Daniel Jadue: “Quise ser cura, hasta que vi la luz… roja”

En esta nueva sección de La Cuarta, el Manifiesto Pop, Daniel Jadue (PC) nos recibió en su casa y, entre música clásica y miles de libros, nos habló sobre la responsabilidad de ser candidato presidencial y la caricatura que pesa sobre el comunismo. También, sobre el lado más difícil de la política: soportar la infamia. Ah, y ojo: asegura que no es “Enojadue”.


Fotos: Andrés Pérez

Poder

Eso de sentirse «el elegido» no existe. He escuchado a Piñera decir que desde muy chico quería ser Presidente. He escuchado a otros decir que se sienten los “mejor preparados”… era lo primero que decía Marco (Enríquez-Ominami) cada vez que lo entrevistaban, y a mí esa hueá me da un pudor brutal.

Cuando empecé a aparecer en las encuestas presidenciales, mi hija me dijo «te van a matar»… «y yo no quiero que maten a mi papá. ¿Por qué tenís que ser tú?». Y ante eso, que genera conmoción, que te impacta, porque la persona que más amo en el mundo me está diciendo que no haga algo que ella sabe que si llega haré igual, mi respuesta fue una; ella estudia arte, así que le dije: «Si después de 40 años te invitaran a exponer tu obra en el Pompidou, ¿lo harías?». Me dijo que por supuesto, que es el sueño de todo artista exponer en el lugar más importante. Bueno, después de 40 años de militancia, si la gente te plantea que puedes liderar un proceso de transformaciones que el pueblo necesita, ¿qué voy a decir?

La política se trata del poder: si no fuera clasista no sería política. Con gobiernos que busquen el bienestar de absolutamente toda la población puede cambiar, pero mientras hayan gobiernos que aspiren a cuidar los privilegios de unos pocos, es difícil. ¿Cómo puede sentirse el pueblo cuando ve que es encarcelada la pobreza… pero que cuando ve que los súper ricos roban llegan a ser Presidentes de la República?

Siempre he pensado que uno tiene que dejar la política antes de que la política lo deje a uno. Pero, por ahora, no me veo fuera de la política. Creo que todavía me quedan algunos buenos años. Y después de la política: la familia, la escritura y la música, que son los que más sufren en tiempo. Uno no tiene todo el tiempo que la familia requiere.

Comunismo

Mis amigos me decían «oye, hueón, cámbiate de partido, si ahí no vai a llegar a ninguna parte». Nunca me dijeron «oye, vos podríai ser Presidente». ¿Me entendís? Entonces, nunca en ningún espacio en donde yo habitara a alguien se le pasó por la mente que yo, siendo comunista, ¡y siendo comunista-comunista!, pudiera llegar a ser algún día candidato a Presidente. Nunca fue tema de conversación.

Aún se caricaturiza al comunista en este país. Cuando uno mira la realidad chilena, uno puede percibir una contradicción fundamental: el PC nunca ha gobernado, ha sido parte minoritaria de coaliciones donde no ha tenido protagonismo. El PC nunca ha dado un Golpe de Estado, nunca se ha puesto a disposición de un gobierno extranjero para derrocar a su propio gobierno, nunca ha protagonizado una masacre de trabajadores de nuestra patria. El PC no ha sido parte de ninguna Dictadura. Entonces, uno mira la realidad, mira todo el dolor acumulado, y dice: si nosotros nunca hemos estado en nada de eso, ¿cuál podría ser nuestra responsabilidad? ¿Y quiénes hacen esas caricaturas del PC?… los responsables de todo esto que acabo de contar. ¿Y por qué? Porque defienden un modelo que les da privilegios a ellos y los únicos que podemos ponerlo en tela de juicio y en discusión somos nosotros, los comunistas, el enemigo principal de los poderosos.

Hay mucha gente que espera poder maltratar permanentemente a los comunistas y que nunca respondamos. Eso es una relación asimétrica y poco democrática. Por ejemplo algunos miembros de la Concertación, cuando dijimos que teníamos una candidatura que estaba disponible, salieron a decir que era poca cosa, que Chile merecía más, que no estábamos preparados, que nunca podrían votar por comunistas; y después acusaron que nosotros los maltratábamos…

Yo no empato, yo me preocupo de Chile. Me sorprende que la extrema derecha, cuando quiere discutir con el PC, tiene que irse fuera de Chile. ¿Por qué discuten de cosas sobre las cuales nosotros no tenemos ninguna responsabilidad? No quieren discutir de acá. Hablar de Venezuela o de Cuba es un ejercicio, un juego, que siempre nuestros adversarios políticos hacen tratando de deslindar su propia responsabilidad y responsabilizar al PC de lo que ellos han hecho.

Carrera presidencial

No he compartido jamás las formas de Pamela Jiles. Esa no es la forma de poder dirigir los destinos de un país. A mí me gusta que el debate político sea un debate político. Uno necesita tener confianza con las personas que debieran participar de una primaria. Yo, por ejemplo, jamás sería partidario de la pena de muerte. Ahí hay un tema distinto. No podría apoyar a un Presidente que quiera reinstalar la pena de muerte. Eso es un tema valórico esencial. Para mí el ser humano es tan libre que puede llegar a suicidarse, pero no a matar. Y me sorprendió mucho porque ella es militante del Partido Humanista, y que yo sepa, no hay ninguna de las líneas del humanismo que estén de acuerdo con la pena de muerte.

