Tendencias

Overdous, el nuevo grupo chileno que une la brutalitad metal y lo sexual del reggaetón: “Son dos mundos que en teoría son agua y aceite”

Una banda que se formó “para ganar”, así lo cataloga su artífice Ben Bulgari, aka Bel Viso. El miembro de la Shishigang relata a fondo de qué trata este proyecto que espanta a los más puristas de lado y lado.

Ben Bulgari cruza sus dos vetas artísticas, la música urbana y el metal, con su recién estrenado proyecto Overdous, banda que conforma con las guitarras Marcelo Zúñiga (Faccia Muta) y José Drewes (Volto Nero), más la batería de Juan José Letelier (Nome Negato).

Este pasado 17 de abril lanzaron su primer tema del proyecto, “Dime Que Sí”, donde exponen esta rara cruza. Aunque los antecedentes de metal con fusión de rap o trap son vastos, aquí Bulgari le pone su sello, con un slang más reggaetonero.

No quería rapear de la forma típica ni usar las melodías típicas del metal. Quería hacer mi propia hueá. La banda ahora tiene una cosa que para mí es única: líneas melódicas de reggaetón mezcladas con metal. No conozco otra banda que haga eso así. Son dos mundos que en teoría son agua y aceite. Yo los hice fluir con mi sello, para que no fuera la típica banda que solo rapea o grita”, relata y marca sus diferencias con otros grupos de la escena.

Como dato, este sencillo junto al próximo disco venidero tienen detrás a gente importante como en la mezcla Amir Derakh (Orgy, Danzig, Coal Chamber) y el mastering de Mike Marsh (Erasure, Nick Cave, Queen Latifah, Massive Attack, Bjork, The Prodigy, Depeche Mode).

El artista, que se popularizó siendo miembro del colectivo urbano Shishigang, indica que todo este choque de estilos que ahora se plasma en Overdous son años y años habitando dos mundos.

En su población, en Santiago, señalaba que el rap era pan del día a día. Aunque no era fan del hip hop nacional, sí lo era de N.W.A, Ice Cube, Cypress Hill y Kris Kross.

“Después tuve acercamientos al metal por el barrio. Tenía un amigo que tenía familiares en Estados Unidos y le traían cassette. Y mi primo en San Fernando era metalero brígido, él me mostró Pantera, Sepultura, Cannibal Corpse. Ahí conocí todo ese mundo”, relata.

El artista, que bordea los 30 y tantos, recuerda que a fines de los noventa y principios de los 2000 era más difícil llegar a tu música favorita.

“Era otro Chile, otros tiempos. Desde como los 9 o 10 años ya tenía cassette que me grababan. Mi abuela me compraba cassette vírgenes y me grababan música. No tenía nada original”, comenta. También más adelante su curiosidad musical se alimentaría de las tiendas de metal del Portal Lyon o el Eurocentro.

-Y viviste justo la época del nu metal, que para los metaleros más puristas era como medio poser: Korn, Linkin Park, Limp Bizkit, Deftones…

-Claro. Deftones, Korn y Limp Bizkit ya más masivos, fue una explosión. Era mainstream, porque en esos momentos eran de las bandas más grandes del rock en general. Me acuerdo que en San Fernando, en la casa del amigo de mi primo, escuché por primera vez el término “aggro”.

-Sí, acá mucha gente mayor le dice “aggro” al nu metal.

-En esos años se le decía aggro. No sé quién inventó eso, pero acá se usaba así. Después le decían “choclo”, seguramente por Korn. A mí ese loco me pasó un cassette de Korn, el Life Is Peachy, y otro de Coal Chamber. Y te juro que Coal Chamber me volvió más loco que Korn. Después me habló de todas las bandas pilares de esa época. Para mí, Coal Chamber siempre fue especial. Antes de eso, yo ya había visto una banda que me había llamado mucho la atención en un VHS del Monster of Rock del 95 que un amigo tenía grabado del canal Rock and Pop.

-Ya, arqueología total.

-Sí, hermano. Ahí salían Ozzy, Megadeth, Therapy?, Paradise Lost, varias más. Después también conocí a Faith No More, a Rage Against the Machine. Fue uno de mis primeros acercamientos a algo más violento visual y sonoramente. También me acuerdo que en esos años escuchaba la Radio Futuro, que tenía un programa de metal en la noche.

-Sí, el de Anton Reisenegger.

-Ese mismo. Y después yo llegué a Santiago y le pedí a mi abuela que me regalara un cassette original. Fuimos por Maipú y me compré el de Korn. Ese fue el primer cassette original que tuve. Pero antes de tener ese, ya venía loco con Coal Chamber. Y me acuerdo de otra banda que me voló la cabeza: Clawfinger.

-Ahí me pillaste.

