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Marco Salamanca, la ficha máxima: “A las discos nunca he ido”

El influencer de 24 años, conocido también como Gotita Magistral, cuenta que su madre le aconseja no salir de noche. Sus pasos de baile, por ahora, quedan en TikTok.

“Buena, buena, mi gente querida, mi gente bella”. Así abre Marco Salamanca uno de sus videos más celebrados, frente a una pizza de pepperoni y con esa voz pausada, casi ASMR, que sus seguidores reconocen de inmediato. Antes del primer bocado, mira a la cámara y pregunta: “¿Y ustedes qué están tomando de once en la casa, qué están comiendo de rico? Me lo dejan en los comentarios, para saber, para copuchar”.

Esa invitación explica buena parte del fenómeno. Marco, un chileno de 24 años, se graba ante empanadas, tallarines, carne mongoliana, pollo asado, completos, churrascos, pizzas y platos preparados en casa. Entre plato y plato también baila: sus pasos sueltos, alegres y algo exóticos ya forman parte del personaje. Su popularidad explotó este año, aunque detrás del fenómeno existe un archivo que comenzó mucho antes: supera las 7.800 publicaciones entre TikTok e Instagram.

Las marcas ya lo buscan, le entregan comida y le pagan para que pruebe sus productos frente a la cámara. Sus seguidores, en cambio, parecen buscar otra cosa. “Eres la alegría del pueblo en estos tiempos difíciles”, le escribió uno en Instagram. Otros repiten su jerga en los comentarios: “corte magnate”, “risa millonaria”, “un manjar”, “diez de diez”.

Es un fin de semana de agosto y Marco le cuenta a La Cuarta que acaba de almorzar “unas empanaditas de pino con un té de hierbas”. Enseguida califica el almuerzo con la nota máxima de la escala que usa en sus videos: “10 de 10. Estaba un manjar”. Las empanadas eran de una feria de Quilicura, la comuna donde vive con su madre y su padrastro.

Por grabar y publicar en sus redes un video en el que prueba un plato, Marco puede cobrar hoy $120.000. Sus primeras campañas fueron para Pizza Pizza y Papa John’s. Después sumó trabajos con restaurantes, barberías, tiendas y eventos. Para ordenar esa agenda, incorporó como mánager a su tía Cecilia. Pero, fuera de esa actividad comercial, su plato favorito no lleva logo.

—¿Hay alguna comida chilena que le guste especialmente?

“El pollo asado con papas fritas. Cuando queda asadito el pollo y las papas bien quemaditas”.

—¿Ese plato le recuerda a algo?

“Lo cocinaba mi abuelita. Cuando era chico me hacía esas comidas”.

—¿Recuerda el primer momento en que pensó: “La gente de verdad quiere ver mis videos”?

“Por las vistas, el cariño y los bonitos comentarios. Les empezó a gustar y me comentaban”.

—¿Qué le escribían, por ejemplo?

“Que me encontraban humilde, alegre, una persona sincera, transparente, sencilla. No muestro muchos lujos”.

—En ese video de Pizza Pizza, ¿la marca le regaló la pizza o usted la compró?

“La marca me pagó una publicidad y, aparte, me dio la pizza. Tuve que ir a buscarla”.

—¿Cómo lo contactan las marcas? ¿Qué les interesa de usted?

“Me contactan al Instagram y me dicen que les haga publicidad, que me encuentran humilde, buena onda, simpático. Y ahí le hablan a mi manager, y mi manager les dice el precio”.

—¿Quién es su mánager?

“Mi tía Cecilia”.

—¿Desde cuándo trabajan juntos y de qué se encarga ella?

“A fines de febrero de este año. A ella le llegan los contactos de mi Instagram y ella habla con ellos sobre las publicidades”.

—Si creara una pizza con su nombre, ¿qué ingredientes tendría y cómo se llamaría?

“Pepperoni, aceituna, queso, salsa de tomate, y le pondría La Pizza Ficha”.

—¿Qué comida que a casi todo Chile le encanta a usted no le gusta nada?

“El marisco y el pescado, ni el pulpo, nada de eso”.

—¿Y el sushi?

“Tampoco”.

“El mejor influencer de la nueva era”

La versión de Marco que hoy reconoce internet no apareció de golpe. Abrió sus redes en 2020 y tuvo un primer video viral en 2022, pero la popularidad iba y venía. Tras un periodo de mayor alcance entre 2023 y 2024, las cifras cayeron en 2025 y ha contado que pensó en retirarse. No lo hizo. Hacia fines de ese año, insistió con los platos de comida y los consejos que le pedían sus seguidores. Durante el verano perdió parte de la vergüenza, habló más ante la cámara y las visitas volvieron a crecer. También comenzó a presentarse como “la ficha máxima de Quilicura”. En la jerga urbana chilena, una ficha es alguien con registro: una trayectoria, un camino y reconocimiento dentro de una escena. Una de las señales más claras de ese nuevo lugar llegó desde su propia comuna: Young Cister, cantante que también es de Quilicura, lo contactó para conocerlo en persona.

—Muchas personas dicen que su voz les da tranquilidad. ¿Cuándo empezó a recibir ese tipo de mensajes?

“Me di cuenta cuando empecé en las plataformas. Ahí caché que la gente me encontraba alegre y que les daba tranquilidad y paz”.

—¿De dónde salieron expresiones como “corte magnate”, “risa millonaria” y “aproximado”?