No le creo mucho a las encuestas. Soy sociólogo, tengo formación y conozco de encuestas. Conozco cómo pueden ser manipuladas con mucha facilidad, cómo se tocan los porcentajes. Todas las encuestas que hemos visto en el último tiempo, como para las últimas elecciones, se equivocaron de manera rotunda. El día de la elección vamos a ver si todos los ciudadanos y los «nietos» se levantan a votar.

En Recoleta hemos dado una lucha tremenda contra la corrupción. Terminamos el negocio fraudulento de los parquímetros, con las inmobiliarias truchas que construían al margen de la ley, terminamos con las máquinas tragamonedas, con la venta de patentes y con la venta de permisos de circulación en Recoleta. Y eso, claramente, ha despertado odios de mucha gente que trata de involucrarnos y enlodarnos en el mismo charco donde están ellos. ¿Pero qué ha pasado? Ocho querellas y en todas sobreseído.

Dejemos que hable la ciudadanía, que ella escoja quién es el más capaz para ganarle a la derecha. Y yo estoy dispuesto a apoyar a quien la ciudadanía escoja. Y vamos a ver si los demás están dispuestos.

Me parece notable la imitación de Kramer. Ahora, no pienso todas las cosas que dijo, pero está muy bien logrado. Además, creo que lo hizo con bastante afecto. Le salió parecido: la gesticulación de las manos, y el nombre fue notable… ¡Enojadue! Aunque reconozco que eso no es efectivo… para nada. Es que la política no es un espacio para estar muerto de la risa todo el día, pero hay espacios donde sí puedo andar muerto de la risa todo el día. Yo desconfío de aquellos que hacen de la política un espectáculo. La política es una actividad sumamente seria y sumamente noble, y todo lo que le quita nobleza a mí no me gusta.

Pandemia

Me pareció súper machista y patriarcal cuando la Izkia me pidió revisar mis asesores. Porque mis asesores son médicos que tienen más experiencia que ella y son mujeres. Estoy muy contento de que no sea el Colegio Médico el que define qué medicamentos circulan o no circulan en Chile. Es bueno leerse el Código de Ética de la Asociación Mundial de Médicos… yo creo que el Colegio Médico chileno parece que no lo conoce. La ciencia, en el caso de la medicina, está para salvar vidas. Y uno no puede esperar a la ciencia, cuando está frente a una enfermedad nueva que no conoce. Si la espera, va a tener tres años gente muriéndose sin ningún tratamiento. ¿Qué dice la Asociación Médica Mundial? Que cuando hay una enfermedad nueva, para la que no hay tratamiento, tiene que tratarla con medicamentos que en otras enfermedades similares traten los mismos síntomas.

El Avifavir ha salvado vidas. Hemos tratado más de 180 pacientes con Avifavir y ninguno de ellos ha llegado a hospitalización. Ninguno. Ha salvado vidas y no sólo a los recoletanos que lo han tomado; también a los que han estado esperando camas cuando no habían. Han llegado de todas las comunas a pedir el Avifavir y ha resultado. El documento que es del ISP dice hoy que otros están pidiendo el medicamento.

El error del gobierno durante la crisis fue centrarse solo en una mirada hospitalocéntrica. Es una parte y ahí lo ha hecho bien. Pero si esto no se complementaba con un fortalecimiento de la salud primaria, para hacer la trazabilidad, el seguimiento y la búsqueda anticipada de enfermos, con testeos preventivos, lo otro no tenía ninguna posibilidad de tener éxito. La salud primaria habría sido fundamental si la hubieran ocupado desde el principio. El único momento de la pandemia donde empezamos a tomar el control fue cuando se incorporó la salud primaria a la trazabilidad. Y en lo segundo, el gobierno se sentó a esperar a que hubiera certeza científica de tercera fase para empezar a tratar a la gente. Le dieron tratamiento compasivo: te daban oxígeno y si podíai resistir, resistíai, y si no… eso es ir en contra de la ética médica. Y el tercer error fue correr detrás de la pandemia con cuarentenas y desconfinamientos dinámicos para privilegiar el funcionamiento de la economía. ¿Qué significó esto? Que como no quisieron poner plata para que la gente se quedara en su casas, los tuvieron que obligar a seguir trabajando para que la economía no parara y eso terminó en la crisis que tuvimos. El gobierno es responsable de muchos chilenos que no debieron haber muerto.

Acuerdo por la paz social

Nunca estuvimos de acuerdo con el pacto del 15 de noviembre. Todos ellos han reconocido que fue un tremendo error. ¿Por qué? Ese pacto no contemplaba la incorporación de los pueblos originarios. Hubo que corregirlo. No incorporaron la paridad de género: lo tuvieron que corregir. Nadie me puede decir que es bueno un acuerdo que al día siguiente tenís que empezar a corregirlo.

