Tendencias

“Después de una separación no viene una catástrofe, viene una nueva vida”: Coral Herrera lanzó su nuevo libro sobre las rupturas amorosas

La escritora española publicó “Amiga, sepárate ya”, una guía que te acompaña a través de las distintas etapas emocionales que recorres cuando pones fin a una relación. “El amor no cura al alcohólico, no rehabilita el drogadicto, tampoco cura al hombre agresivo. El único cambio que podemos hacer realmente es en nosotras mismas”, asegura al diario pop.

Coral Herrera Gómez lanzó su nueva libro, "Amiga, sepárate ya". Foto: Cortesía de la autora.

La escritora española Coral Herrera Gómez publicó su nuevo libro “Amiga, sepárate ya” (Diana), una guía que te ayudará a enfrentar cada una de las etapas emocionales que recorres cuando decides ponerle fin a una relación.

A veces es difícil aceptar que una relación amorosa dejó de funcionar o que un vínculo ya no te hace bien, por lo que la autora afirma que una ruptura no es una derrota, sino que una liberación y el comienzo de una nueva etapa en tu vida.

En una conversación con La Cuarta, Coral Herrera Gómez entrega detalles sobre su nuevo libro, nos detalla cuáles son las señales que nos alertan que debemos dejar una relación y cómo enfrentar el duelo, evitando convertirlo en una guerra para destruir al otro.

“Se me ocurrió escribir este libro para explicar cómo he transitado por estos procesos de separación, tanto cuando he querido yo separarme, como cuando ha sido la otra persona. Lo que hice fue contar mi experiencia y explicar cómo yo misma he aplicado en mí toda la teoría que se ve en mis libros y cómo la he llevado a la práctica. El feminismo es un discurso muy bonito y el reto que tenemos es llevarlo a la cotidianidad, al día a día, a nuestras relaciones sexuales, afectivas, familiares. Lo que hago es no solo contar mis historias, sino también explicar cómo yo me he ido trabajando todo el proceso para poder abordarlo desde una perspectiva feminista, también siendo leal a mí misma y a mis principios”, explica al diario pop.

Específicamente, la autora se enfocó en una historia de amor que vivió tiempo atrás. “Mi compañero quiso dejar la relación después de cinco años juntos y yo tardé cerca de cuatro años en poder dejar la relación del todo, porque él iba, venía, volvía (...) Sufría muchísimo y yo decía ‘el feminismo me tiene que servir para algo’”, relata.

“Cuento este proceso también porque a muchas mujeres nos da vergüenza, teniendo tan claro y hablando tan bonito sobre los discursos de autonomía, de empoderamiento”, detalla. “Para mí lo más importante es hacer algo que sea útil, que nos ayude y que se pueda aplicar en nuestras relaciones. Es verdad que hay que trabajar mucho, porque no hay fórmulas mágicas, ni para disfrutar del amor en pareja ni tampoco para dejar las relaciones. Pero yo creo que con trabajo, fabricando herramientas y además no sólo haciéndolo individualmente, sino sobre todo colectivamente”, añade Herrera Gómez.

-La bajada del título del libro es “las rupturas no son una derrota, son una liberación’. A veces esa es una de las partes más difíciles, poder soltar porque se siente que uno no está luchando por amor, que es una idea que se da mucho.

-Es uno de los principales mitos del amor romántico, la omnipotencia del amor, la idea de que el amor verdadero al final nos da sus frutos, de que con amor podemos cambiar a los demás. Y también la idea que nos han vendido de que a las mujeres el amor nos hace poderosas y con el amor podemos dominar a los hombres. La frustración es enorme porque los hombres son educados para, precisamente, defenderse de las mujeres y también defenderse del amor. Entonces es una batalla en la que perdemos muchísimo tiempo y mucha energía. Además es que nos han estafado a todas, porque nos han hecho creer que sufrir por amor tiene una recompensa o un premio. Cuanto más sufras, más grande será el premio. Este es un poco el esquema de todas las narraciones, la idea de que una mujer en el proceso va sufriendo, va aguantando, soportando y al final él se da cuenta. Una de las claves que vi es que la que se tenía que dar cuenta soy yo, porque yo esperaba que fuese él el que se diese cuenta de lo maravillosa que yo era y que yo era la mujer de su vida.

