No era na’ un payaso: Redmayne, el héroe bailarín de Australia, robó los apuntes de Gallese y los mandó a la… durante los penales

El meta australiano, que a la postre devino en héroe luego de tapar el lanzamiento de Álex Valera y darle el pase al Mundial a su selección, no sólo bailaba antes de los remates… las cámaras captaron otra ingeniosa ¿estrategia?

Andrew Redmayne fue el nombre que recorrió todos los portales deportivos del mundo este lunes luego de contener el sexto penal, que lanzó el delantero peruano Álex Valera, y con ello, sacar pasajes para que su selección, los Socceroos, dispute el Mundial de Catar el próximo mes de noviembre.

Al principio, eso sí, había dudas. Porque el guardameta de 33 años, perteneciente a las filas del Sydney FC de su país, no había estado ni cerca de atajar alguno de los disparos. Es más, sólo llamaba la atención por el histriónico baile sobre la línea que, acaso como un ritual, realizó en cada lanzamiento peruano.

En la transmisión nacional, por ejemplo, a cargo de TNT Sports con Claudio Palma y Aldo Schiappacasse, las voces cuestionaban que el golero prácticamente no dejaba tiempo entre sus bailes y el disparo del rival. No había preparación: se movía por toda la línea, de manera irregular, y en el preciso momento que le remataban, elegía un lado.

Carlos Lampe, exarquero de Huachipato y de la selección boliviana, lo llamó “impresentable”, algunas horas después.

Como sea, Redmayne logró cambiar la imagen que en determinado momento todos se hicieron a merced de sus movimientos, y le arrebató el sueño mundialista a Perú. El tema es que, aparentemente, lo de los bailecitos no fue la única estrategia a la que el golero echó mano para conseguir su objetivo.

Varios medios, tras mirar de nuevo las imágenes con detenimiento, han reportado que el guardameta australiano notó en plena definición que Pedro Gallese, el arquero rival, tenía unos apuntes en la botella de agua que guardaba celosamente a su lado. Apuntes que seguramente se relacionaban con el lugar donde patearían los jugadores australianos.

Entonces, Redmayne, sin miedo al éxito —y a las críticas que podrían surgir—, se acercó hasta la botella, aprovechando que Gallese estaba bajo los tres palos, agarró el objeto y lo lanzó lejos del alcance del peruano…

¿Rompió códigos, o todo vale en el fragor de la batalla?

Lo dejamos a su criterio, luego de mirar las imágenes:

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