Una década del «Bautizazo»: la indisciplina de cinco protagonistas de La Roja

Autor: La Cuarta

Cinco históricos de La Roja y del fútbol chileno, fueron los protagonistas del llamado "Bautizazo". Precisamente previo a un encuentro contra Uruguay, aunque por Clasificatorias. Recuerde la historia a continuación.


La bomba, que Claudio Borghi confirmaría apenas algunas horas más tarde en una sentida conferencia de prensa, explotó durante la noche del ahora recordado martes 8 de noviembre del 2011.

Cinco miembros de La Roja tuvieron que sacar sus cosas de Juan Pinto Durán, marginados tras llegar cuarenta y cinco minutos más tarde de la hora acordada a la concentración.

No eran cinco así nomás: mirando todo lo que ganaron, sus actuaciones y la importancia que adquirieron acaso a pulso bajo el alero de Marcelo Bielsa durante los cuatros años anteriores, se trataba de cinco referentes.

Quizás alguno más que otro, pero piezas titulares y valiosas en definitiva.

Eran Jorge Valdivia, Jean Beausejour, Carlos Carmona, Gonzalo Jara y Arturo Vidal.

Conferencia post «Bautizazo».

«Cuando los cinco jugadores llegaron, pasaron a sus piezas. Los fui a ver a la habitación y no me llevé una grata impresión», explicó su dictamen frente a los micrófonos el entonces DT de La Roja.

«Les pedí que se retiraran de la concentración. Sacarlos de esta forma nunca me había ocurrido, es desagradable», agregó.

Y dijo después: «No sé en qué estado etílico estaban, pero claramente no se veían en buenas condiciones y no se podían ni defender».

Conferencia post «Bautizazo».

«Está la escoba, está la escoba»

La génesis de la indisciplina, y que de paso la apellidó con el tiempo, fue el bautizo de Agustina Valdivia, hija del «Mago».

El inseparable PF del «Bichi», Hernán Torres, sinceró años después que fue él quien les otorgó el permiso a los futbolistas.

De alguna manera se sintió obligado: Agustina era precisamente su ahijada, lo que dice mucho de la cercanía que existía entre el cuerpo técnico y el plantel, y que explica también por qué, con el tiempo, Borghi aseguraría que fue la decisión más difícil que tomó en su carrera.

La cita a las dieciséis horas, en la iglesia, pronto dio paso a una fiesta de celebración en casa de los Valdivia.

«Cuando nosotros fuimos a la casa de Jorge estaban los papás, niños, hermanos, todos corriendo, era un día de campo», explicó Torres.

Por eso es que, algo confiado, se marchó no sin antes decirles que debían llegar a las nueve de la noche a la concentración.

Algunas semanas después, en el programa Mentiras Verdaderas, Eduardo Fuentes y compañía comentaban una grabación breve pero decidora: Jorge Valdivia, torso al desnudo, al son de «La escoba» de Chico Trujillo, no podía sostenerse en pie.

En un loop que se extendió por varios minutos exhibieron el momento exacto en que el 10 de la selección se tropezó.

Un extracto que no solo le daba la razón a Borghi sino que además venía a desmentir la recordada conferencia que armaron cuatro de los cinco futbolistas —Vidal prefirió volver a Italia— en la sede del Sifup para presentar sus descargos.

Esa vez leyeron un documento en el que acusaban al trasandino de «mentir y faltar a la verdad».

Agregaron que «él se ha apartado de criterios profesionales durante el actual proceso».

Todo en medio del viaje de la selección a Montevideo para visitar a Uruguay por la tercera fecha de las Clasificatorias.

Castigo

En diciembre recién se supo el castigo: diez fechas de suspensión y una sanción monetaria, que se tradujo en el descuento del 30% de los premios.

El resto de la historia es conocida: Vidal, el único indultado, volvió a las nóminas en abril de 2012.

El resto cumplió su sanción.

Beausejour y Jara volvieron bajo el mismo proceso del «Bichi», en septiembre de 2012.

Carmona recién lo haría con Sampaoli el 2013 y Valdivia el 2015.

Ese mismo año, sabemos, La Roja levantó la primera Copa América de su historia con varios de ellos como protagonistas, logrando así una suerte de revancha.

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