«También me pudo haber pasado»: el eterno recuerdo tras el homicidio de Margarita Ancacoy

Autor: LaCuarta.com

A tres años del brutal crimen en el barrio República, amigas, colegas y mujeres que se sumaron al dolor, recuerdan a la trabajadora de 48 años. "Que no vuelva a suceder esto nunca más", ruegan.


«No me gustaría que se olvidara lo que pasó con Margarita; por las que estamos y por las que vendrán también. Que no vuelva a suceder esto nunca más».

Esta reflexión de su amiga y colega refleja el sentir de decenas de personas que recuerdan a diario a Margarita Ancacoy Huircán (48), funcionaria de la Universidad de Chile que fue brutalmente asesinada durante la madrugada del lunes 18 de junio de 2018, hace exactos tres años.

El crimen que remeció al país y, particularmente, al barrio República, ocurrió a eso de las 5.20 de la mañana, cuando la mujer se dirigía al Departamento de Ingeniería Industrial de la mencionada casa de estudios, lugar donde desempeñaba labores de aseo desde hace 5 años.

Crimen

Mientras caminaba, Margarita fue interceptada por un grupo de sujetos que procedió a asaltarla y golpearla con un palo hasta quitarle la vida. Y todo para sustraerle un celular y $5 mil.

Según el parte médico, la víctima falleció en el lugar producto de un traumatismo encéfalo craneal agudo.

Cámaras de seguridad y el relato de testigos, permitieron la rápida captura de cuatro sujetos de nacionalidad ecuatoriana. Cristián Romero Morales y Jhonatan Chávez Quinchiguango fueron los primeros detenidos por parte de Carabineros. Ambos golpearon sin piedad a Ancacoy Huircán.

Con el correr de las horas, cayeron Diego Tabango y Olguer Otavalo. El primero fue aprehendido alrededor de las 16.00 del mismo lunes, mientras que el segundo se entregó a la policía.

Condenas

El 17 de diciembre de 2019, a un año y medio del crimen, el Cuarto Tribunal Oral de Santiago dictaminó una histórica sentencia de cuatro presidios perpetuos calificados.

Romero y Chávez fueron condenados a presidio perpetuo calificado por el delito de robo y homicidio. De esta manera, solo después de 40 años presos podrían optar a algún tipo de beneficio. En tanto, Tabango y Otavalo tendrán que pasar 20 años tras la rejas antes de aspirar a alguna prerrogativa.

Giro

«El crimen de la Margarita generó un giro en la forma de trabajar. Ahora las cuidan más».

Ser víctima de un delito en las invernales y oscuras noches capitalinas no era una posibilidad descabellada. Sobre todo considerando el horario de ingreso de algunas trabajadoras del aseo de la universidad. Al menos el que tenían hasta antes del homicidio.

«Margarita venía de Maipú y yo venía de La Florida. A la Margarita ya la habían asaltado dos veces. Yo lo único que hacía era encomendarme a Dios, pero igual me daba medio», cuenta una de sus colegas a LaCuarta.com.

En relación a aquella fatídica mañana, recuerda que «me preocupé porque ella nunca llegaba tarde. Eran las 05:30 horas y no llegaba. La llamé al teléfono y me cortaron». Al enterarse del fatal ataque, minutos más tarde, simplemente se quebró. «Entré en shock porque no lo podía creer. Yo recorrí los pisos (días después), me tocó hacer el aseo en los pisos que hacía ella y era…», alcanza a añadir, sobre un recuerdo que aún le atormenta.

Junto con confirmar la modificación en los horarios tras el asesinato de su amiga -actualmente se trabaja de 07.00 a 16.00 horas- la mujer cuenta que «si bien pensé en renunciar, después me dije que no, porque tenía que seguir, tenía que demostrar y había que hacer justicia por Margarita».

«No me gustaría que se olvidara lo que pasó con Margarita, por las que estamos y por las que vendrán también. Que no vuelva a suceder esto nunca más», añade.

Sobre su fallecida colega, reconoce que «constantemente está presente conmigo. Yo aún no puedo superarlo porque a mí también me pudo haber pasado; por la hora en que andábamos en la calle. Expuestas».

¿Cambió realmente la situación para las colegas de Margarita Ancacoy? «Cambió todo porque éramos invisibles. Ya no. A pesar de que igual teníamos el apoyo de ciertas personas, el saludo de la mañana y todo, pero para otras éramos invisibles. Pasaban por el lado de nosotros y ni nos miraban. Ahora como que cambió eso», asegura una de ellas.

Marcha Textileras 8 de marzo 2020. Foto por Ignacia Biskupovic.

Textileras

«Siempre estuvieron con nosotras, siempre nos prestaron apoyo. Cuando fuimos a la fiscalía ellas estuvieron ahí, nosotros estuvimos con el lienzo que hicieron para Margarita. Yo marché con ellas para el 8 de marzo».

Son las propias compañeras de Ancacoy Huircán quienes reconocen la incondicionalidad de las Textileras MSSA, grupo autónomo nacido al alero del Museo de la Solidaridad Salvador Allende. Quienes, sin conocer a Margarita, se sumaron al dolor y deseo de justicia.

Denisse Flores, vocera de las textileras, explica que el crimen «nos impactó mucho porque es el territorio por donde nosotras transitamos. Nos sintonizamos por el lado de la mujer, por la historia de la Margarita, de entrar a las 5 de la mañana, de sus condiciones de trabajo. Nos sensibilizó mucho por esa fragilidad de sentir que pudimos ser cualquiera de nosotras».

«Quedamos como en shock. A mí me movió la indignación de un hecho tan violento. Cuando empezamos a conocer los detalles más terribles (…) traté de ponerme en el lugar de Margarita y decía ‘qué terrible’. Tú vas caminando, camino a tu pega, vas llegando, y te pasa algo tan violento, tan sorpresivo e inesperado. Ahí me dio un dolor de guata», reconoce.

Además, explica que «cuando nosotras salimos para el 8M a marchar con el lienzo de Margarita la gente nos paraba para fotografiar. Las mujeres y algunos hombres que andaban en la marcha sintonizaban… yo sentía que ese era el mensaje, que la Margarita no se olvidara y fuera un número más».

Retrato Denisse Flores.  Foto por Lorna Remmele. 

Lucha

Apenas pase la pandemia y puedan reunirse nuevamente, tanto las colegas de Margarita como sus amigas textileras trabajarán en un mosaico en homenaje a la fallecida trabajadora en el mismo lugar donde ocurrió el cobarde ataque. Un paso más en la eterna lucha por mantener su recuerdo.

«El lazo que las textileras formamos con las compañeras de trabajo de Margarita ha sido súper bonito porque es un trabajo de contención; no están solas. Eso ha sido súper lindo», concluye Denisse.

Lienzo Conmemoración vida de Margarita Ancacoy realizado por las Textileras 2021. Foto por Lorna Remmele.

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