Gloria Simonetti y su colaboración con Drefquila: “No he visto nadie más trabajador que ese niño”

Gloria Simonetti contó su experiencia al colaborar con el artista urbano Drefquila: “No he visto nadie más trabajador que ese niño”.
Gloria Simonetti contó su experiencia al colaborar con el artista urbano Drefquila: “No he visto nadie más trabajador que ese niño”.

La cantante le tiró flores a sus colegas más jóvenes y sostuvo que no cree en “la frase que dice que todo tiempo pasado fue mejor, sino que creo que todas las cosas tienen su momento”. Por otra parte, elogió lo vivencial de la música urbana.

Los sentimientos de un robot fue el último trabajo del músico Drefquila (26), uno de los proyectos que está dando que hablar en la escena nacional por su versatilidad de estilos y generaciones. Muy bien de eso sabe Gloria Simonetti (76), la intérprete fue una de las flamantes invitadas de este LP con la canción “Las flores que te gustan”.

Un cruce entre bachata y bolero, de corte romántico, que entre YouTube y Spotify suma más de medio millón de reproducciones.

Una relación que nació tras la fascinación de Simonetti por el sencillo “A fuego”, el cual data de 2017, siendo uno de los primeros hits del movimiento chileno. Este single, de cadencias R&B y corte sensual, fue descubierto por la eximia cantante cuando miraba la novela “Pacto de Sangre”. “Yo dije, ‘¡quién habrá hecho esta música, Dios mío! Una cosa que yo podía estar cocinando y me resbalaba venir a escuchar la música”, recuerda sobre ese momento.

Desde ahí, su misión fue conocer al creador de este tema, hasta que en una actividad de la Universidad Católica pudieron encontrarse. La buena onda fue desde el primer segundo según la misma Simonetti, incluso Drefquila la invitó a grabar. “Yo estaba con la zapatilla de clavo, entonces era lo único que quería”, destacó la cantante sobre sus ganas de trabajar con el oriundo del Valle del Elqui.

La ganadora del Festival de la Canción de Viña del Mar en 1969 y una de las voces más potentes del neofolclor y la balada nacional relató al Diario Pop su vivencia con este referente del urbano chileno.

¿Cómo estás con el éxito? Porque ha llegado un público, se puede decir, nuevo. Bastante gente joven ahora te sigue en redes sociales...

—Lo que pasa es que yo creo que todo parte por el respeto. Yo soy, en este sentido, una persona que respeta mucho a las nuevas generaciones. No creo en la frase que dice que todo tiempo pasado fue mejor, sino que creo que todas las cosas tienen su momento, tienen su etapa y las generaciones se van formando de distinta manera. Me siento súper feliz de poder llegar a un público que no es mi público, pero que sí entiende que yo soy una señora que canta bien y que podía hacer una pequeña colaboración con Dref. Me siento muy contenta por el resultado, porque no he visto a nadie más trabajador que ese niño.

¿Y cómo fue el proceso compositivo?

—Eso fue muy gracioso porque de repente me dice, ‘oye, ¿te puedes venir a mi casa para ir al estudio? Yo te mando a buscar’. Bueno, la cuestión es que llegué allá, estuvimos conversando, toda la cosa, encantador, lo más sencillo que hay, cero parao’ de la hilacha. Fuimos al estudio y fíjate que él ya tenía una pre-construcción de la canción. Le fuimos poniendo un poco de las coyunturas que cada uno estaba viviendo en ese momento. Dref siempre tuvo la idea de hacer un parón con él, con la bachata y convertirla en un bolero. Entonces esa es la gracia, porque en el fondo yo podría haber seguido cantando como bachata, pero no iba a ser lo mismo.

También en la lírica se ve el amor desde distintas generaciones, cómo uno lo vive en diferentes épocas...

—A mí lo que me gusta es que Dref no necesita irse tan a la cosa muy sexual, más explícito, tanto irse en esa parada, porque es muy culto, es muy instruido, tiene mucho léxico. Eso lo hace a él sorprender, pero con un buen español, sin tanto ruido, pero con letras más comunicativas.

Ya colaboraste antes con músicos urbanos. Con Da’ Sweet en “Prohibido”. Siempre le abrió la puerta al género urbano…

—Así es. Anteriormente, con Demian Rodríguez también, que hicimos un bolero. Después con Da’ Sweet que hicimos también un reggaetón, desgraciadamente el chico murió después, porque eso también andaba funcionando muy bien. Yo lo que menos tengo es conflictiva. Soy una persona que me entrego a la creación, de los que están haciendo los temas. Entonces, siempre y cuando ellos también me respeten y no nos salgamos del marco de lo que vendría siendo yo, no me van a ver parada a dos manos, ni disfrazada de algo, sino que me van a ver siendo yo, pero aportando con mi granito de arena a una composición muy bonita, muy lúdica y muy romántica.

