Johnny Herrera: “Cuando enfrente a la ‘U’ habrá llanterío por todos lados”

A 41 días de su salida del CDA, el portero se confesó con La Cuarta: habló de la paternidad, su fama de “vaca sagrada” y hasta de la deuda azul en la Ruca.


A Johnny Herrera le podrían decir quién te vio y quién te ve, y no sería extraño. No es precisamente por su look y esos pelos blancos que comienzan a aparecer en su barba, con 38 años en el carné apenas, sino por su paz interior. Ya oh, nunca tanto, pero de que calmó las pasiones y por fin definió sus prioridades, no hay duda.

“Sí, es importante estar donde me sienta querido”, es su primera reflexión, mientras disfruta de un entrenamiento en Viña del Mar, bajo la “supervisión” de Brunito, su polola Steffi y el perro que fue a buscar a Lampa para adoptar. Es más, dedica algunos minutos a embetunar a su hijo con bloqueador y a repartir juguetes en la arena, para después atender a La Cuarta.

Sí, es la nueva vida del “Samurái”, a 41 días de su salida de la “U”, donde logró 13 títulos y el respeto de los hinchas, quienes hoy sufren al verlo con la camiseta de Everton. “Me imaginaba acá, la verdad. En parte es por lo que hice. Estoy feliz de volver, no vengo a robar, creo que estoy súper vigente. Además, dejé buenos recuerdos, fuimos campeones luego de 32 años. Y la calidad de vida en Viña es impagable”, avisó.

-¿Cuánto te cambió la paternidad?

¡Ufff! Tremendo. Creo que nunca me había enamorado, a este nivel, obvio. Pero no me pesca, todavía es pura mamá. Trato de participar en todo, me levanto en la noche, aunque Steffi lo hace mucho más. Y hasta peleo para ver a quién le queda más rica la mamadera, le echo una gota de endulzante, jajajá.

-¿Ya no eres joven y alocado?

Lógico, pero la esencia no se quita, jajajá. Ante cualquier cosa voy a tener en la cabeza a mi hijo, y más cómo se dio mi carrera, mi vida, con avatares que me pusieron en situaciones difíciles, pero logré salir adelante. Nunca dimensioné lo que era ser papá.

-¿Te casas?

Nooo, y no creo que lo haga. Soy anti matrimonio, quizás por ser aterrizado, por las estadísticas, 8 de cada 10 parejas se separan. En una de esas más adelante si seguimos juntos se pensará.

-¿Te sientes privilegiado?

Sí, absolutamente. No me gusta aparentar ni demostrar cosas que está lejos del alcance de mucha gente. Y solo queda dar las gracias por las buenas y las otras, son las que te enseñan. Todos saben que tuve un accidente, fue muy duro, pero yo también perdí un hermano cuando yo tenía 11 años. Eso te marca en la vida y crea una coraza para ser fuerte. Hasta el minuto tengo una vida soñada, ser papá a los 35, con este mojón que es más fachero que nadie, eso me hace feliz.

-De la “U” saliste mal…¿Te dolió que te tildaran de vaca sagrada?

Sí, obvio, fue injusto. Lo mío era aportar y todo el mundo me tildó de egoísta, como Dante Poli. No es culpa mía que sea pecho frío y no se haya identificado con ningún club. Lo mío fue pelear por mis compañeros, defenderlos, lo hablé en la cara a todos.

-¿Cuál fue el problema?

Me llevaba súper bien con los dirigentes hasta el 2015. No me cuadró, por ejemplo, la forma en que llega Beccacece. Fue pésima. Pepe Rojas sabía dos meses antes que se tenía que ir, fue feo. El nuevo DT estaba listo y nosotros estábamos con otro disputando una final. No entiendes cómo cresta pueden hacer tan mal las cosas.

-Y creaste anticuerpos…

Lo que me parecía mal lo dije y punto. Es mi forma y no la voy a cambiar hasta que me muera. Por ejemplo, repartimos los premios de forma pareja. Llegaban algunos argentinos y jugaban seguido, veían los premios y reclamaban, pero les decíamos que eran las reglas. Probablemente los cabros van a tener problema con eso ahora. Que peleen por sus lucas, es lo justo.

-¿A quién ves como capitán?

Osvaldo es un gran líder, pero tiene que sacar más el habla. Es muy bueno, como persona y jugador es extraordinario. Sería él o Matías, también nos llevábamos bien.