“Sufrí tantísimo con esa idea, hasta que de repente me di cuenta, empecé a trabajar el ego y este mito de que el amor todo lo puede, dándome cuenta de que no es cierto. El amor no cura al alcohólico, no rehabilita el drogadicto, tampoco cura al hombre agresivo que no sabe controlar su vida, ni tampoco al hombre que se deja todo el dinero en juegos, fiestas, juergas, alcohol y drogas. El único cambio que podemos hacer realmente es en nosotras mismas. Eso sí lo podemos cambiar, pero nunca podemos cambiar a los demás. Cuando lo entendí fue liberador, cuando entendí que no hay recompensa, no hay premio y nadie te agradece el haber estado sufriendo. De hecho, siempre hablo de una frase de Rosa Parks que me parece maravillosa, que decía: “Cuanto más obedecíamos, peor nos trataban”. Y eso me hizo precisamente darme cuenta de que si tú no te cuidas a ti misma y no te proteges, pues más daño te van a hacer. Cuanto más sumisa eres, cuanto más aislada y más sola estás, más dependiente eres“.

“Me puse a pensar en lo corta que es nuestra vida, y en la cantidad de tiempo y de energía que despilfarramos las mujeres en el amor romántico, tratando de que nos quieran, de ser buenas, de ser obedientes. Y es cierto que el peligro que tiene desobedecer en nuestra sociedad patriarcal es enorme, pero yo sí que siento que para poder vivir una vida plena y auténtica, no podemos estar sujetas a los mitos del amor romántico, porque son espejismos, son ilusiones colectivas que sirven para ponernos de rodillas a las mujeres. Y al final las mujeres estamos de rodillas en todos los lados, en el hogar, en la iglesia, en la casa. Y la idea es que no, hay que ponerse en pie. Cuando llega una ruptura, cuando estamos en una relación en la que no nos tratan bien, en la que no somos felices, en las que no nos sentimos cuidadas, hay que dejar esas relaciones. Por eso el título, ‘Amiga, sepárate ya’, porque también ¿cuántas de nosotras no hemos estado intentando convencer a una amiga de que él ya no la quiere, no la cuida y de que se tiene que separar ya?“.

“Yo he escrito el libro que me hubiera gustado tener en mis manos cuando tuve esta separación y no sabía bien cómo hacerlo. En cuanto logré darme cuenta de que en esa lucha de poder yo no iba a ganar y que tenía que admitir con humildad simplemente que no me quería más, que además de él no quería lo mismo que yo, fue realmente liberador porque ahí sí que acepté que se había terminado y pude por fin empezar el duelo. Después en poco tiempo empecé a hacer mi vida y volví a ser feliz. Poder compartir estos saberes con todas las mujeres y explicarles que hay que aceptar las derrotas con elegancia y con deportividad. Quedarte con la idea de qué bonito fue mientras duró, pero nunca alargar las relaciones porque no merece la pena malgastar tanto tiempo y tanta energía. Las relaciones en las que todo es recíproco, donde me siento querida y cuidada, hay que cuidarlas y apostar por ellas. Y en las que no, pues simplemente hay que tener la inteligencia para escucharte a ti misma, conectar contigo misma y saber qué es lo que realmente quieres, lo que necesitas, y qué es lo que te está pasando para tomar decisiones. Una vez que tomas la decisión de asumir la realidad tal cual es, como que se abre un mundo nuevo de posibilidades. En algún momento en una relación me sentí atrapada en una cárcel y luego me di cuenta que no estoy en una cárcel, están todas las puertas y las ventanas abiertas”.

-A una mujer que está pensando en la posibilidad de separarse, ¿cuál crees que debería ser el primer paso que tiene que dar?