-A muchos los pillo con esa. Clawfinger fue la primera banda que vi con trenzas. Yo todavía no había visto a Rage Against the Machine en video, solo los había escuchado. Así que, visualmente, ese fue mi primer gran impacto. Me acuerdo perfecto que el vocalista andaba con una polera de Alice in Chains.

-¿Y cómo llegaste al beatdown hardcore? Cuando te llamabas Ben Weapons estabas Six Weapons.

-En la volada del nu metal había varias bandas del hardcore metal o del New York hardcore que nosotros metíamos en el mismo saco del metal. La primera banda que me volvió loco fue Biohazard. Después, una vez bajando música por nombre, bajé por error una banda que se llama Hatebreed. Y esa hueá me voló la cabeza. Era hardcore metal, pero brutal, muy fuerte para la época. Ahí empecé a cachar más ese tipo de sonido, pero nunca fui hardcore purista. Nunca escuché mucho ese hardcore más punketa. Siempre escuché bandas que sonaran a metal, como Biohazard, Hatebreed y otras de ese estilo.

Créditos del proyecto audiovisual: dirección general a cargo de Lale Underfilms (@lale_underfilms); diseño de vestuario por Joaquín Ríos (@joaco_riooosb) y Luciano Vigueras (@luciano_vig); fotografía de Martín Derma (@ogmartt); creación de máscaras por Bruno Flores (@fantasma_atmosferical); y registro del proceso documental a cargo de José Bascuñan (@by_alkimia).

-Igual el crossover se cruzaba harto ahí.

-Sí, totalmente. Era una mezcla entre el thrash y el hardcore.

-¿Y por qué nunca te gustó el rap chileno?

-Porque no era lo mismo. El rap gringo era más agresivo. El rap chileno era muy clásico para mí. Nunca encontré uno que me pegara de verdad.

-¿Ni Tiro de Gracia, ni Makiza?

-Obvio que sonaban, pero no eran lo mío. Yo vivía en una población y ahí todo el mundo escuchaba sound o era rapero. Los que escuchábamos nu metal éramos dos hueones con suerte.

-Antes los barristas noventeros de la U y Colo Colo eran metaleros (Ben es un acérrimo hincha de la Universidad de Chile).

-Sí, esa era la escuela de las barras. Yo siempre le digo a los cabros que si hubieran vivido los 90 se darían cuenta de que lo que pegaba en lo urbano era el metal. Había caleta de punkies también. Ahora eso ya no se ve tanto.

-¿Y por qué crees que pasó?

-Porque el mundo digital se comió al mundo análogo. Ahora grabái en tu casa, tení home studio, no necesitái ir a un estudio grande. Entonces esa cosa de atesorar la música se perdió. El romanticismo murió. Antes tenías que trabajar para comprarte un disco. Ahora sale un disco en Japón y lo escuchai al tiro acá.

-Lo bacán del urbano es que democratizó harto el acceso. Todos pueden hacer algo, aunque también hay demasiadas opciones y no todo es tan bueno.

-Claro. Antes la mayoría hacía música porque realmente le apasionaba, no porque quisiera ganar plata. Después podía llegar la plata, pero esa no era la motivación principal. Yo, cuando cabro chico, tuve una banda de nu metal con unos amigos, creo que fue como en el 98. No sabía ni tocar, quería ser guitarrista, después terminé cantando y de ahí no paré. Más adelante, mi mamá me compró un computador de los antiguos, de esos gigantes. Cuando recién llegó internet, te conectabas después de las 8 de la noche.

-Hacer rap era más democrático en recursos que tener una banda.

-Ese es otro punto. La música urbana es mucho más simple de hacer que trabajar con una banda. En una banda son cinco o seis personas opinando, con egos, con distintas visiones, con otros proyectos, sin plata, sin tiempo. En cambio, en la música urbana muchas veces resolvís más rápido.

-¿Y cómo fue esa etapa haciendo beatdown hardcore?Es un género de nicho.

-Nosotros, cuando hicimos esa banda, fuimos la primera banda de beatdown que hubo en Latinoamérica.

-Su forma de vestir también era distinta.

-Sí, porque en ese tiempo yo ya escuchaba Dirty South, que es como el papá del trap. Ya estaba en esa volada del rap más flaite, más de plata, mujeres, tráfico, toda esa temática que después hereda el trap. Entonces yo me vestía ancho. Todos nosotros andábamos así y todos escuchábamos rap también. Era casi obligatorio en la población escuchar rap. En Estados Unidos el beatdown se vestía distinto, más hardcore. Nosotros no, éramos anchos. Todos decían que parecíamos raperos o reggaetoneros. Empezamos como por el 2004, cuando yo iba en el colegio, tendría unos 15 o 16 años.

-¿Y por qué después te cambiaste al trap y al reggaetón?

