La debacle de la generación dorada

Lo único bueno que arrojó el fin de semana, es que Aránguiz sigue con vida.

Después de ver las imágenes de la trifulca en la que se vio envuelto nuestro compatriota Gonzalo Jara en el fútbol argentino, de apreciar la desafortunada actuación de Arturo Vidal en Barcelona -siendo causante directo del penal que significó el segundo gol en contra de su equipo- y de ver cómo nuestro Alexis Sanchez solo observó desde el banquillo el desarrollo del derby de Milan, he llegado a la triste conclusión que la debacle prevista para esta generación dorada ha empezado a manifestarse concretamente, y lo más probable es que ya no tenga vuelta.

El problema ahora será el ansiado recambio. ¿Alcanzará con Maripán y Pulgar? ¿Será necesario seguir naturalizando extranjeros? ¿Debemos traer de vuelta a Bielsa?.

Lo único bueno que arrojó el fin de semana, es que Aránguiz sigue con vida.

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