-Yo creo que el primer paso es escucharte a ti misma y ser muy honesta contigo misma, tratar de evitar el autoengaño. En mi caso, a mí fue lo que más me costó cuando estuve en esta relación, el decirme la verdad, el afrontar la realidad. Creo que el segundo paso es también hablarlo mucho con las amigas, con las mujeres de tu familia y de tu entorno, porque lo que una no quiere ver, pues lo ven las otras. De alguna forma yo creo que las mujeres nos ayudamos unas a otras tratando de quitarnos la venda que llevamos en los ojos. Esa venda hay que quitársela porque cuando no ves, porque tienes los ojos tapados, puedes chocar y te puedes dar golpes muy, muy duros. Por eso yo siempre digo que hay que estar despiertas chicas, hay que estar lúcidas, con los pies de la tierra porque es muy peligroso para nosotras fantasear y perdernos en los mitos del amor romántico. Cuanto más grande es la distancia entre la realidad que yo quisiera vivir y la que es, es más peligroso y también más doloroso. Gran parte de nuestras enfermedades mentales tienen que ver con esta enorme distancia entre mis sueños y las cosas como son. Por eso es tan importante para nosotras las mujeres, porque nos jugamos mucho en el amor. Nosotras a veces perdemos nuestra libertad, nuestros derechos humanos fundamentales. Creemos además que sacrificarnos y renunciar a ellos va a tener una recompensa. Y creemos que es parte del amor romántico: sufrir, servir, sacrificarnos, renunciar a todo. Y yo creo que no, que gracias al feminismo hemos comprendido que amar es disfrutar y que sólo podemos disfrutar del amor en libertad y en igualdad.

Foto: Instagram

-Con respecto a esto de darnos cuenta nosotras, ¿cuáles crees que son las principales señales que nos alertan a que deberíamos separarnos?

-Tengo un capítulo entero dedicado a esta cuestión. Yo creo que la primera señal está en ti misma, es decir, si tú después de tus citas con tu pareja vuelves a casa angustiada, triste, si estás llorando, si tienes miedo, pues es una señal de que algo no va bien. Si, en cambio, vuelves a casa con la sonrisa puesta y el corazón ensanchado, pues que algo va bien. También es cierto que hay muchas mujeres que sufren malos tratos en sus parejas, que tienen buenos ratos y que creen que les compensa. Yo, por ejemplo, con chicas jóvenes muchas veces lo que les hago es la pregunta: ‘¿Tú te estás divirtiendo en tu relación? ¿O estás siempre con miedo a que te deje, a que se enfade, a cualquier tipo de reacción de él?’. Las mujeres tenemos una gran habilidad para leer en los cuerpos de los demás, en los gestos, en el comportamiento y en la forma de relacionarnos. Lo que pasa es que nos autoengañamos. Por ejemplo, que tú siempre haces su comida favorita, lo sorprendes o haces que se sienta bien y la otra persona no hace absolutamente nada por ti, creo que es una señal muy clara. En las relaciones de pareja las mujeres hemos sido enseñadas a cuidar, pero no a recibir cuidados. Y muchas de nosotras, cuando tenemos la autoestima muy baja. creemos que no somos merecedoras de amor ni de cuidados. Yo siempre digo una frase que es dura, pero que es así, que es: ‘El amor ni se exige ni se mendiga’. No se suplica por amor. El amor tiene que darse de manera espontánea. Sí le puedo decir a mi pareja una vez: ‘no me siento cuidada’. Pero una vez, no estoy años diciéndole a mi pareja que ‘tienes que cuidarme’. Es cierto que los hombres no han sido educados para dar cuidados, sino solo para recibirlos, pero también es cierto que es hora de que ellos se vayan quitando la corona y entiendan que todas las relaciones hay que cuidarlas. Es muy injusto que nosotras le dediquemos tanto tiempo y tanta energía al amor y ellos no.

“Creo que también alguna de las señales importantes, por ejemplo si es que la otra persona tiene ganas de estar conmigo o se siente atrapada en la relación. Que la otra persona sepa que se puede ir cuando quiera y que los cuidados deben ser mutuos, no sólo mientras estamos juntos, sino también cuando nos estamos separando. Todos los procesos de separación requieren un tiempo, conversaciones, toma de decisiones y en ese proceso yo creo que es también muy bonito quererse. Yo siempre digo que otras formas de quererse son posibles, otras formas de pelearse son posibles y otras formas de separarse son posibles. Yo puedo afirmar que es posible separarse con amor porque lo he experimentado. No es fácil, porque nos han hecho creer que cuando nos separamos hay que empezar una guerra".

