“Kramer” y “Anarquía” sobre René Orozco: “No queremos que se vaya siendo tildado de ladrón”

Autor: La Cuarta

René Orozco tiene 89 años, usa marcapasos, se traslada con un “burrito” y sólo está acompañado de su familia. Por eso, sus líderes positivos de Los de Abajo, lo visitaron para una cumbre imperdible.

La imagen fue como una tele transportación, con y sin semilla, pero más real que meterse al gym post 18. Tal cual, pues René Orozco, el doctor que fue presidente de la “U” por más de una década, se reunió nuevamente con algunos de sus “líderes positivos”, y altiro se activó el chip nostálgico de la “Vieja Escuela” de Los de Abajo.

Alcides Castro, “Anarkía”, y Claudio Hernández, “Kramer”, llegaron el miércoles hasta la casa del nefrólogo de 89 años para saludarlo y, obviamente, comentar el alzamiento de la quiebra de la Corfuch, período oscuro del club que se inició en 2006 y por el cual varios apuntaron con el dedo al autor del “cortaláaa”.

Dicha cumbre quedó inmortalizada en algunas fotos, y aunque Orozco tiene de “lúcido” lo que Marcos Riquelme de “antigol”, igual preocupó su aspecto. De hecho, hoy usa marcapasos y se traslada con la ayuda de un “burrito”. Eso sí, el “Anarkía” aclara que “no es un lolo, pero todos los exámenes que se hizo esta semana salieron bien”.

Y el chascón de rizos definidos, que era profesor en la Escuelita de Los de Abajo y hoy es docente en Rengo, agrega: “Quizás la imagen no le favorece, pero está mejor que varios, es consciente de todo lo que pasa. En noviembre debe cambiarse el marcapasos. Yo creo que tiene para rato. Ojalá que sus valores y decencia la mostraran otros dirigentes”.

– ¿Por qué visitarlo ahora?

Queremos darle el reconocimiento que merece por lo que siempre dijo: que la quiebra había sido ficticia, una jugada de los poderes fácticos, y el tiempo le dio la razón.

– ¿Cómo fue el encuentro?

Emocionante. Es una figura importante en nuestras vidas, en la historia del club y del fútbol chileno. Nuestro deber es rendirle un homenaje en vida, un acto de desagravio por todo lo que se habló. Ya estamos armando una cena de la “Vieja Escuela”, ni imaginas la cantidad de mensajes recibidos, y ojalá podamos ir algún día al estadio con él.

Sin figurar

Claudio Hernández, a quien le tiraron 20 años con derecho de admisión y lleva 6 sin ir al estadio, coincide con su amigo de tablón y explica que “quizás lo veo como el padre que nunca tuve, es la raja el viejo. Su nieta dijo que quedó feliz. Él pasa solo y no queremos que se vaya siendo tildado de ladrón, que quebró el club. Tiene que ser respetado como merece”.

– ¿Te sorprendió su estado?

Quedé loco al principio, no lo veía desde el verano, pero al escucharlo es el mismo, sigue igual de peleador, jajajá. Para morir tranquilo quiere que el fútbol vuelva a ser de la gente, que exista un sentido social.

– ¿De vuelta a las pistas?

Figuración ya para qué, dejamos un legado, una marca. Hay muchachos (Socios Corfuch) trabajando hace rato, no queremos apoderarnos de nada. Hoy nos mueve el doctor, nos apoyó cuando estábamos mal, vio en nosotros a líderes porque podíamos reunir gente, hicimos una escuela, dimos salud. Cuando uno es leal, debe serlo hasta el fin.

– ¿Algún gesto especial con el “doc”?

Al “Anarkía” le dije que no iba a llegar con las manos vacías. Le compré chocolate blanco y unos pasteles para tomar tecito. Fue una paz espiritual estar con él. Sabe mucho. Nunca ha transado sus valores, nunca el doble discurso.

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