El síndrome de la cabaña: el nuevo achaque que nos está dejando el encierro

Autor: LaCuarta.com

Ansiedad, miedo, frustración y angustia es lo que describen los expertos como los síntomas que se presentan cuando la salud mental se afecta frente al desconfinamiento.


Muchos dicen que tras esta pandemia, nadie será el mismo. Hace 6 meses que el Covid-19 cambió las vidas de las personas y eso, sin dudas, ha afectado a la salud mental. Es específicamente en la etapa de desconfinamiento en donde comienzan a manifestarse algunos síntomas de ansiedad o angustia a los que hay que ponerles ojo.

Expertos en el área comentaron a La Cuarta de qué se tratan estos síntomas. Juan Ariel Zúñiga, psiquiatra, jefe de Salud Mental de Vidaintegra, señala que “hay dos fenómenos con respecto a un desconfinamiento: uno es eufórico, querer salir a hacer todo; y otro es el temor a ser contagiado, a eso se le llama el Síndrome de la Cabaña, traducción que viene del inglés y que no significa mucho en Chile. Acá es más fácil hablar del presidiario, de alguna forma en la cárcel se acostumbran a vivir así y se les hace imposible vivir en libertad”.

Para el psicólogo de la Universidad de Talca, Hugo Mallea “la crisis de ansiedad es un estado asociado al miedo. Las personas lo que hacen es buscar una forma de aminorar esto, y desarrollan conductas que les permiten sentirse mejor en el encierro, como ver más televisión o comer más. Además, pelean más que antes en su grupo familiar”.

El profesional agrega que “al mismo tiempo se produce una especie de zona de confort, ya que la casa se transforma en el lugar donde se sienten más seguros y cuando termina la cuarentena comienza otra etapa asociada al miedo, que es volver a la normalidad (Síndrome de la Cabaña), el miedo a salir a la calle, porque en su casa se siente protegido, se invierte el miedo, que antes era a estar encerrados. Es contradictorio, pero tiene la misma base, la ansiedad que produce miedo”.

Por su parte, Eduardo Sandoval, investigador del Instituto de Estudios Sociales y Humanísticos y doctor en psicología de la Universidad Autónoma, explica que en la actualidad existen cuatro dimensiones de síntomas.

“Uno de ellos es sentirse cansado, con dificultad para tomar la iniciativa para iniciar una rutina habitual. La segunda tiene que ver con el plano cognitivo, ya que las personas podrían experimentar una disminución en la atención, memoria, toma de decisiones. Tercero, una falta de motivación, nivel de apatía importante y cuarto, tiene que ver con el plano emocional, se podrían manifestar altos niveles de ansiedad, incertidumbre, inseguridad y frustración, es importante poner atención a las sintomatologías”, señala.

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