“Estoy convencida que los duelos son mucho más cortos y mucho más fáciles cuando no hay guerra, cuando ninguno de los dos quiere destrozarle la vida al otro. Es algo que tenemos que trabajar mucho en nuestra cultura, porque todavía nos hacen creer que el divorcio es un fracaso, que nosotras las mujeres debemos evitarlo a toda costa. Una de las cosas que yo planteo en el libro es lo felices que son las mujeres cuando se separan. Después del proceso de duelo, he visto a mis mejores amigas florecer. (En el libro) Hablo de cómo muchas mujeres retoman la relación consigo mismas después separarse y de cómo también es mucho más fácil cuando tienes una red de amigas y tus propias pasiones. Creo que esto es muy importante porque siempre se nos invita desde el amor romántico a fusionarnos con la otra pareja y a perder nuestra propia personalidad. Y yo siempre digo que no hay que perderse nunca, y si te pierdes es muy lindo el trabajo de volver a encontrarte“.

-Quería regresar al tema del duelo, mencionabas que a veces se puede convertir en una guerra, porque hay dolor y está sentimiento de querer de alguna forma vengarse. Pero a veces se siente que la pena va a durar para siempre, que nunca te vas a volver a enamorar. ¿Cómo podemos luchar contra esos sentimientos que llegan con la pena del duelo?

-La ciencia ha descubierto que el amor es una droga y que es una droga muy potente de manera que cuando estamos muy enamoradas, el cerebro te va pidiendo porque necesita esa dosis de adrenalina, serotonina, dopamina, oxitocina. Entonces te dice cosas como ‘si no vuelves con él, nunca más te vas a enamorar’ o ‘nadie se va a enamorar nunca de ti como se ha enamorado ese hombre’. Ahí es muy importante la autorregulación.

“El duelo es más corto cuando estamos en buenas compañías, cuando nos sentimos arropadas, queridas por nuestra comunidad. También es más corto y más fácil cuando no hay afán de venganza, porque mucha gente cree que desde la rabia, desde el odio, podremos encontrar consuelo. Yo creo que no. Que a tu exmarido le vaya fatal en la vida, a ti no te beneficiará absolutamente en nada. Y si tienes hijos e hijas, todavía menos. A todos los seres humanos nos cuesta aceptar que una relación ha terminado. Sin embargo, tenemos diferentes maneras de enfrentarnos a ello. Las mujeres tenemos tendencia a destruirnos a nosotras mismas y a hacernos daño, y los hombres tienen tendencia a maltratarnos. Una mujer es asesinada en el planeta cada diez minutos. Esto tiene un impacto político, fundamental, el darnos cuenta de que todos y todas deberíamos tener herramientas para poder afrontar que una relación se ha terminado y para poder intentar reaccionar sin violencia y sin ira. Para eso, las mujeres sabemos, por ejemplo, que nos puede ayudar mucho la terapia. A los hombres les cuesta muchísimo más pedir ayuda profesional y decir ‘me estoy muriendo de la pena’ o ‘me estoy muriendo de la rabia’, pero creo que esto es fundamental, tener la humildad suficiente para poder pedir ayuda cuando no podemos con ese proceso".

“A veces es verdad que las amigas ayudan mucho y otras veces que si necesitamos ayuda profesional hay que pedirla. Las terapeutas nos pueden ayudar muchísimo a encontrar el alivio de este dolor y también la posibilidad de poder comunicarnos con nuestro ex para establecer unos pactos de cuidado después de la relación”.

-¿Con qué lecciones te gustaría que se queden las mujeres tras leer este libro?

-Lo primero es la idea de que sí que se puede, porque es verdad que en algunos momentos de mi vida he sentido que no iba a poder superar el duelo, que era un dolor tan grande, que estaba condenada toda la vida a estar enamorada de esa persona. Creo que fue a la tercera ruptura que dije: ‘siempre pienso como que la vida se acaba y no se acaba’. Luego me di cuenta que yo pensaba que no me iba a enamorar nunca, pero resulta que sí, que me he vuelto a enamorar. Y también qué alegría. Si me hubiera quedado con mi primera pareja, pues no hubiera vivido todas las cosas que he vivido, ni hubiera conocido a toda la gente que he conocido y tampoco hubiera tenido a la siguiente pareja.