-Porque en el fondo yo siempre fui la misma hueá. Toda mi vida escuché rap. Y cuando escuchaba rap, escuchaba Dirty South, que es como la antesala del trap: plata, mujeres, tráfico, toda esa temática.

-¿Hoy qué te gusta más: metal o urbano?

-Ambas cosas. Todo lo que he vivido desde finales de los 90 hasta el 2026 me llevó a hacer esta banda. Y no es que yo sea solo compositor o intérprete, estoy metido en todo: producción ejecutiva, dirección creativa, concepto. Tuve que traspasar mi visión a los músicos.

-¿Y los cabros cuánto aportan?

-Mucho. Son muy buenos músicos y, además, todos son productores. Esa fue una exigencia mía al armar la banda: que fueran músicos, pero también productores. Así la hueá sale más rápido cuando maqueteamos. Son más chicos que yo, tienen 23 o 24 años, casi 10 años menos.

-¿Y cómo los encontraste?

-Por Diego Sagredo de Los Lobos Records. Lo conozco desde principios de los 2000, de tocatas y de escena. Siempre ha sido productor. A él fue al primero que le dije que quería hacer una banda, mezclar trap con nu metal, pero no quería rapear de la forma típica ni usar las melodías típicas del metal. Quería hacer mi propia hueá.

El nacimiento de Bel Viso

Overdous no es solo una banda, también una historia conceptual, digna de terror, con imaginario religioso, donde estos entes llegan desde Italia a causar el miedo. El video de “Dime Que Sí”, que fue grabado en dichos parajes, específicamente en el poblado de Bastardo, en la provincia de Perugia. Ahí Ben Bulgari ahora pasa a ser Bel Viso.

Bel Viso significa ‘hermoso rostro’ en italiano. La banda nace en Italia, dentro de la historia del personaje. Ahí es donde él adquiere este poder que le otorga la ‘mamma’, que es el personaje que sale en el primer video. En la historia, yo tengo que viajar a Italia para casarme con ella y de ahí viene todo ese concepto”, expuso la voz de “Trap Life 2”.

Aunque este pasado 15 hicieron un estreno solo para la prensa en el Memorial de los Detenidos Desaparecidos en el Estadio Nacional, algo que fue al azar, primero no dejando pasar el tono social de ser Shishigang y la Coordinadora Social que tiene detrás. También para recordar los atroces actos que se cometieron en el recinto deportivo durante la dictadura militar.

“Entonces también es una forma de darles visibilidad, porque mucha gente no los visita ni sabe bien lo que pasa ahí, que hay recorridos, que hay sobrevivientes, que sigue siendo un espacio de memoria viva. Llega a ser una película de terror. Es una historia sangrienta, desquiciada, deshumana. Quisimos darle visibilidad a un sitio que merece mucho más, que necesita más recursos y más apoyo de particulares”, enfatizó.

-Este proyecto lo fuiste levantando a fuego lento. Me acuerdo que me mandabas maquetas, que faltaba plata, que avanzaba de a poco. Pero ahora se escucha una evolución clara en el sonido. También se nota que hubo un proceso colectivo. ¿Quiénes han estado al lado?

-El proyecto nace primero con José Drewes, que es uno de los guitarristas; Juan José Letelier, que es el baterista; y Marcelo Zúñiga, que es el otro guitarrista. También tuvieron bajista, pero ya no está. Ahora los bajos y muchas atmósferas del reggaetón van por secuencia, es más simple así.

-¿Qué pasó con los bajistas? ¿Funa a los bajistas?

-No, no, todo bien. Ningún problema personal. Pero por tiempos, recursos y otras cosas no se estaba dando lo que yo necesitaba. Y yo soy exigente. Les pedí a los cabros trabajar 24/7 en la banda sin ganar plata todavía.

-Te apañaron firme.

-Sí. El 1 de abril se cumplió un año desde que nos juntamos por primera vez y nadie se ha bajado del barco, porque desde el minuto uno yo les transmití que esta banda es para ganar, no para tocar por tocar. Es un proyecto innovador. La idea era generar algo distinto. Si tú escuchas la música sin ver la parte audiovisual, jamás te imaginarías todo el concepto que hay detrás.

-¿Y lo de las máscaras? ¿Hay una influencia de Slipknot ahí?

-Es un guiño. Mi disco favorito de toda la vida es el de Slipknot. Pero mi máscara antigua estaba inspirada más en Chris Fehn, uno de los percusionistas. Las máscaras nuevas ya no tienen que ver con eso. Ahora las está haciendo Bruno Flores, un artista nacional. Son moldes propios, otro proceso.

-Oye, volviendo al proceso creativo. Me decías que esto lo armaste con una lógica bien exigente. ¿Cómo fue trabajar con cabros más chicos?

