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Review: Pokémon Champions queda a medio camino entre la grandeza y la flojera

El nuevo juego de combates competitivos busca masificar el fino arte del combate Pokémon, pero su estructura Free to Play curiosamente sigue favoreciendo a quienes ya están familiarizados con el género.

El año pasado, The Pokémon Company presentó una de sus movidas más interesantes en sus ya 30 años de existencia. La casa de Pikachu presentó el tráiler de un nuevo juego para móviles y Nintendo Switch llamado Pokémon Champions, el cual llevaría por primera vez de forma oficial la emoción y estrategia de las batallas Pokémon fuera de las consolas de Nintendo.

La anticipación sobre el proyecto solo creció más cuando durante la final del Mundial de Pokémon en Anaheim, Estados Unidos, se anunció que para este año el torneo oficial del formato VGC sería en Pokémon Champions. Por primera vez la competencia global de Pokémon se desprendía de uno de los juegos tradicionales de la serie. Pero siendo que el Campeonato Mundial de Pokémon será este año en agosto, la pregunta que quedaba es cuándo y en qué condiciones saldría este juego.

La espera tardó pero llegó: fue durante el mes de abril que, de momento en exclusiva para Nintendo Switch y Switch 2, fue lanzado Pokémon Champions, el lugar que pretende ser el lugar donde, en el futuro, se disputen los combates oficiales del videojuego. Y por lo mismo, es un juego centrado exclusivamente en armar equipos, entrenar criaturas y ponerlas a pelear.

Para los más viejitos, esto sería el equivalente a Pokémon Stadium, el juego de Nintendo 64 que se enfocaba en llevar los personajes del Gameboy al televisor en peleas más vistosas y tridimensionales. Pero con el paso del tiempo ese plus ya dejó de ser tan atractivo: hace varios años que los juegos de Pokémon son en 3D y las peleas son muy vistosas. Entonces ¿Qué podía agregar Pokémon Champions que no se haya hecho? Por supuesto: la masividad.

Pokémon Champions es un juego gratuito y, como dije, si bien por ahora está disponible solo para Switch, en el futuro también estará en teléfonos inteligentes. Eso significa que el potencial para que la franquicia crezca está en el cielo. Pokémon Champions es un juego para gente nueva, gente que quizás alguna vez jugó Pokémon en su infancia, gente que por ejemplo sigue la serie pero desde otros productos como las cartas o el anime y, por supuesto, quienes ya pertenecen al mundo competitivo.

Y quizás el principal problema del estado actual de Pokémon Champions es que quienes más jugo le pueden sacar al título son precisamente los que ya forman parte del juego competitivo.

El juego no hace nada con cambiar la estructura de las peleas que ha permanecido más o menos intacta durante 3 décadas: armas un equipo de 6 Pokémon, todos con 4 poderes cada uno, todos con elementos que interactúan entre sí con fortalezas y debilidades y gana quien le quita todos los puntos de vida a las criaturas del rival. Una fórmula efectiva y sorpresivamente estratégica, lo cual es un punto bueno pero a la vez malo.

Es bueno porque la barrera de entrada es simple, cuando te preocupas solo de las debilidades, debes tener Pokémon que sean fuertes frente a los de tus rivales y anticiparte a sus movidas para que no te hagan demasiado daño. Pero con el tiempo la capa se ha ido complejizando y hoy para armar un equipo competitivo debes aprender sobre la naturaleza de un Pokémon, sus habilidades secretas, los efectos del clima que puedes aplicar a los estadios y si además, juegas el formato de peleas en pareja, que es 2 contra 2, la estrategia se acrecienta aún más con habilidades que mejoran a tu pareja o bien, asignar roles de ataque, defensa, tanqueo y más.

Pokémon Champions reconoce que todo eso existe, pero no profundiza en cómo sacarle provecho, por lo cual si de verdad quieres ser bueno, sí o sí vas a tener que estudiar con alguna guía de Internet o si tienes suerte, algún amigo que lleve ya un buen tiempo metido en el juego y te explique cómo va el meta.

