"Un antes y un después": el legado de Felipe Camiroaga en la TV tras su partida

Tres amigos del "Halcón", quienes trabajaron con él, analizan el impacto que generó en la tele a color.

Viernes 2 de septiembre, año 2011. Un joven Jean Philippe Cretton interrumpió el programa "Calle 7" para entregar una desoladora noticia: un avión que viajaba a Juan Fernández capotó al momento de llegar a la isla. En la nave iban 21 personas. Entre ellos, un equipo del "Buenos Días a Todos" liderado por Felipe Camiroaga.

La noticia impactó al país y se tomó la agencia noticiosa durante varias semanas. Y cómo no, si además de la terrible pérdida de 18 pasajeros 3 tripulantes, también se le sumaba la muerte del "Halcón", uno de los animadores más influyentes de la televisión chilena tras su debut en Videotop, en 1988.

Ese año, comenzó una carrera que lo llevó a convertirse en todo un ícono de la tele a color. Esto, gracias a sus destacadas animaciones en Extra Jóvenes, en Chilevisión, y posteriormente en TVN, donde brilló en los programas Pase lo que Pase, Ciudad Gótica, Animal Nocturno, Halcón y Camaleón y el Buenos Días a Todos, entre otros. Todo esto, sin contar su paso por el Festival de Viña del Mar y la Teletón.

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Felipe Camiroaga y Claudia Conserva en el Extra Jóvenes

Felipe Camiroaga y Claudia Conserva en el Extra Jóvenes[/caption]

Por lo mismo, y a pesar del cambio que sufrió la televisión en el último tiempo, el legado de Camiroaga sigue más vigente que nunca.

"El primero de todos es el cariño que la gente le sigue teniendo. Como se ha mantenido y se ha ido acrecentando. Y todo pasa por como la gente lo ve o siente que era. Que efectivamente era tal cual en su vida profesional como en la privada. Era un gallo de una sola línea y se notaba. Eso era muy especial en él. No había una postura. Entonces eso ha hecho que el cariño de la gente haya perdurado y aumentado", cuenta a La Cuarta Daniel Sagüés, director de televisión que estuvo a cargo de varios programas que animó "Pipe", y quien a la larga se transformaría en un de sus amigos más cercanos.

"Yo he tenido la posibilidad en distintos trabajos de viajar por todo Chile y en cada parte hay recuerdos, fotos de Felipe. La gente habla muy bien de él. Le hacen animitas. Lo tienen puesto en sus negocios, en sus casas. Y cuando hablan de él es con mucho cariño. Para mí eso tiene mucho que ver con el legado que deja. Porque en el fondo la gente lo reconocía a través de la TV, pero se sentía tan cercana a él que siente que es una pérdida que le afecta en lo profundo. Me llama la atención que una persona común y corriente se haya convertido en una especie de Carlos Gardel. Para mí es como un Gardel chileno. La gente lo quería mucho. Murió en un accidente aéreo y nadie entendía por qué se produjo esta muerte tan sin sentido", agregó.

Además, Sagüés aborda el fenómeno que fue el "Halcón" en la TV.

"Es un compadre que a través de lo que hacía, su animación y todo, lograba generar situaciones muy especiales. Porque tenía una forma muy especial de ser, de poder hablar, de dirigirse a la gente. Él lo hacía de una forma súper natural. Se reía de sí mismo, se reía de todas sus falencias y tenía un muy buen sentido del humor. Él, como de repente no quería complicar con las personas, les preguntaba directamente qué es lo que pensaban. Y su simpatía hacía que la gente empatizara muy bien y pudiese contarles todo lo que él pretendía".

Incluso, se animó a contar una anécdota vinculada a uno de los estelares que realizaron juntos en el "canal de todos".

"A mí me tocó en el Animal Nocturno mucha gente que era muy difícil que fuera a otro programa, les decíamos 'es con Felipe Camiroaga' y decían 'ah, perfecto. Con Felipe ningún problema, voy y hablemos todo lo que tengamos que hablar'. La gente se soltaba mucho con él, porque finalmente era una persona que estaba animando y entrevistando, y era como que estaba en el living de su casa. Te acogía muy bien, era como estar hablando con un amigo. Entonces la gente lograba soltarse y desnudarse frente a Felipe. Y eso lo hacía muy especial. Distinto. Muy natural", reveló.

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Felipe Camiroaga y Daniel compartiendo pantalla en TVN

Felipe Camiroaga y Daniel compartiendo pantalla en TVN[/caption]

Por otro lado, también habla sobre lo complicado que resulta encontrar otro animador parecido en la actual.

"A partir de este legado han tratado de imitarlo otros rostros, y han tratado de hacer una especie de acercamiento a lo que hacía, pero no resulta mucho, porque lo que él hacía le salía de forma natural, espontánea y desde su parte íntima. No era una postura, entonces será imitado pero jamás igualado. Yo creo que la gente lo extraña un poco más por eso. Porque mucha gente hace las comparaciones y no, ya no. No hay nadie como Felipe y por más que salgan y traten de hacer cosas parecidas, no lo van a lograr, porque no sale de forma natural. Incluso cabros nuevos que están saliendo tienen el recuerdo de Felipe, que lo veían mucho y les gustaría ser algún día como Felipe. Yo creo que eso es bueno porque como que dejó una vara de mucho éxito donde todos quisieran llegar", complementó.

