Por Luis GajardoVirtual Diva: todas las dimensiones de una estudiante de Derecho
Catalina cantó desde niña pero una dura adolescencia la alejó de la música. De Suicide Girl a estudiante de Derecho, pasando por streamer, Virtual Diva acaba de lanzar TORRE DE MARFIL, de su venidero EP 0111.

Cuando cursaba segundo básico, Catalina cantó en Rojito, una sección del clásico programa Rojo de TVN. Cuenta que cuando se enteró, se paró delante de todo su curso y les contó.
La realidad es que la música fue parte de su vida desde que tiene consciencia.
“Fui hija única de clase trabajadora, mis padres vienen de contextos vulnerables. Cuando me tuvieron eran jóvenes y no eran profesionales, además ambos son discapacitados visuales, pero eso tuvo un impacto positivo porque significó que a los tres años aprendí a leer para asistirlos en cosas”, dice. Y continúa:
“Él cantaba y tocaba guitarra en las micros y mi mamá vendía joyas, pero también le gustaba mucho la música. Entonces yo vacilaba la música que ellos escuchaban y desde chica, de Kinder, me pegaba el show”.
La vida de Catalina tuvo tres hitos importantes antes de que cumpliera la mayoría de edad:
El primero fue cuando su padre obtuvo un trabajo en el Congreso gracias a la Ley de Inclusión. “Ahí nos cambiamos de San Bernardo a Villa Alemana y pasamos a ser clase media”.
Después vendría un quiebre. “A los 12 mi papá se fue de la casa y hubo mucho conflicto entre ellos. Me quedé con mi mamá y con ella sufro de mucho maltrato, de todo tipo, así que a los 17 me fui de la casa porque la convivencia era insostenible. Lo bueno fue que cuando yo tenía 16 ella tuvo una nueva pareja y tuvieron un hijo, que es mi angelito, pero no alcancé a vivir mucho con él”.
Nace una Diva Virtual
La década entre el 2000 y el 2010, observa Catalina, estuvieron marcados por un mejunje entre pop, emo y el hip-hop. “Entre estos 3 mundos me movía, mi infancia estuvo marcada por la Britney, la Madonna más clásica, Lady Gaga, Rihanna, Amy, Adele, después me gustó Evanescence. Me gustaban las cantantes de mucho sentimiento,muy divas y muy regias.
Actualmente, dice, ha conectado con otro tipo de divas como Kali Uchis, Princess Nokia, Doja Cat y Iamddb, pero también Kendrick Lamar. “Mi interés por la música vino de muy pequeña, pero la curiosidad de hacerla vino de adulta. Interioricé la idea de que no tenía talento, que esto me gustaba pero hacer música requería otra cosa”.
Antes de llegar a la música, tuvo una vida que califica de multidimensional. “Fui streamer del 2018 al 2021, mi objetivo era ocupar esas plataformas para poner temas de interés social sobre la mesa mientras también jugaba lol. Después Twitch me quemó un poco, hay mucha exposición a incels, asó que me pasé a Instagram, haciendo contenido sobre temas que yo vivía en mi cotidiano, que eran llamativos o poco abordados en ese momento, cosas de veganismo, poliamor, ese tipo de cosas, era algo muy de nicho”.
Hay distintas dimensiones dentro de mi que podrían parecer incompatibles”, explica Catalina, que además de cantante también es estudiante de derecho.
“Por un lado está esto académico y formal del derecho, sumado a una presencia virtual reflexiva y regia, y por otro lado lo que es el historial de joseo ligado a lo erotico que me ha llevado a experiencias muy trap, muy de película”, dice.
“Es difícil de describir pero ha nutrido caleta mi ser, hasta el día de hoy, eso se ve reflejado en mi música y mi discurso, yo también he optado abiertamente por romper esa dicotomía de que se tiene que ser bonita o inteligente, o inteligente o sensual”.
Cuenta la artista, que desde los 21 años se mantiene sola. “Es algo que va de la mano con el contexto familiar bien disfuncional del que vengo, y no tener una red de apoyo en ese sentido”.
“Mi modo de sacarme adelante fue entrar en el rubro de monetizar el capital erotico en distintos formatos, de manera virtual, como modelo de Suicide Girls, y luego en espacios presenciales. Ahí he tenido un rango variado de experiencias y formas de ejercicio que han sido inspiradoras para mi desarrollo personal y como artista. He tenido experiencias muy trap”.
Actualmente, Catalina presentó TORREDEMARF1L, el segundo adelanto de su EP debut “0111”, un proyecto que marca la primera etapa de su búsqueda sonora y conceptual como artista, bajo el nombre de Virtual Diva.
¿Tu nombre artístico es por la canción de Don Omar?
No directamente, aunque asumo la referencia, además vacilo reggaeton desde muy chica, pero no es la razón. Llegué al nombre después de una larga búsqueda, fue más que nada por apropiarme de aspectos de mi personalidad y de mi historia.
De chica soy diva, en el buen sentido. Soy vanidosa, me gusta ser vista, y regia po, desde niñita soy así. Lo otro es que habito internet hace muchos años y ahí es donde obtuve notoriedad, primero siendo streamer y luego como modelo y artista.
Cuéntame sobre el EP “0111”
Es mi lado más vulnerable, uno que se encuentra con la parte sonora que es más seductora, sensual, esa onda. También tiene un lado más romántico, de amor, desamor, dolor. Tiene una canción muy especial para mi, quenviene de la experiencia de resiliencia ante una vida de violencia, es sobre mantener la ternura y la frente en alto. Es un mini viaje por mi lado más vulnerable. Porque enfrentar las experiencias dolorosas me hizo ser evitativa y no vulnerable, me endurecí caleta, entonces después de mucha terapia y reflexión, aparece la música como una vía, un ejercicio para reconectar conmigo.
¿Cuáles son tus expectativas con el proyecto?
Me gustaría quizás conectar de manera más masiva, cantar en un escenario más grande quizá. Estoy trabajando por encontrar mi nicho, al igual que lo tuve en un mundo virtual. Más que pegar o ser popular, me interesa que haya un contacto genuino, y eso lo he sentido las veces que he cantado.
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