El gran momento de María José Prieto en las teleseries y como una de las figuras más fitness

A dos décadas de su gran debut en las telenovelas, la actriz de 41 años tiene a su cargo un papel fundamental en Isla Paraíso.

Pasaron casi dos décadas, casi una vida, para que María José Prieto regresara a Mega, el canal donde partió en grande en la actuación, como protagonista de la teleserie A Todo Dar, en 1998.

Pero esta vuelta a la casa televisiva que la vio nacer laboralmente ha sido igual de llamativa, ahora con su estupendo personaje en Isla Paraíso, la producción vespertina que campea en rating.

La actriz se luce como "Elena", la mujer que rompió moldes y marcó al protagonista y toda la trama de la telenovela.

Además, María José comparte con su marido, Cristián Campos, en las tablas, en la obra Lección de Baile, y se las arregla para ser una madre dedicada. Mantiene un figura sana y nada más fitness a los 41 años, y es rostro de los eventos.

Aquí comparte la rutina de unos de sus intensos días.

CON JULIETA AL COLEGIO

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"Mi mañana es la de los padres que tienen que ir a dejar a sus niños al colegio. Así es que me levanto tempranito, pero no tanto, porque vivo cerca del colegio. Nos turnamos con Cristián para ir a dejar a la Julieta.

Después trato de meditar 20 minutos, al menos tres veces a la semana, y tomar un buen desayuno, porque para mí es una de las comidas fuertes, fundamental para empezar bien. Tomo jugos naturales de fruta hechos en casa, con wheatgrass, que es como pasto de alfalfa que tiene proteína.

Por lo general también como huevos a la copa con un pancito con palta o jamón, todo por su orden. De repente Cristián me trae berlines, con un té chai o un café.

De ahí parto a grabar Isla Paraíso. Acá en Santiago hacemos solo interiores, pero tampoco es todo el día. Una vez al mes vamos a grabar por una semana a Chiloé, donde es muy agradable.

En ocasiones me puedo arrancar al gimnasio, donde practico sola mi rutina de yoga. Si no, me meto en una clase de rowling, que es una máquina para remar que ocupa piernas y brazos. O hago algún entrenamiento físico con un poquito de cardio".

PROTEINAS

"Ando trayendo algunos snacks. Y si estoy todo el día, almuerzo en el canal. De repente tengo la suerte que en el casino hacen un cebiche de cochayuyo que me encanta. En el verano me agrada comer ensalada acompañada de un pollito. En invierno me gusta más la sopa, el tomaticán, la cazuela, el charquicán.

Yo soy de las que adelgaza, de las que quema grasa, entonces tengo que alimentarme muy bien. A una amiga le compro unas barras de proteína que la gente come en vez de almorzar, pero yo me como esta barrita y además almuerzo, para no adelgazar.

Idealmente, en la tarde hago tareas con Julieta, a veces nos acompaña Cristián. Después, con él nos vamos a hacer la función de la obra Lección de Baile.

Si no tengo función en días de semana, me gusta a la hora de la teleserie tomarme una copita de champaña o de sidra, para terminar el día. Cenamos en la casa: garbanzos o algún pescadito con puré. A comer en familia.

No veo mucho la teleserie, porque es a la hora que comemos. A veces la ojeamos".

ROSTRO DE LOS EVENTOS

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"Ando maquillada desde el canal y, cuando tengo que animar o asistir a un evento, vuelo. Prefiero quedarme en la casa, pero obviamente es trabajo. Así es que cuando me toca, voy feliz, porque tengo que apoyar a las marcas con las cuales estoy comprometida.

Al regreso, me desmaquillo. Nunca me acuesto con la pintura en la cara. Jamás.

Trato dormir por lo menos seis horas. Antes, cuando era más joven, carreteaba y al día siguiente podía grabar perfectamente y te acordabas los textos. Pero ahora que uno es una persona más adulta, te pasa la cuenta no dormir bien. Así es que dejo el carrete para los momentos que no hay que levantarse temprano, para el fin de semana. Como la Cenicienta, a las doce trato de apagar el boliche.

Estoy con un libro de la Nona Fernández, la Dimensión Desconocida, y me encantan las series. Estamos con House of Cards y Ozark. Y con la obra de teatro, que también nos obligó a pololear, porque tenemos que conseguir sí o sí una persona que se quede con la Julieta. Entonces, después de la función podemos, y nos obligamos, a ir a comer a algún restaurante".

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