Tendencias

La dermocosmética mueve 360 millones de dólares al año y amplía su presencia en Chile

El crecimiento del skincare ha llevado a los consumidores a prestar mayor atención a los ingredientes y necesidades de su piel, mientras la categoría comienza a salir de sus espacios tradicionales.

El interés por el cuidado de la piel ya tiene un peso relevante en el comercio chileno. Según Nielsen Scantrack, la dermocosmética mueve 360 millones de dólares anuales en el canal moderno.

La cifra considera las ventas realizadas en farmacias, perfumerías y supermercados. La categoría experimentó un fuerte impulso después de la pandemia y, de acuerdo con los datos entregados, mantiene una evolución positiva.

Pero el mercado también está cambiando por el tipo de consumidor que encuentra al otro lado del mostrador. Conceptos antes asociados a especialistas se incorporaron al vocabulario habitual del skincare.

Ácido hialurónico, retinol, niacinamida, ceramidas o barrera cutánea aparecen cada vez más en las decisiones de compra. Con ello, algunas personas buscan conocer la composición antes de elegir un producto.

Buena parte de esa información circula actualmente por redes sociales. Contenidos sobre ingredientes y rutinas, junto con fenómenos como la belleza coreana, han contribuido a popularizar el conocimiento sobre el cuidado de la piel.

El cambio también abre espacio a una oferta más personalizada. Algunas tecnologías ya permiten analizar aspectos como textura, manchas, arrugas o sensibilidad para entregar información que ayude a orientar una rutina.

“Las personas ya no buscan únicamente un producto. Buscan orientación, tecnología y una experiencia que les permita comprender mejor las necesidades de su piel y construir rutinas personalizadas”, afirma Pablo Giglio, gerente general de Preunic.

Esta transformación también empieza a notarse en los puntos de venta. La dermocosmética está ampliando su presencia fuera de los espacios especializados y comienza a convivir con categorías de belleza de consumo masivo.

El fenómeno muestra cómo el skincare está pasando de las tendencias virales a decisiones de compra con mayor atención a fórmulas e ingredientes, aunque las redes sociales siguen siendo una importante puerta de entrada a este mercado.

Más sobre:dermocosméticaskincare

Lo último