Columna de Carlos Tejos: La principal interrogante aún espera respuesta

Era una promesa! ¿Cuál? Saber el gran secreto de Luis Miguel: qué pasó con Marcela Basteri, su desaparecida madre desde 1986, al final de su serie autobiográfica y autorizada, tan exitosa, tan comentada. Eso no ocurrió. La principal interrogante espera respuesta.

Sobre Luis Miguel Gallego Basteri (48 años) pesan sus vivencias. Una vida de luces y sombras es la suya, plagada de verdades incómodas, hoy más que nunca bajo escrutinio: un niño maltratado por quien debía cuidarlo, su padre; una madre subyugada a quien nunca más vio y quien, por lo que se sabe, fue víctima de violencia intrafamiliar.

Respecto del paradero de su madre, las últimas versiones consignan de modo taxativo que está muerta. Su padre, Luisito Rey, fallecido en 1992, no sólo se llevó esa información al sepulcro, sino también otro misterio: si era o no el padre biológico del intérprete nacido boricua, pero nacionalizado mexicano por gracia presidencial.

Hijo y esclavo de sus circunstancias, Luis Miguel guardó silencio por años sobre los pasajes más oscuros de su vida. Sin victimizarse. Sólo evitando aclarar lo sucedido. Pero este hermano mayor y padre de tres hijos -Michelle, Miguel y Daniel- no pudo más y mostró en la serie su verdad; lo que él quiso que se mostrara de ella para que, por fin, se le entendiese desde la trama, a veces injusta, de su propia experiencia y cómo sorteó lo que le tocó vivir.

Se tendrá que esperar a la segunda temporada de Luis Miguel, la serie, para seguir corriendo velos y rompiendo prejuicios. Este éxito de Netflix y Telemundo dio visibilidad hiperbólica no sólo a la carrera del "Sol de México" y su contribución a la balada pop, al bolero y la música atávica azteca, sino, además, lo mostró en la máxima expresión de su humanidad: un ser con grandes dolores que, habiendo pagado su factura de la fama, sigue cantándole a la vida y a sus seguidores.

También la serie mostró que la realidad, la suya plagada de misterios y ahora ventanas que se entreabren, superó con creces a la ficción. Ahora, con más luces que sombras, Luis Miguel demuestra que sabe de resiliencia y, sobre todo, que es epítome de éxito: sus premios, sus más de treinta discos publicados y sus más de 120 millones de placas vendidas. Una promesa con él mismo; para nada un secreto.

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