Pero eso no es todo, el emblemático hombre de TV apuntó al cambio que se produjo tras la partida de Camiroaga.

"A partir de la muerte de Felipe hubo un cambio radical en la televisión. No estoy diciendo que la muerte de Felipe haya generado un cambio, pero sí coincidió. Y nos damos cuenta que las últimas veces que vimos a Felipe haciendo un estelar, Animal Nocturno o el matinal u otros programas, nos recordamos una televisión que es completamente distinta a la que estamos viendo ahora. Por lo tanto lo recordamos con mucho cariño, nos reímos mucho de esos momentos que vivimos con él, de todo lo que él hacía. Entonces a partir de ahí uno dice 'se fue Felipe y todo esto cambió y la TV pasó a ser otra'. No sé si eso será parte del legado de él, pero sí yo creo que efectivamente se produce un cambio, no sé si circunstancia o producto de que se haya ido, pero hay un cambio importante", sostuvo.

"Yo creo que Felipe se ha convertido en un mito y es un personaje que va a perdurar en la historia de este país. Y a mí me da mucha alegría. Porque yo que lo conocí personalmente y supe cómo era él. Era una persona de carne y hueso, lleno de defectos y virtudes y también con problemas, pero finalmente lo que queda de él son las cosas buenas que hizo. Cómo fue con sus amigos, con sus pares en la TV, lo generoso que fue con otros animadores y animadoras, que siempre se ponía al servicio de ellos para que el resto brillara. Es algo que se ve poco hoy en día en televisión", profundizó.

Por último, se refirió a ese rol más opinante que adoptó Camiroaga en sus últimos años en televisión, y que en la actualidad varios periodistas y animadores también realizan.

"Era un personaje que siempre luchó por los más débiles. Luchó por los derechos de la gente. Se alineó con toda la gente. Con todas las personas que no tenían muchas posibilidades. Y los ayudó en forma personal, particular, privada, pero también públicamente. Yo creo que eso la gente también lo recuerda. Él salió a dar la cara, puso el pecho a las balas y dijo lo que pensaba, independiente de que después perdiera o no perdiera credibilidad, pero dijo lo que sentía. Apoyó a los estudiantes, a Green Peace, a la naturaleza, a los lugares importantes de este país. Es un compadre que iba a la pelea y no tenía ningún problema, ningún tapujo. Independiente de enfrentarse a los poderosos o no", destacó.

Y sobre esa misma línea agrega: "Siento que hace 10 años habían muchas cosas que no se podían decir en este país. Y habían otras que se decían y con eso le estabas faltando el respecto a muchas personas. Entonces ahí se produce un cambio. Un cambio no que se genera por Felipe, pero sin duda en algún minuto fue como líder en ese sentido, de decir las cosas que pensaba. De poner las cosas en su lugar, y atreverse a expresar sus sentimientos o pensamientos sin temor a que nadie se fuera en contra de él. O si se iban en contra, enfrentar la situación. Cuando ocurrió eso se produjo un remezón importante en este país, por lo que había dicho, pero después se produjo el tema de su muerte. A partir hubo un cambio social, donde la gente ha podido manifestarse y decir lo que piensa. No estoy diciendo que él fue el precursor de eso, pero creo que en el momento de que Felipe muere y se va, en este país se producen coincidentemente cambios importantes, en la televisión, en la forma de pensar, en lo que dice la gente, cambios en la política, se produce un movimiento social bien particular que parte de esa época del 2010 para adelante. Entonces por eso la gente dice hay un antes y un después en la existencia de Felipe Camiroaga", sentenció.

El ángel de Camiroaga

Por otro lado, quien también acompañó a Felipe Camiroaga desde sus inicios en televisión, y es voz autorizada para hablar de su legado, es Arturo Walden, el reconocido Kiwi, a quien conoció cuando ambos ingresaron a estudiar televisión, el año 86.

De ahí en más, hicieron buenas migas y más nunca se distanciaron. Por lo mismo, conocía al animador al revés y al derecho, tanto dentro como fuera de pantalla. Y en ese sentido, también apunta a lo complejo que es encontrar a un símil de su amigo, a quien le tocó estar, según su parecer, en un momento bien distinto a lo que se vive en la actualidad en los distintos canales.

"Antes se respetaba la pauta. Ahora de repente exacerban el drama. Una noticia que puede durar 20 minutos la hacen durar dos horas. No sé cómo hubiera entrado Felipe en eso. Cuando se fue igual era bien opinante, pero el legado de él es increíble. Yo puedo ser poco objetivo, pero el ángel de Felipe es difícil encontrar. Encontrar a alguien con todo lo que tenía él. Lo buena onda, la energía. Guapo a cagar. Lo querían los hombres también porque era sencillo. Él siempre trataba de no hacerse el guapo, siempre en sus personajes era como de afearse. La sencillez, cercano a la gente. Era único. Es difícil encontrar otro animador así. Va a ser muy difícil".

