido con él. Y claro, un día estaba a punto de almorzar. Fue un viernes, y me llamó: “Quiero que sea el nuevo ministro de Salud’’, me dice. Estaba con mis dos hijos que me visitaron y ellos me apoyaron. Dije que sí al tiro.

-¿Y Mañalich? Fue lo mismo que le pregunté al Presidente. Me dijo que el mismo ministro había dado mi nombre para su reemplazo.

-¿Ha hablado con Jaime Mañalich? Sí, por WhatsApp, por teléfono. Me dice que está más tranquilo, que ha podido descansar y estar más con su esposa, pues estaba delicada de salud. Se le ve más tranquilo, más calmado.

-¿Y le ha preguntado si usted ha hecho bien la pega?¿Qué opina de su gestión? Jajaja. Bueno eh… Me ha mandado unos mensajes positivos.

-Usted tiene un sello comunicacional muy particular. Eso de preguntarle el nombre y el apellido al periodista, saber de qué medio es, agradecer la pregunta, y ese mobiliario estilo matinal de la tele… Hay que tener cercanía con todos los que trabajan allí. Los periodistas trabajan duro. A veces no se les valora su rol. En mi equipo hay muchos. Y los que vienen a cubrir se les debe agradecer. Eso, de la comunicación se lo aprendí a Eli de Caso. Fue mi maestra… -Claro, “qué rico, buena onda’’, ministro. Jajaja. Claro ella me enseñó mucho. Ella tenía su estilo cercano, de otra forma de hablar. Me marcó. Trabajé con ella en Mega, después nos fuimos a TVN. Y somos amigos, siempre me llama para saber cómo estoy. Y aprendí lo de la cercanía con ella. Fue mi maestra.

Sus lágrimas por la dra. Cordero

En medio de la distendida entrevista donde la infancia y su camino a convertirse en el titular de Salud es la tónica en el contexto Covid-19, Enrique Paris se detiene, respira profundo y hace una alusión a la doctora María Luisa Cordero.

Es que claro, ella es de Puerto Montt, y cercana a la familia del ministro. Bastó que comenzara a mencionarla y recordar su estrecha amistad desde pequeño con ella para que inmediatamente se emocionara hasta las lágrimas.

Se sacó la mascarilla para tomar un poco de agua. Es que está sensible, con presión, cansado y con un país entero esperando, “ojalá’’, números buenos o medidas auspiciosas.

Más tranquilo, revela: “Sí, me emociona, porque quiero darle las gracias. Ha hablado muy bien de mí y sus palabras me emocionan. Todos la conocen a ella. Es especial: algunos la quieren, otros no. Pero en mi caso la quiero mucho. Habla de mis padres, me trae recuerdos. En fin, soy un agradecido de ella. Y me emociona. Claro, las lágrimas tambiém son el resultado de que estoy un poco cansado’’.

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