Sánchez

Diego Sánchez: “Es más difícil dejar de comer que no pelear con la polola”

El golero cuenta sus alegrías y penas en el fútbol, asumiendo que ahora más maduro pasó de “Mono” a “Gorila”. Además, da tips para superar el soprepeso y aunque le digan “Paty Maldonado” por su pelo, dice que quiso cerrar ciclos.


Muchos dirán que es un loco dentro de la cancha, con más de algún condoro defendiendo al arco de Unión Española. Pero lo cierto es que Diego Sánchez es el arquero más regular del fútbol chileno y demostró que el mono tiene más vidas que el gato, ya que esta será su octava temporada al hilo en los rojos.

Por lo mismo, el histórico golero campeón con los hispanos asume que a sus 32 veranos pasa por su mejor momento, y más esbelto y dicharachero, abre su corazón.

“En Unión he vivido momentos buenos y malos, eso me ha hecho más fuerte. Las críticas te ayudan a madurar, hay que saber canalizarlas, te pueden hacer bien o cortar una carrera. Soy demasiado fuerte ante eso, este 2020 me siento más seguro y maduro. Estoy más viejo, ahora soy un gorila jajá”, dice de entrada a La Cuarta.

Lo cierto es que ahora a Sánchez sólo le falta vestirse de “Hispanito” en Santa Laura, donde es emblema y referente de los hinchas. Aún así, tuvo épocas duras donde las críticas le llovieron por su nivel y por su sobrepeso.

“Me dieron duro, pero traté de no pescar. Cada día me mato por Unión, y si me van a criticar que me vengan a ver en la cancha. Es fácil hacerlo de afuera echado en el sillón tomando cerveza, te ‘curai’ y tiras pura mierda”, dice el pelimorado golero.

– Ahora se le ve impecable en el peso…

-Soy bien autocrítico, no soy de contar mi vida privada, pero pasé cosas fuertes y estuve gordo. Me apretaron en el club y la familia también, de verdad me cuesta mantener un peso, engordo muy fácil. Es complicado controlar el hambre, es más difícil dejar de comer que no pelear con la polola, es más fuerte la comida jajá.

– ¿Qué consejo le daría a alguien que lo pasó mal y engordó?

-Hay que apoyarse en la gente que uno quiere, estar tranquilo de cabeza, contento cada día, es la mejor medicina.

– Y ahora lo vemos de pelo morado…

Me han chaqueteado harto, lo primero que me dijeron fue Paty Maldonado. Lo hice sabiendo todas las cosas que vienen por delante, pero no son más fuertes que mi personalidad. Me río, además sé que me queda bien.

– ¿Y qué le diría a los que te tildan de enojón?

-Mucha gente me dijo que tengo cara de pesao. En la cancha no puedo estar cagado de la risa ordenando, tengo que poner mi cara de mono, pero afuera no soy así. Me acerco a los niños y los ayudo, soy súper humilde.

– Es un mono feliz…

-Me gusta ver este cambio físico, estoy contento. Tengo el apoyo de mis hijos y aunque pasé solo el 14 de febrero, mis amigos siempre me hacen el aguante jajá.

“Mi familia también sufrió en dictadura”

Tras el inicio de las movilizaciones sociales en octubre pasado, Diego Sánchez fue de los primeros futbolistas en alzar la voz y apoyar la causa. Y con el actual escenario, el “Mono” mantiene su postura, aunque también rechaza la violencia de barristas en las canchas.

“El fútbol siempre ha estado con la gente y sus derechos, pero al funar los partidos te complica porque quieres trabajar como todos. Ojalá el estadio estuviera lleno de carteles tirando palos a la gente de arriba, pero los destrozos perjudican”, dice.

Y claro, su historia familiar hace ver que Sánchez también partió de abajo, por lo que no se olvida de los suyos. “Soy de familia súper humilde, sufrieron en dictadura y no tengo más que apoyarlos. Mi papá estuvo preso dos días porque lo agarraron cuando el señor (Augusto Pinochet) estaba arriba. En los 80 los molían a palos y quedan esos recuerdos, son vivencias de mi familia y me tocan el corazón. Ahora es la oportunidad de devolverle la mano a la gente que hizo daño”.

Top de La Cuarta

Seguir leyendo