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El Kiwi y Felipe, grandes yuntas fuera de la pantalla[/caption]

¿Quién podría seguir sus pasos en TV?

Sin embargo, en esa onda el Kiwi se anima a dar un nombre de quien podría seguir sus pasos. "Una vez se lo dije. Creo que Jean Philippe Cretton tiene cosas de Felipe. Es guapo, chistoso, bien instruido el cabro. Buena onda, buena persona, pero es fuerte la imagen de Felipe", aclaró.

Por último, también habla sobre las "locuras" que realizaba su yunta en pantalla, las que sin su "tino", dice, pudieron significarle más de alguna polémica.

"Cuando entrada al switch y rompía las cosas. Esa cuestión si no la haces bien podría haber caído muy mal. Cuando agarraba el computador y le rompía la polera a Gustavito Cariaga (histórico productor del Buenos Días a Todos). Si no tienes un ángel especial, podría haber caído muy mal. De violento. Pero él tenía tanta gracia. Y lo hacía tan inocentemente, que cuesta mucho encontrar gente así. Él tenía ese ángel", reveló.

De todas formas, a pesar del cambio que experimentó la televisión, Arturo asegura que "igual se las hubiera ingeniado" para adaptarse.

El recuerdo de Martín Cárcamo

Por otro lado, quien también habló con el diario pop sobre su vida y obra en la televisión fue Martín Cárcamo. El animador de Canal 13 se formó en televisión mirando a Camiroaga, con quien posteriormente entablaría una rica amistad.

"Yo lo recuerdo todos los días. Tengo una foto en mi pieza, que me acompaña siempre. Y creo que han pasado 10 años, pero la verdad es que el recuerdo de Felipe está muy vivo. No solamente en nosotros, sus compañeros, sino que en todo el público. Y cuando tú ves los acontecimiento y lo que va pasando en el país, y la visión que él tenía respecto a las cosas, muchos temas tienen sentido. En esa vía fue muy visionario", afirmó de entrada el "rubio natural".

Posteriormente, también se explayó sobre el legado del "Halcón".

"Tiene muchas aristas, porque su personalidad era así. Una persona que tenía por un lado toda esta vida sobre expuesta de un comunicador, con los estelares, los programas de entretención, el matinal, los personajes. Y por otro lado un mundo propio muy rico, que lo ligaba con los animales, la naturaleza, los deportes. Con los amigos, la familia. Y tenía esa mezcla súper bonita de por un lado ser una estrella de la televisión, una persona con mucho glamour, con mucho talento, y con grandes dotes de comunicador, pero con otro lado una persona muy sencilla, muy afable, no conflictiva, simple, sensible. Creo que ese equilibro, y mirar la vida del lugar correcto, y tomarla como viene, y ser resiliente, es un legado para todas las personas que lo conocimos. Y también los que lo han ido conociendo después de fallecido".

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Martín y Felipe, dos grandes amigos[/caption]

Además, Martín abordó el lado más humano del animador, y también lo que aprendió de él en sus inicios en la televisión. "Tenía algo muy bonito que ni el éxito era tan relevante ni las cosas difíciles eran tan graves. Sabía enfrentar la vida con sencillez, con humildad, con alegría. Como viniera. Es un legado que los más jóvenes han ido tomando. Yo me formé mucho con él, sobre todo en mis inicios como conductor. Entonces fui aprendiendo mucho y procesando también muchas cosas a medida que fueron pasando los años. Y hoy en día con la madurez y con la edad que tengo me hacen mucho sentido. Seguramente en ese minuto no las vi como las veo ahora".

Punto de inflexión

Por último, también coincide con que la muerte de Felipe generó un cambio profundo en la industria. "El fallecimiento de él marca un punto de inflexión en la televisión, porque era una persona muy relevante, que llenaba muchos espacios y además venía de una trayectoria de muchos años. Había partido muy joven. Era como ver un hermano, un hijo, un papá o una pareja cada vez que estaba en la tele. Felipe estaba en los horarios de la noche y en los de la mañana. Entonces mucha gente se despertaba con él y muchos chilenos se acostaban con él viendo los estelares".

Por último, Martín posiciona a Camiroaga como uno de los artífices de lo que se ve hoy en día en los animadores de televisión. Esto, en cuento a tener un rol mucho más opinante sobre distintos temas del acontecer.

"Felipe dio un paso súper importante, que era expresar lo que pensaba. Y eso creo que eso era muy relevante porque las personas quieren saber de alguien que está en el rol de comunicador qué piensa y observa del país en que estamos. En los últimos años tuvo un rol más allá de la entretención, tomó proyectos que mezclaban la actualidad. Tomó la responsabilidad de hacer entrevistas, también en el matinal de opinar, de conversar y enfrentar autoridades. La gente eso lo agradece. Además tenía sensibilidad social producto de su historia. Su niñez en el campo y muchas cosas que vivió lo hacían tener mucha empatía con la realidad de nuestro país. Entonces sin duda el rol opinante de él fue muy importante en ese minuto y abrió el camino para que después vinieran todos los demás", finalizó.

Especial Diez años sin Felipe Camiroaga

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