-¿Y cuando enfrentes a la “U”?

Será llanterío para allá, para acá, para todos lados, seguro. Sería bacán que todo el estadio te quiera.

-¿Fue una deuda ganar en el Monumental?

Sí, obvio. Ahora voy a jugar con el Everton, capaz que gane. Quería hacerlo, pero nos faltó, se hicieron mal las cosas, en otras ocasiones nos cagaron los árbitros. En el último dije ‘capaz que yo sea el mufa’, jajajé. También va de la mano con la conformación del plantel, apelo a que llegue un par de uruguayos, que tenga los huevos necesarios para ir, pararse y ganar.

-¿Fue un alivio que Paredes no te hiciera el gol del récord?

Sinceramente me daba lo mismo. Siempre me hablaban del perfecto goleador, lo felicito, pero mira los campeonatos que tengo yo, le gané dos finales a Colo Colo. Entonces te cambio una final por diez partidos, para mí eso es lo que queda. Los estadísticos hablarán más de goles, yo me quedo con los campeonatos. Quizás si estaba yo, ganábamos.

-¿A futuro las comunicaciones o el gym?

Lo pasé bien en la radio, en el CDF. Sé que algunos se sorprendieron con mi participación, eran conversaciones abiertas, me escuchaban y muchos coincidían con mis opiniones. Y hoy con el gimnasio los únicos que no ganamos plata somos mi socio y yo, tenemos hartos detallitos en el camino como primerizos, pero me gusta. Incluso quiero estudiar administración en Viña. Es una opción poder lograr una cadena.

-¿Y la vanidad? ¿Te complican las canas?

Estoy hasta el loly, jajajá. Me da lo mismo, lo que sí, tengo dos amigos más chicos que lo único que quieren los hueones es verme viejo, pelao y guatón, pero no lo van a conseguir. Tampoco soy adicto al gym. Estaba jugando harto tenis, boxeaba. Cuando me sacaron, me enfoqué en eso. Botaba todo el estrés por no estar jugando y la impotencia por la forma.

La buena onda con Claudio Bravo

Aunque Johnny tiene 38 años y en la Roja buscan el recambio, cree que “si hago buen semestre, aún tengo opciones de volver, hay experiencia”. Y atención, siempre con Reinaldo Rueda a la cabeza, ya que “se ganó al equipo”.

Eso sí, el arquero ve compleja la clasificación a Catar. “No será como las clasificatoria de Bielsa o Sampaoli, pero aún hay jugadores destacados a nivel internacional que se pueden estrujar un par de años, y están apareciendo Maripán, Roco, Kuscevic, centrales que te pueden dar. Ojalá no haya lesiones”, explicó.

-Muchos recuerdan aún la rivalidad con Claudio Bravo…

Maduró antes, se fue joven a Europa. Yo pude ir al Celta, pero España estaba en crisis y no pagaban mucho. Opté por quedarme donde quería estar y no me arrepiento. A lo mejor no tengo la plata que tiene él, pero tampoco soy pobre, me quedo tranquilo.

-¿Por qué se habló de envidia?

Naaa, solo hay buena onda, solidaridad y respeto mutuo. Lo construimos tanto tiempo trabajando juntos en la Roja. Siempre me sentí apoyado por él, éramos dos personas peleando por un puesto

-¿Es Charles el verdadero capitán?

Él es tímido, no tiene una personalidad que sea de un capitán, no puede guiar solo el buque, pero sí es un líder por lo que deja en la cancha, por su forma de ser. Esas personas siempre se respetan.

¿Por qué lo tildan de facho?

A los insultos que habitualmente recibe en la cancha, en los últimos años el “Samurái” sumó otro: “facho”.

“La cagó todo lo que han dicho. Es porque no soy de izquierda, tampoco de derecha, solo apoyo las buenas ideas y la gente que gestiona bien”, explicó, poniendo como ejemplos a Jorge Sharp y Evelyn Matthei.

-¿Por quién votarías en las próximas elecciones?

Tengo más afinidad con Beatriz Sánchez, porque los conozco y en su familia son todos de la “U”.

-¿Debe renunciar Piñera?

No es la solución que se vaya. No sé si le quedó grande el poncho, pero sí que pudo haber hecho mucho más. La gente esperó medidas concretas y no las tomó. Debe cumplir, tiene una aprobación como del 8 por ciento, eso es insólito en la historia de la democracia. Algo te dice.

Top de La Cuarta

Seguir leyendo