Lismar, la nueva estrella dominicana que protagonizó el último BZRP Music Sessions: “El rap es mi desahogo”

Lismar.
Lismar.

La artista destaca por su rap vivencial, siendo una de las rookies a tener en cuenta a futuro y un talento que cautivó al mismísimo Bizarrap. En conversación con La Cuarta habló de su propuesta, su reciente sencillo “Mi primer concierto” y la colaboración que prepara con un chileno.

Hace aproximadamente un mes, el nombre de Lismar pasó del underground a las ligas mayores. ¿El motivo? Ser la protagonista del nuevo BZRP Music Sessions, uno de los espacios que más hype genera entre los fanáticos del mundo urbano latino.

Sin embargo, muchos desconocían quién era esta joven dominicana de 19 años, de sello rapero y rimas afiladas. Su nombre es Patricia Lismary Fernández Soto, nacida en 2005. Desde muy pequeña ha sido una fanática de las artes, un refugio mientras su madre trabajaba, según contó. Pasó por distintos talleres, pero la música la flechó.

“Cuando yo entré a esas clases de guitarra, compuse mi primera canción. Le hice una canción a mi mejor amiga en ese momento que cumplía años y yo no tenía qué regalarle, pues le regalé una canción”, destacó sobre esos primeros años. Por otro lado, enfatizó el rol de su mamá en cultivar su pasión: “Ella fue la que me puso en clase de canto, de guitarra, de piano. Después de ahí, el resto es historia”.

Su estilo es vivencial, alejado del maleanteo, de una escuela que viene del freestyle, y en sus canciones habla de sus relaciones y sentires.

Lismar.
Lismar.

Tu música se escucha harto acá. Estuve viendo en Spotify y Santiago es la cuarta ciudad que más te escucha…

—Ay, dios mío. Dile que gracias a tus paisanos.

¿Sabes cosas de Chile? ¿algo de rap chileno?

—Sí, bueno, de rap chileno no tengo mucho conocimiento porque ahora es que me estoy abriendo a esas aguas. Pero sí he escuchado mucho de Cris Mj, que la está bateando allá, la está rompiendo y supongo que uno de los exponentes más grandes.

Claro, el más exitoso en la era del streaming…

—Veo que va en ascenso el género chileno y eso me alegra mucho porque los latinos estamos fuertes.

¿Cómo estás viviendo también todo este éxito a los 19 años?

—Bueno, súper orgullosa y agradecida con todas las oportunidades que me ha dado la vida, porque han sido muchas a mi corta edad realmente. Tratando de no volverme loca y con los pies sobre la tierra, siempre tratando de mantenerme ahí, trabajando mucho para que sigan llegando los éxitos.

¿Cómo también has notado el cambio de ser una rapera del under a colaborar con Bizarrap?

—Sí, muchísima más gente me apoya, me han comenzado a seguir muchas personas, los views, han sido notables los cambios. Es cuestión de tratar de no perder mi esencia. Estamos viviendo en un mundo digital, en donde cuando la sobreexposición te arropa, muchas veces lo único que te queda es cambiar para caerle bien a la gente. Eso es lo que yo estoy tratando de cuidar mucho, mi esencia, lo que soy, para que no se me vaya mi musa.

¿Y cuál es tu esencia?

—Bueno, yo soy una muchacha chill, una persona que, por ejemplo, a mí no me gusta la controversia, ni siquiera consumirlas, entonces es algo que yo nunca haría. Puede ser que tal vez por la sobreexposición y por lo que el público le pide a los artistas, en algún momento yo me tenga que ver haciendo una cosa de esas, yo no lo haría, soy una persona que solamente brinda música y eso es lo que me gusta.

Su experiencia con Bizarrap

Lismar: Bzrp Music Sessions, Vol. 60″ y “Subió la temperatura” son las dos canciones que lanzaron la dominicana y el trasandino, algo que fue de ayuda para ambos músicos. Lismar pasó de no superar los 100 mil oyentes mensuales a más de medio millón en Spotify, mientras que Bizarrap retornó a esa esencia que se había perdido en las sesiones, como lo era descubrir nuevos talentos.

Además, en estos sencillos se centraron en un tema en tendencia en estos momentos en diferentes ámbitos, y obviamente también en la música: la inteligencia artificial.

Con Bizarrap cambió todo...

—En verdad cambiaron muchas cosas, demasiado.

¿Y cómo se dio eso? ¿cómo te juntaste con Bizarrap?

—Él me escribió por Instagram, me dijo bueno, yo había soltado mi última sesión con DJ Scuff, que es un DJ muy conocido allá en mi país, él la vio y me dijo, ‘oye, tú estás dura, ¿cuándo podemos juntarnos para grabar?’. Y yo, ‘cómo que Bizarrap me está escribiendo’ y fue algo muy chulo, increíble. De una le dije a mi equipo, le dije a mi mamá, nos pusimos a llorar, después nos reímos y como que pasaron muchas cosas.

Lismar.
Lismar.

¿Cómo fue trabajar con él en el estudio?

