El payaso Rolly es punto fijo en los eventos benéficos

Durante el rescate de los 33 hombres atrapados en la mina San José, en la superficie se instaló el Campamento Esperanza. Fue formado por rescatistas, familiares, reporteros y varios personajes inclasificables.

De ese último grupo, el que más llamó la atención fue el payaso Rolly. Claro, porque a diario ponía a todo chancho canciones de "Los Bochincheros" para distraer a los niños.

"Acampé allá más de 50 días y estuve tanto tiempo maquillado, que se me quedó pegada la pintura harto tiempo. Me levantaba a las seis y me acostaba a las 10 de la noche, hacía cuatro presentaciones al día", contó Rolando González (50).

Hace dos años, siguiendo los pasos de un hermano, Rolly probó suerte en Osorno y ahora trabaja como representante de artistas locales y se viste de payaso las veces que es requerido.

En junio hablamos con él. Estaba ayudando a José Ibarra, un niño de 11 años que sufrió un accidente en un columpio y quedó postrado. Atento a las necesidades del peque, Rolly se sumó a una campaña solidaria y participó en beneficios para el lolito.

Payaso siempre solidario

La solidaridad en Rolly es una constante. Ahora se quiere presentar junto a una banda tropical ranchera en la ex Peni de Santiago para hacer menos amargo el encierro de los presos. "Periódicamente participo de campañas solidarias y lo haré hasta que Dios me dé vida y salud. También tengo programado ir a la Fundación las Rosas de La Serena junto a mi hijo, el payaso Brandy", explicó.

"Siempre hacemos cosas, estuvimos en el terremoto de Iquique, en el de Tocopilla, en Constitución, en el de Coquimbo. En esto llevo más de 30 años, porque en Chile pocas personas hacen eventos solidarios", agregó.

"La primera vez que me vestí de payaso tenía 14 años. Fue en un circo argentino de patinaje sobre hielo y me encantó. Es como vestirse de Viejo Pascuero y que un niño te pida de regalo que su mamita se mejore, es conmovedor. Hola, payasito, te quiero mucho, me dicen, y eso me llena el corazón, siento la necesidad de entregar alegría a los niños y a las personas de bajos recursos".

Por último, el payaso nos contó que cuando necesita algo con urgencia para ayudar, siempre recibe una manito divina.

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