“Yo las inventé. Como en enero inventé ese personaje, el de la risa millonaria y esas frases”.

—¿El Marco de los videos es igual al Marco que está en su casa, sin el teléfono?

“El mismo de siempre”.

—¿También es así de tranquilo cuando se encuentra con sus seguidores?

“Sí, en la vida real, tranquilo. Saludo a todos mis seguidores; me piden fotos, no les hago ningún problema”.

—¿Cuál es el mensaje más bonito que ha recibido de un seguidor?

“Que soy el mejor influencer de la nueva era, que están agradecidos todos conmigo, que les doy tranquilidad y todos me quieren. Eso me escriben, poh”.

—¿Y usted se siente el mejor influencer de la nueva era en Chile?

“Sí, por la humildad”.

—La gente le ha puesto varios apodos. Uno de ellos es Gotita. ¿De dónde salió?

“Cuando tenía el pelo amarillo, cuando era rubio. Ellos dicen que me parezco a la Gotita Magistral, al detergente…”.

—¿Hay algún apodo que ya le canse o que no quiera usar?

“Como que el Gotita me aburre un poquito”.

—¿Y cuál prefiere?

“El más ficha de Quilicura, la ficha máxima. Yo lo inventé”.

—¿Qué significó para usted conocer a Young Cister, que también es de Quilicura?

“Yo lo escuchaba de chiquitito, de hace años. Y cuando lo vi, como que me emocioné porque también es humilde, igual que uno”.

—¿Cómo se dio ese encuentro?

“Nos juntamos en el Bella. Young Cister me quería conocer en persona”.

—¿Qué le dijo Young Cister cuando conversaron?

“Young Cister se emocionó, dijo que me quería mucho, que quería ser mi amigo, que yo le daba tranquilidad, que le gustaba mucho mi contenido, dijo, porque yo lo relajaba”.

—Si pudiera invitar a cualquier famoso a tomar once en su casa, ¿a quién elegiría y qué le serviría?

“A Young Cister. Le serviría arroz con carne mongoliana. Me gustaría conocer más cantantes, al Ithan NY y al Julianno Sosa”.

Cuando Marco guarda el teléfono

Marco dice que puede grabar hasta cuatro videos en un día. Si, de manera excepcional, los cuatro correspondieran a campañas pagadas a su tarifa actual, puede recibir $480.000. Una jornada corte magnate, según su propio diccionario.

El resto de la semana tiene otro ritmo. De lunes a viernes asiste a un curso de estructuras metálicas para formarse como ayudante de soldador. Los sábados trabaja en la feria de Lo Marcoleta, donde vende artículos para el hogar.

Quilicura reúne hoy su casa, su trabajo y su personaje. Pero antes de la ficha máxima estuvo Laja. Marco nació en esa comuna de la Región del Biobío y llegó a Santiago en 2010. “En el sur no había tanto trabajo y mi mamá compró una casa acá en Santiago y ahí encontró trabajo”, cuenta. Es hijo único. Su abuela todavía vive en Laja, lo crió durante parte de la infancia y él la considera su segunda madre.

—¿Cómo es un día normal para usted cuando no tiene entrevistas, publicidad ni eventos?

“De lunes a viernes estudio. Ayudante de soldador, un curso de estructuras metálicas”.

—¿Qué quiere hacer cuando termine el curso?

“Quiero hacer videos en YouTube. Soldando, haciendo parrillas, portamaceteros; varias cosas más”.

—Los sábados trabaja en una feria de Lo Marcoleta, en Quilicura. ¿Qué vende ahí?

“Todavía estoy en la feria, los días sábados. Vendo exprimidores, tostadores, Prestobarba y peluches”.

—¿También llegan seguidores para conocerlo?

“De repente llegan; a veces sí, a veces no”.

—Fuera del trabajo y las redes, ¿tiene polola o está soltero?

“Soltero, sin compromiso… hace como más de un año”.

—¿Tuvo una relación antes?

“Antes, pero no resultó”.

Los pasos se quedan en TikTok

Entre once y once, Marco también tira sus pasos. Entre sus virales de TikTok aparecen “Menéalo”, el clásico noventero de Fransheska; “Adictiva”, de Jossie A y Lewis Somes; y “Pala Panchi (feat. Dj Poroto)”, de Chicobeats. El repertorio salta del merengue al urbano chileno y la electrónica, pero Marco conserva esos movimientos sueltos, alegres y algo exóticos que sus seguidores ya reconocen. La soltura, eso sí, tiene sus límites.

—También se ha hecho conocido por sus pasos de baile. ¿Dónde los aprendió?

“En YouTube. Busco video de baile y ahí uno va aprendiendo pasos”.

—¿Sale de fiesta a bailar o el baile es más para las redes sociales? ¿Va a discos o a otros lugares?

“A las discos nunca he ido”.

—¿Por qué nunca ha ido?

“Porque a mi mamá le da miedo que salga en la noche”.

—Su mamá también prepara varios de los platos que aparecen en sus videos. ¿Cómo se siente al mirar todo lo que ha logrado con su apoyo?

“Me siento orgulloso por los consejos de mi madre”.

—¿Qué consejos le da?

“Que no salga a carretear en las noches, que no haga cosas malas, que no consuma drogas, que no haga nada de eso”.

—¿Alguna vez le han ofrecido drogas?

“Sí, me ha pasado con algunos seguidores, pero yo los bloqueo. No me puedo meter en el mal camino”.

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