Otros crímenes y descuartizamientos que impactaron a los chilenos

El asesinato del profesor Nibaldo Villegas es el último de este tipo, pero ni por lejos el único.

Antes de conocerse la responsabilidad de Johanna Hernández y Francisco Silva en el crimen del profesor Nibaldo Villegas, el intendente de Valparaíso planteó que el asesinato y desmemabriento del cuerpo no era habitual en el país, la realidad es muy diferente.

Tal cual, porque a lo largo de nuestra vida como país independiente son muchos los casos de este tipo.

Y para dejar en claro cuán usuales son, recordamos dos que impactaron a los chilenos en los últimos años

El crimen de Hans Pozo estremeció a todo un país

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Todo comenzó el 27 de marzo de 2006 en sitio eriazo de la población Marta Brunet, de Puente Alto. Ese día, un perro callejero encontró el pie de una persona y de inmediato personal policial comenzó a investigar.

Con el paso de las jornadas fueron halladas otras partes del cuerpo. Todo el país estaba pendiente del caso. Hasta que el 3 de abril se encontraron las manos y el torso del joven, quien finalmente sería identificado como Hans Pozo Vergara.

Con su identidad ya establecida, las policías comenzaron a reconstituir los últimos días del joven, para determinar cómo y por qué fue asesinado, así como a los autores del crimen y el descuartizamiento.

Las pesquisas llevaron a Carabineros hasta Jorge Martínez, un comerciante y funcionario municipal de La Pintana que se suicidó al ser requerido por la policía.

En su heladería, ubicada en el paradero 30 de Santa Rosa, efectivos del OS-9 encontraron sangre perteneciente al joven, razón por la que se determinó que el cuerpo de Hans Pozo estuvo guardado en los refrigeradores del lugar tras recibir los impactos de bala.

Mujer descuartizó a esposo en Molina y se entregó

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En abril de 2014, los habitantes de la comuna de Molina, en el Maule, quedaron impactados por el brutal crimen cometido por Roxana Valdés, quien mató a su esposo, lo descuartizó y después cocinó sus restos en una olla.

El parricidio se originó porque el hombre le robó más de cinco millones de pesos que guardaba en la casa. Tras al ser descubierto no tuvo cómo justificar su actuar, razón por la que la mujer le disparó con un revólver a la altura del tórax y murió de forma instantánea.

De acuerdo a lo datos que proporcionó carabineros en aquella oportunidad, Roxana Valdés cortó las extremidades y los depositó en una olla de gran fondo, a la cual procedió a encenderle fuego durante varias horas.

Posteriormente, sacó los restos y los metió en bolsas de basura para trasladarlos a un sitio eriazo, lejos del domicilio a fin de no dejar evidencias.

Finalmente, la mujer se presentó de forma voluntaria ante la policía y confesó el crimen.

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