"Para comer, hacía las colas en los programas...": Ernesto Belloni relata su primer encuentro con "El Poeta" Daniel Ponce

El comediante recordó cómo fue que inició su vínculo con Daniel Ponce, a quien luego incluyó en sus rutinas del Morandé con Compañía y otros shows.

"Este cabro siempre quiso salir de su ambiente de la población. Todos sus amigos estaban en la droga, el alcohol. Él quería salir de ahí".

Con ese duro testimonio, Ernesto Belloni, el reconocido "Che Copete", dio el puntapié inicial al relato con el que explicó el vínculo que mantiene con Daniel Ponce, "El Poeta", con quien se cruzó en Morandé con Compañía hace ya más de quince años.

Sobre ese lazo, precisamente, el comediante admitió durante el 2020 que se trata de "un compromiso personal mío, moral, de cuando conocí a este cabro, al 'Poeta', de tenerlo siempre más o menos aseguradito".

Esa vez, agregó que "siempre pensé (en él) como un hijo, una cosa así… pero no, no es hijo mío, ah. Lo vi y no sé, fue una cosa así muy espiritual con él. Entonces siempre lo tengo al ladito".

¿Y cómo se conocieron?

Durante un capítulo de La divina comida, el hombre detrás del "Che Copete" explicó cómo fue que conoció a Ponce:

"Como él no tenía plata para comer, hacía las colas en los programas de televisión. Lo hacía para entrar al programa de televisión. Les regalan galletas, jugos, en las filas, al público. Hacía de público y esa era su comida", comentó.

Y continuó: "Un día voy entrando y me dice 'yo soy mimo'. No lo quiero decir, pero era tan graciosamente fome, que nosotros dijimos 'tengámoslo'. Es que era muy divertido. Entonces, estaba con el Kike en un programa en directo y alguien del público tenía que decir 'don Che, le tengo un poema'".

"El productor me dice 'mira, ese flaquito que está ahí lo conozco y habla bastante bien'. Ya estábamos al aire. Entonces se pone de pie y dice (imitando la entonación de El Poeta) 'Don Che… Le tengo un poema'. Y el cagadero de risa fue tan grande…", agregó.

Luego confesó que, tras el programa, se le acercó para preguntarle si le había molestado y explicarle que "no es reírnos de ti, es reírnos contigo".

"Y le digo 'vamos a trabajar juntos, pero tú vas a hacer este papel, ¿te interesa, te ofende, te molesta?'. 'No', me dijo. '¿Y usted me va a pagar?'. 'Por supuesto'. Entonces lo empecé a meter en la tele, en los programas de Morandé y en los espectáculos míos, y era furor", cerró.

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