Tía del jardín dio la cara: "Esto ha sido terrible"

Acompañada de su marido Cristián Izquierdo, la dueña de la sala cuna y jardín infantil Mandarino, Gabriela Laval, enfrentó a la prensa para referirse al condorazo que le costó la vida al pequeño Borja López Ojeda.

"Sólo quiero dar la cara y decirles que esto ha sido terrible", expresó la directora del centro educativo.

Los responsables del recinto indicaron que "somos los primeros en sentir profundamente lo que ha ocurrido".

Añadieron que "no es posible explicar con palabras todo lo que sentimos como comunidad", señalando que se comunicaron con los desconsolados padres de Borja y pidieron "rezar por ellos".

Aclararon que acatan la decisión de la muni de Huechuraba de clausurar el recinto, ya que ellos mismos son los primeros interesados en cuidar a los pequeñines.

Los propietarios precisaron que se trata de una empresa familiar con 16 años de funcionamiento, tiempo en el que, aseguraron, "hemos sido rigurosos con la contratación de nuestro personal".

Sostuvo la dueña que "no voy a aceptar ninguna pregunta de ustedes (prensa), no por arrogancia, sino porque no estamos en condiciones, de ánimo y de tristeza, que nos embarga, de poder contestar como se debiera".

Además de pedir un minuto de silencio indicaron que "es un día tremendamente doloroso para nosotros".

Al respecto, el ministro de Educación, Joaquín Lavín, señaló que "entiendo que no hay intencionalidad, pero sí una negligencia inexcusable".

Marcela Miranda, madre de una ex alumna, comentó que "mi hija sufrió anorexia nerviosa debido al maltrato sicológico que sufrió en este jardín infantil".

El Servicio Nacional de Menores (Sename) se querelló por cuasidelito de homicidio en contra de la parvularia que transportaba a Borjita.

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