—Muy tranquilo, por eso yo creo que me llevé tan bien con él y nos hicimos amigos, aparte de todo, yo le digo mis cosas y si me pasa algo. Porque nos llevamos súper bien por la vibra que él tiene, es súper tranquilo, respeta mucho su área de trabajo en su estudio, no se bebe, no se fuma, o sea es demasiado como yo, por eso nos llevamos súper bien.

Súper trabajador se puede decir...

—Sí, hasta las 4:00 a.m nos quedábamos grabando.

Las temáticas de las canciones, como la promoción, hablaron de la inteligencia artificial, de las modas. ¿Cuéntame también un poco el concepto con que jugaron?

—Pasa que nosotros ya cuando estábamos haciendo la segunda canción, él me dijo, ‘¿qué te parece si utilizamos algo de la inteligencia artificial?’. Yo le dije, ‘pero yo puedo escribir algo de eso’. Y ahí nació, “Subió la temperatura”, la que dice que la única voz que la inteligencia artificial no puede duplicar. Después él fue y desarrolló el concepto del video. En principio yo no sabía que íbamos a hacer un teaser, pensaba que era la sesión y ya. Él hizo su guion, pero todo fue orgánico, no fue nada como de otras personas ahí dándonos direcciones, nada de eso.

¿Qué piensas de la inteligencia artificial? ¿tú crees que lo ocuparías en algún trabajo futuro?

—Creo que todas las tecnologías hay que saber utilizarlas, porque si no va a terminar consumiéndonos a nivel creativo. Por ejemplo, para artistas que cantamos, es un poco una guerra entre la inteligencia artificial y nosotros. ¿Dónde está el trabajo que nosotros vamos a hacer? O sea, si viene una inteligencia artificial a cantar las canciones con mi voz y con todo lo mío, ¿dónde está mi trabajo? Yo me quedo sin trabajo. Hay que tener mucho cuidado en esa parte.

“Pero yo la he utilizado de otras formas. A veces, cuando tengo un problema, yo le digo al chat, simula que tú eres un psicólogo y le cuento mi problema y el chat me dice todo lo que yo tengo que hacer. Pero a nivel artístico realmente siento que se tiene que tratar con mucha delicadeza ese tema, porque puede llegar a sustituirnos”.

Cambiando de tema, República Dominicana está en fuego, siempre fue un lugar de harta música rap, pero ahora estás tú, la J Noa, hay como aires de cambio. ¿Tú cómo ves también el panorama en República Dominicana en lo que se refiere a rap y las voces femeninas que hay?

—El horizonte se ve muy grande, se ve prometedor. Hay muchos exponentes nuevos que están saliendo, que están dando mucho de que hablar allá. Y no solo dembow, porque nos ven más como que hacemos dembow y ya, en RD hay mucho de todo. Danos menos de un año que vamos a estar bateando por ahí en los Grammy y todas esas cosas.

Y también háblame la importancia que tiene el rap en tu vida, porque te siento muy rapera...

—Sí, el rap es mi desahogo, es de donde vengo. Vengo de la cuna del rap de República Dominicana, básicamente del barrio de Los Mina, que de ahí se originan todos los raperos o la mayoría de República Dominicana. Al yo venir de ese ambiente, nací con el rap en las venas, es lo que yo escuchaba siempre, esas eran mis canciones de cuna. Me ponían una canción del Lápiz Consciente (famoso rapero dominicano) para que esté tranquila. Si yo estoy triste, me voy a desahogar escribiendo un rap, aunque sea triste. Si yo estoy feliz, voy a escribir una canción como “Mi primer concierto”.

Lo nuevo de Lismar

“Mi primer concierto” se titula el adelanto de su primer EP titulado Tokio, en honor al perrito de la cantante que falleció en medio del desarrollo de este proyecto discográfico.

Y ahora pasemos a tu nuevo sencillo, “Mi primer concierto”, que marca el puntapié inicial a tu primer EP. Una canción súper emotiva...

—Sí, es como una canción dándole las gracias a todos, a mi mamá, a Dios, al público. Porque por eso puse el audio de cuando yo era pequeñita en el inicio, porque la gente y todo lo que ha pasado, han ayudado a que se materialice el sueño de esa pequeña Lismar. Y es algo que yo nunca me imaginé que iba a estar viviendo ahora mismo.

Es súper vivencial la canción…

—Cuando yo estaba pequeña, le cogía el teléfono a mi mamá para grabar esos videos. No es una canción comercial, no es una canción para que se pegue, es una canción para dar las gracias, cerrar ese ciclo y darle con todo.

La producción es diferente...

—Está un poco diferente a lo que yo suelo hacer.

Tokio y una colaboración con un chileno

Durante este mes, Lismar espera lanzar este trabajo, aunque adelantó que primero publicará otro single, develó que está indecisa sobre qué tema publicar. Pero que está todo “ready” para el lanzamiento.

Asimismo, espera arribar pronto a Chile, ya que tiene una fecha en Argentina, así que no ve con malos ojos cruzar la cordillera.

“Estaría muy cool compartir con ustedes. Yo estoy ahora mismo en el punto de la carrera de hacer que la gente me conozca, porque mucha gente cuando salió la sesión no sabía quién era, pues ahora la gente sabe quién yo soy, pero están esperando más de mí para poder acogerme ya en la industria”, dijo.

Para finalizar, comentó que se viene una colaboración con un rapero chileno.

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