Es cierto, pretender que todos comiencen de cero no tiene sentido y de cierta medida faltaría el respeto a los que llevan 30 años entrenando Pokémones, pero para ser un juego que busca democratizar el mundo de los duelos de monstruos, la curva de entrada se vuelve muy alta, muy rápido.

Gran parte de este problema es la falta de modos de un solo jugador o de multijugador local que podrían servir para experimentar más y probar estrategias. Algo como Pokémon Stadium, donde tenías acceso a todas las criaturas pero en un estado básico.

El principal problema es precisamente el acceso a los Pokémon, que es donde entra el modelo de negocios de este juego premium. Solo por comenzar, Pokémon Champions te da un equipo de 6 Pokémon más o menos variados y listos para luchar, y el resto tendrás que obtenerlos de dos maneras: Una es a través de Pokémon Home, un sistema en la nube que permite importar monstruos de otros juegos como Pokémon GO y los de la serie principal, trayéndolos así con sus habilidades, naturaleza y hasta su nombre.

De hecho, hay ciertos Pokémon que solo pueden llegar al juego de esa manera, lo cual premia el tiempo invertido en ellos. La otra forma de acceder a monstruos es, por supuesto, pagando.

El sistema de reclutamiento es similar a un “gacha” de un juego móvil: una vez al día podrás elegir a uno entre 10 Pokémon al azar que aparecen en una lista, el cual puedes arrendar por unos días de forma gratuita o bien, incluir en tu equipo usando Puntos que puedes ganar jugando el juego y haciendo misiones o, cuando estas faltan, pagando.

También puedes usar tickets para adelantar el tiempo y hacer este reclutamiento más de una vez en el día, lo que también cuesta dinero, pero en el fondo ya sea invirtiendo de tu cuenta bancaria o de tu tiempo, el camino para ser un Maestro Pokémon no será fácil.

Por suerte Pokémon Champions agiliza mucho el sistema de entrenamiento de tu Pokémon: puedes editarlo a conveniencia: elegir sus 4 movimientos, su naturaleza y hasta sus estadísticas, pero pagando tickets de entrenamiento y Puntos que ganas con las típicas misiones diarias a través de combates.

El sistema, hasta ahora, con un pool limitado de Pokémon y movimientos parece justo para comenzar, pero claramente si quieres llegar a la gloria en algún momento hay que desembolsar.

Lo que no me parecería malo si el juego tuviera algo más que ofrecer. Es cierto y lo dije: no es justo pedirle que sea igual a Pokémon Stadium porque no es lo mismo. Es un título multijugador en línea pensado en batallar y en reducir el proceso de reclutar y entrenar Pokémones. Y como un juego para celulares que dentro de este año esperemos que sea su futuro, cumple.

Pero para ser un juego de consola, siento que le falta un poco más: Que no corra a 60 cuadros por segundo en la Switch 2, cuando la consola sí puede hacerlo con juegos de Pokémon mucho más complejos como Leyendas Z-A o Scarlet y Violet es simple flojera o bien, apuro por sacar el producto mínimo ad portas de la competencia que se viene en agosto.

No se puede negar que la experiencia de pelear entre Pokémones es altamente entretenida, por el factor de coleccionar, de armar estrategias y por lo vistosas y reconocidas que son las criaturas.

Pero para democratizar el formato hace falta mucho más que simplemente llevar las peleas a todos los dispositivos posibles. En su estado actual, es un juego que no ofrece mucho a los jugadores novatos que inevitablemente terminarán peleando en el modo clasificatorio en el mismo escalón en el que están y que incluso podrían hasta pagar para obtener una experiencia single player que te prepare más para el mundo competitivo. Pero cuando la principal mejora que se avecina es un parche para correr a 60 cuadros por segundo, Pokémon Champions no hace mucho para evitar que la élite de la competencia siga siendo la misma.

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