Una cosa muy bonita de las vidas humanas es que podemos vivir varias vidas en una. Podemos tener varias vidas dentro de nuestra propia vida porque en cada etapa hay personas diferentes, hay amores diferentes. Creo que también hay que saber cerrar etapas, terminarlas y empezar con ilusión las nuevas. ¿Cuál es el problema? Que nos da miedo. Y es normal que nos dé miedo la incertidumbre, lo desconocido, pero cuando tienes un carácter un poco aventurero, puedes mirar también al futuro y al propio presente diciéndote ‘qué cosas voy a vivir, qué gente me voy a encontrar en el camino’. Con curiosidad, y también con alegría, porque creo que una de las cosas que más me ha ayudado a mí a vencer el miedo ha sido la alegría. La alegría de decir estoy viva, mi vida sigue. Y es básico porque a menudo hay personas que se encierran en el pasado y no quieren salir de él. Es bonito de vez en cuando pensar con nostalgia en tiempos pasados, en relaciones pasadas, pero también hay que mirar con alegría e ilusión el futuro porque de alguna manera el futuro es tuyo y también tiene mucho que ver con las decisiones que tú tomes y la gente con la que te relacionas. Después de una separación no viene una catástrofe, viene una vida nueva y cosas muy lindas".

“Creo que esto es lo que les aconsejaría a las mujeres, que no se imaginen a sí mismas dentro de un año fatal, solas, destrozadas, sino que se imaginen bien. Muchas de mis amigas han estado años en relaciones en las que ya no querían estar, pero por muchas cuestiones sigues y sigues. Sí que es cierto también que aquí la autonomía económica es fundamental. Hoy en día es difícil separarse cuando tienes una relación de pareja con familia, en un hogar, porque las mujeres seguimos sin tener autonomía económica. Pero por eso yo creo que es tan importante trabajar estas dos cuestiones a la vez: la autonomía económica y también la autonomía emocional. El aprender a estar solas y a disfrutar solas con nosotras mismas".

“Ese es un poco el mensaje que querría lanzar a las mujeres, que el divorcio no es un fracaso, no es una derrota, no es un final, sino que también sobre todo es el inicio de algo”.

Más sobre:LibroAmiga, separáte yaCoral HerreraRelaciones amorosasCoral Herrera Gómez

Lo último

hace 17 min
Filtran fuerte relato del padre de niño asesinado: reveló exigencia de delincuentes y dramática escena que le tocó ver
En su testimonio, la víctima de encerrona dio a conocer el motivo por el que su hijo no pudo descender del auto.
Chile

Filtran fuerte relato del padre de niño asesinado: reveló exigencia de delincuentes y dramática escena que le tocó ver

hace 44 min
“Sigue triste”: madre de Fernanda Maciel revela el presente de Luis Pettersen, la expareja de su hija
Paola Correa confirmó que lo vio recientemente y conversaron de todo.
Chile

“Sigue triste”: madre de Fernanda Maciel revela el presente de Luis Pettersen, la expareja de su hija

hace 48 min
“Afuera hay más plata”: lanza chileno mostró polera de famoso rapero gringo como “trofeo” en entrevista
Le preguntaron por el daño que le hacen a la Visa Waiver: “No te digo que eso está bien, pero mejor robar afuera que acá”, respondió.
Chile

“Afuera hay más plata”: lanza chileno mostró polera de famoso rapero gringo como “trofeo” en entrevista

06:41
“Fui al cementerio a verla y se lo dije”: escolar mató a su madre, hizo promesa en su memoria y lo dejaron en libertad
Alumno de San Pedro de la Paz, en la Región del Biobío, había ganado las olimpiadas de matemáticas y soñaba con un gran futuro profesional.
Chile

“Fui al cementerio a verla y se lo dije”: escolar mató a su madre, hizo promesa en su memoria y lo dejaron en libertad

06:40
Horror en Putaendo: padre cede ante la presión, confiesa secuestro junto a su hijo y hallan cuerpo de un joven calcinado
Hombre de 55 años entregó información sobre el sitio donde se hallaron restos humanos. Lo detuvieron junto a su hijo de 22.
Chile

Horror en Putaendo: padre cede ante la presión, confiesa secuestro junto a su hijo y hallan cuerpo de un joven calcinado

06:00
La Firme con Gonzalo Cáceres: “En la Escuela Militar lo pasé maravilloso, son todos amigos míos”
Sobrellevó un delicado periodo de su salud y, a sus 74 años, se ha recuperado. Ahora debutó con un nuevo programa al estilo Jet Set, según cuenta. Además, el esteticista repasa su historia y presente. “Soy igual que la Marilyn Monroe”, declara y se explica.
Espectáculos

La Firme con Gonzalo Cáceres: “En la Escuela Militar lo pasé maravilloso, son todos amigos míos”

Cotiza y compara todas las marcas y modelosPublica tu auto acá