Esto le hace muy bien a la música chilena, juntar generaciones, quién iba a pensar que Gloria Simonetti iba a hacer una colaboración con Drefquila…

—Ja, ja, ja. De repente hay algunos amigos que me dicen, ‘pero cómo’. Les dije, ‘a la juventud, no hay que partir con un no, hay que abrir las puertas y después tú cuelas’. Porque dentro de toda esta gama de gente joven, hay muchos que son extraordinarios, otros que son más o menos y otros que son re-malos. Ahí tienes la posibilidad de decidir con quién me interesaría trabajar.

¿Qué le gusta del género urbano, Gloria? ¿le gustan más artistas?

—Hay muchos que son extraordinariamente buenos. Yo creo que la forma del reggaetón ha ido tomando un aspecto bien chileno, fíjate. Fundamentalmente los chicos que escriben hoy día rap, trap, reggaetón o lo que sea, música urbana, están sobre todo en las letras, basándose en sus vivencias personales, en las cosas que a ellos les pasan, en los amigos que tienen en su entorno, en el fondo es su entorno. Ellos no hablan de cosas que son un sueño, hablan de lo cotidiano.

Les ha ido muy bien…

—Hay que nivelar para arriba y en este país el palo encebado siempre es al revés. Cuando una persona está sobresaliendo, en vez de tirarla para arriba, entre todos la tiramos para abajo. La persona que se destapa, que tiene un talento como el que tiene Dref, no sólo canta bien, compone bien, es creativo, es diseñador, es guapo, las tiene todas. Cómo no apoyar a una persona o no aportar en algo. Todo se puede hacer con buena voluntad y con un poquito más de apertura.

“Con Dref, la canción que me enamoró se llama ‘A fuego’”

¿Algún otro músico de la escena urbana que le guste?

—Me gustan algunas letras del Pailita. Si yo me pusiera así como a retrotraerme a donde me entró esta cosa, fue con la Anita Tijoux y con DJ Méndez. Pero yo creo que esos fueron las dos campanas que me dijeron que esta música tiene algo. Hay una canción de DJ Méndez que es “Madre”, es una tremenda canción. De ahí para adelante uno empieza a entender cuál es la cosa, qué es lo que viven, el entorno de ellos. Con Dref, la canción que me enamoró se llama “A fuego”.

Un clásico del género urbano chileno…

—Es un temazo, tú lo escuchas y te metes en una profundidad que tú no entendí cómo pero es envolvente, una cosa muy curiosa.

“Cuando una persona empieza a sobresalir, se le tira para abajo”

¿Qué le diría también a los músicos de su generación y a los fans de su música para que le quiten el prejuicio al género urbano?

—Les diría que esto es una cosa de percepción. Si ellos tienen la capacidad de abrir su mente, de escuchar las letras, de no decirme “me carga el autotune” o lo que sea, van a poder descubrir un mundo que es totalmente quizás paralelo al que nosotros vivimos, pero donde hay muchas cosas que se pueden rescatar. Y se puede alegrar uno de que la gente joven pueda de alguna manera expresarse y expresar lo que viven, que para mí es un discurso de vida.

Cuando uno es joven y tiene que darse a conocer con su propuesta y su estilo, siempre está esa opinión de los colegas más grandes también, o del público más grande, que a veces no entiende lo nuevo, ¿le pasó en sus primeros pasos?

—A todos nos pasó. Imagínate, a mí me costó muchísimo porque siempre existen estas cosas. También el tema, como te decía, el palo encebado, hay mucha envidia. Cuando una persona empieza a sobresalir, se le tira para abajo para que quede en el mismo nivel del resto.

Nuevo proyecto

Actualmente, la voz de “Mira mira” se encuentra trabajando en la creación de un nuevo disco donde reversionará algunos clásicos que ya ha cantado, de autores de la talla de Julio Zegers, Jaime Atria, Luis Advis, Alejandro Afani, entre otros.

“Es un disco de reversiones de cosas que en algún instante yo las hice, pero que las voy a reversionar ahora más modernamente y con otros arreglos con el maestro René Calderón”, adelantó.

Espera por lo menos lanzar un sencillo durante este 2024, aunque reveló que todavía espera ver cuál escoger: “Ahí vamos viendo cuál se escucha más bonita”.

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