-Fue interesante. Ellos tienen 23, 24 años. Yo les llevo como 10 años, pero son muy buenos músicos y, lo más importante, todos son productores. Entonces entienden la música de otra forma, no solo ejecutan, sino que crean. Yo llego con una idea clara: “Esto quiero hacer”. Y ellos lo bajan, lo trabajan, lo llevan a su instrumento. Eso hace que el proceso sea mucho más rápido y más sólido.

-¿Y cómo lograste que se comprometieran tanto, considerando que al principio no había plata?

-Porque desde el minuto uno les dije la verdad: “Esto no es una banda para tocar por tocar, es para ganar”. Les di una visión clara, seguridad, y eso hizo que confiaran. Llevamos un año trabajando sin ganar nada, pero todos siguen ahí. Nadie se ha bajado.

-Eso no es menor.

-No, para nada. Eso habla del proyecto.

-¿Cómo será un show de Overdous?

-Más pesado que en estudio, con estética noventera, máscaras y energía fuerte.

-¿Cómo se sostiene el equipo hoy?

Somos los músicos y también gente clave como Roberto Stirling, que es mi mano derecha. Está en todo: producción, dirección, management. También Manuel Milano, que es el arquitecto digital, branding, diseño, web. Todos trabajan por pasión. No estamos generando ingresos todavía, pero trabajamos como si fuera una banda internacional.

—¿Quiénes estuvieron detrás del proyecto audiovisual?

—La dirección general estuvo a cargo de Lale Underfilms (@lale_underfilms). El diseño de vestuario lo hicieron Joaquín Ríos (@joaco_riooosb) y Luciano Vigueras (@luciano_vig). La fotografía fue de Martín Derma (@ogmartt), la creación de máscaras de Bruno Flores (@fantasma_atmosferical) y el proceso documental lo registró José Bascuñán (@by_alkimia).

-¿A qué mercado apuntan?

-No a Chile. Chile es efecto rebote. Apuntamos a Estados Unidos, Europa y Asia.

-¿Cómo viene el disco?

-Vamos a sacar cinco o seis singles y después liberar el disco. Tenemos unas 20 canciones, hicimos como 40 en total. El disco debería tener entre 11 y 12 temas. Y en 2026 sale sí o sí. Se llama ‘17’”.

-¿Por qué ‘17’?

-Tengo una conexión espiritual con ese número. Empecé a verlo en todos lados. Ahora está en todo lo que hago. La idea es que la gente asocie el 17 con la banda, que lo vean y piensen en nosotros.

-¿Qué significa Overdous?

-Es sobredosis, pero lo chilenizamos. Queremos que la gente tenga una “sobredosis” de la banda, que se obsesione.

-También se nota mucho su valor a la imagen…

-La imagen es más fuerte que lo musical. Primero la imagen y después la música. No es lo normal, pero nosotros partimos con el concepto desde el inicio.

-Siempre pregunto esto: recomiéndame artistas nuevos.

-En nu metal, una banda que me gustó mucho es Split Chain, del Reino Unido. Mezclan nu metal con otras influencias, muy noventero, pero actual. En trap, Ken Carson y también cosas del movimiento Opium. También bandas como H09909, que mezclan metal con urbano. Y en reggaetón escucho lo más fuerte: Rauw Alejandro, Mora, Bad Bunny, Feid. También Omar Courtz, Pao Pao.

Más sobre:OverdousBen Bulgari

Lo último

hace 4 min
En uno de sus conciertos, confesó que está en conversaciones con la organización del evento de la Ciudad Jardín.
Espectáculos

Famosa cantante extranjera reveló que la llamaron para el Festival de Viña 2027

16:30
La animadora de Chilevisión rompió el silencio luego de que aseguraran que quedó “asegurada” en el canal.
Espectáculos

“No sé por qué les duele tanto”: Fran García-Huidobro respondió tras “filtración” de su sueldo

16:20
En su concierto número 100, la banda transformó el rigor del MTV Unplugged en un espectáculo fluido y emotivo, marcado por invitados, momentos históricos y una conexión total con el público.
Espectáculos

“Matamos a MTV”: Los Bunkers cierran su ciclo acústico con una noche perfecta en la Quinta Vergara

16:15
El delincuente forcejeó con la mujer de 78 años para robarle su cartera.
Chile

Violento robo a adulta mayor en Coronel: delincuente la arrastró por la calle y le quitó $900 mil pesos de su pensión

15:33
El programa de Chilevisión llegó a su fin de manera sorpresiva.
Espectáculos

Uno ya tiene nuevo programa: los damnificados tras el final de Podemos Hablar

15:11
La influencer se defendió tras las críticas que recibió en redes sociales por su respuesta al ser consultada sobre el exfutbolista.
Espectáculos

“No sé si eso es positivo o negativo”: Disley Ramos confesó cuál fue su reacción al romance de Luis Jiménez con Gala Caldirola