Entre orgías y un toque de queda: las reglas que Hugh Hefner imponía a las “conejitas” en la mansión Playboy

Entre orgías y un toque de queda: las reglas que Hugh Hefner imponía a las “conejitas” en la mansión Playboy
Entre orgías y un toque de queda: las reglas que Hugh Hefner imponía a las “conejitas” en la mansión Playboy

El editor de la revista presentaba estrictas normas a las mujeres que vivían con él. Pasaron años hasta que se destaparan distintas situaciones de abuso.

Durante años, Playboy se posicionó como el símbolo más reconocible de la industria del entretenimiento para adultos.

Y junto con ello, lo que ocurría en la mansión dirigida por Hugh Hefner se convirtió en un punto de interés para muchos. Sobre todo, por la presencia de las famosas “conejitas” y los lujos que se podían ver al interior.

Sin embargo, con el tiempo varias de las mujeres que vivieron ahí aseguraron haber sido víctimas de abuso.

Asimismo, manifestaron que Hefner imponía una serie de estrictas reglas para todas ellas.

Una de las novias que tuvo, Izabella St. James, dijo a Fox News que las obligaba a cumplir un toque de queda.

Aquello se traducía en que “teníamos que estar en casa a las 21:00″.

“No quería que las chicas salieran de fiesta sin él. Supongo que no quería que tuviéramos la oportunidad de ser infieles”, planteó St. James.

De la misma manera, según rescató Infobae, Jenna Bentley afirmó que “si te saltabas el toque de queda dormías en el césped”.

“Eran muy estrictos al respecto”.

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Entre orgías y un toque de queda: las reglas que Hugh Hefner imponía a las “conejitas” en la mansión Playboy

Orgías obligatorias, chantaje y “nada de novios”

Durante una entrevista con BuzzFeed News en 2015, Holly Madison dijo que las obligaba a participar en relaciones sexuales grupales.

“Siempre eran los miércoles y los viernes después del club. Siempre era exactamente lo mismo, porque así es como le gustaba vivir su vida (...) Era una especie de requisito para vivir allí”.

Hefner le daba una asignación económica semanal a sus novias. No obstante, según explica St. James en su libro de memorias, “todas odiábamos el proceso” de hacer el cobro.

Esto se debía a que “siempre aprovechaba la ocasión para sacar a relucir cualquier cosa que no le gustara”.

“Si estábamos fuera de la ciudad por cualquier motivo y nos perdíamos una de las noches oficiales de salir, no quería darnos la paga. La utilizaba como arma”, subrayó.

De esa manera, según St. James, buscaba que dependieran económicamente de él y que se sintieran en deuda.

Incluso, Madison dijo en una entrevista en 2021 que aunque podían vivir gratis en la mansión, “no se te permitía tener un departamento propio”.

Esto último con el objetivo de que se sintieran atadas a dicha residencia.

“Había algunas mujeres que sí lo tenían, solo que se lo ocultaban”, precisó Madison.

En su propio libro de memorias, también contó que esperaba que todas fuesen rubias y que se comportaba de manera agresiva cuando hacían cambios que no le gustasen.

“(Un día) volví con el pelo corto y se enojó conmigo. Dijo que me hacía parecer vieja, seria y barata”.

A esto se le sumaba que les prohibía tener una relación o salir con otros hombres.

“Mientras Hef podía salir con toda una hermandad llena de chicas, nosotras debíamos permanecer totalmente leales”.

Bentley también enfatizó en ese punto y dijo que la regla de “nada de novios” era altamente estricta.

También, distintas mujeres que pasaron por ahí dijeron que les impedía usar lápiz labial rojo, interactuar con el personal de la mansión, no estar con él en Navidad y consumir drogas, a pesar de que —según algunas de ellas— él sí lo hacía.

Puedes conocer relatos de personas que estuvieron ahí en la serie documental Secrets of Playboy (2022).

Revisa un extracto a continuación

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