Conoce la historia del chileno-cubano que la rompe en la Rojita

En la casa de Pedro Campos se escucha salsa y cueca. Se come platano frito con empanadas y se toma mojito y piscola. La casa del pequeño astro de la Selección Sub 17 es especial, pues mezcla todo el son cubano con la picardía de nuestra tierra.

"Mi papá se vino de Cuba a Chile hace 26 años y aquí se casó con mi mamá", soltó en hablamiento con el diario pop.

Y si bien aclara que la mitad de su ADN posee toda la rebeldía de la isla de Fidel Castro, "soy chileno".

Tanto que sus papás siempre soñaron con ver a sus hijos defendiendo a la Roja linda y querida, y por eso los llevaron muy pequeños a las escuelas del Colo. Pero la aventura con el mapuche duraría poco y mientras su hermano Víctor se fue a Palestino, él comenzó a jugar por la Universidad Católica.

"Tengo un amigo que es de Universidad de Chile y cuando jugamos PlayStation, siempre nos echamos un clásico", confesó. ¿Y adivine quién gana? "Yo, poh", aseguró entre risas.

Claro que esa es de las pocas veces que utiliza a la oncena del "Comandante" Salas, porque prefiere a los equipos ingleses. "Nunca juego con el Barcelona o el Real Madrid, porque son muy buenos. Prefiero competir con el Arsenal o el Chelsea", detalló.

Elección que no es casualidad, porque este bailarín innato desea llegar a la Premier League después de que se consagre en este lado de la cordillera.

"Quiero jugar en el Manchester United o en el City, porque en esa liga todo es muy rápido, hay buenos jugadores y una gran dinámica", analizó.

Sabe que su biotipo es privilegiado y el Bicampeonato de la Adulta lo convenció de que todos los sueños se pueden concretar.

"Si antes se pensaba que con Argentina se podía empatar y era bueno, ahora se juega a ganar y nosotros con mis compañeros tenemos un buen equipo para ganar", enfatizó.

Palabras que pronto podrá llevar a la práctica este puntero ñurdo, pues el próximo año se juega el Sudamericano de la categoría en nuestro país y el nacido el 2 de julio de 2000 quiere adjudicárselo.

"Lo primero es llegar a ese torneo y mantenerme en este equipo, para ir al Mundial. ¿Un llamado de Pizzi? Hay que ir paso a paso?, concluyó.

Y se fue a ver los partidos del Barcelona de Messi y el Arsenal de Alexis, sus ídolos. Pero también a hablar con su familia en la Isla, a la cual irá a conocer apenas el fútbol le dé un tiempo para vacaciones.

COMPARTIR NOTA