Es un error que no haya sido una Asamblea Constituyente. La AC es un poder soberano y es el poder originario. Lo que hizo el Congreso fue querer retomar el control de la crisis política: asumiéndose ellos mismos como poder originario y delegando en una Convención Constitucional, con poderes acotados y limitados por ellos, la escrituración de una Nueva Constitución. Poniéndole límites a la discusión. En las manifestaciones, los letreros decían Asamblea Constituyente, no había ninguno que dijera Convención Constitucional o Convención Mixta. ¿Era una salida? Sí. ¿Y sabe cuál es la diferencia de nosotros con ellos? Nosotros, cuando las reglas no nos gustan, jugamos igual. Ellos, cuando las reglas no les gustan, hacen Golpes de Estado.

Vicios

Soy partidario de la legalización de todas las drogas, no solo de la Cannabis. Y no estoy hablando de la Cannabis medicinal, estoy hablando de la Cannabis recreativa. Yo nunca he fumado, nunca me he drogado, no comparto el gusto, pero creo que efectivamente se equivoca la batalla cuando se pretende construir una guerra donde no la hay: el problema de la adicción es un problema médico y no policial. Y al tratarlo como policial, se genera el mercado negro, las bandas de traficantes, la disputa territorial.

Tomé una vez en mi vida. Unos amigos me amarraron y me dieron ponche de una garrafa en Tongoy. Nunca más, es mala la hueá… mala.

Tengo más de 6.500 libros en mi biblioteca y otros 1.500 guardados en cajas todavía. He leído más del 50%… Tengo muchos libros de política, de religión, de literatura, bastante poesía. En poesía me gusta mucho Mario Benedetti, en literatura José Saramago… creo que es el que más me gusta de todos. Le dedico harto tiempo a la lectura, cualquier tiempo muerto, un promedio de tres a cuatro horas diarias.

Escucho de todo, dependiendo del minuto. Música clásica si estoy tratando de escribir, leer o contestar una entrevista. No soy de ir a conciertos masivos, pero he ido a ver a Silvio Rodríguez cada vez que ha venido. Antes de que llegaras estaba escuchando a Creedence y The Clash, pero hay de todo: me gustan mucho Los Tres, Los Tetas. Y obvio Illapu, Inti Illimani. De los de ahora: Villa Cariño, todo lo que hace el Macha lo encuentro notable.

En la pandemia aprendí a seguir algunas series. He visto varias: Breaking Bad, Peaky Blinders, los Vikingos… los vi completos. Las series históricas habitualmente me gustan mucho. No soy, eso sí, de enamorarme con los personajes.

Me encantaría aprender a tocar violín. Pienso hacerlo en algún minuto. Escribir también… tengo muchos escritos, soy de sentarme a escribir. Uno nunca tiene un estilo propio, a mí me encanta Saramago, Gabriel García Márquez, (Charles) Wright Mills, Simone de Beauvoir. Me encanta la Diamela Eltit, cómo escribe… hay varios. No he pensado si hacer un curso o lanzarme.

Me levanto temprano y hago ejercicio todas las mañanas. Troto siempre en la mañana y, cuando no puedo, lo hago a la hora de almuerzo. Trato de siempre resguardar ese tiempo en la agenda. No duermo más de cuatro o cinco horas. Y es porque nunca he tomado, no he fumado, no tengo de qué desintoxicarme o de qué recuperarme, como otros… no lo quiero incomodar.

Insultos y acusaciones

Me llevo bien con las redes sociales. No tengo cuero de chancho, tengo un cuero de hipopótamo a esta altura. No me putean mucho, porque además tengo una tradición: al primero que me insulta, que no tiene argumentos, lo bloqueo. Además que la mayoría son bots. Me acostumbré a ver quién me critica, y de repente entrái y te putea un perfil recién construido con 0 seguidores…

Los mayores dolores que he tenido como político son las acusaciones infundadas. Cuando no logran ganarte con argumentos, te quieren destruir. A ti y a tu familia. Acusaciones de corrupción, que no tienen ningún antecedente y que no van a tener jamás. Pero siguen y cada cierto lo reflotan, hacen querellas, judicializan la política. No te pueden ganar argumentos, no tienen programa, no pueden criticar lo que tú hacís. Entonces, te tienen que buscar algo.

Espacio

Extraño la arquitectura. Me encanta. Yo diseñé la Municipalidad de Pichilemu, el Centro Cultural de Estación Central, el Centro Cultural de Pedro Aguirre Cerda, estuve a cargo del traslado de Chuquicamata, el parque histórico del Fuerte de Purén, la sede de los sindicatos de Chuquicamata de los supervisores. Me gusta también la investigación y la sociología, me gusta la planificación, que es a lo que me dedicaba antes de ser alcalde: trabajé en cerca de un centenar de municipalidades haciendo asesorías para invitarlos a mejorar su gestión.

Mi relación con el entorno no es muy capitalista. Me relaciono entre sujetos, de sujeto a sujeto: con la naturaleza, con mi entorno, con el resto de la materia que me rodea. Siguiendo con las enseñanzas de Marx en El trabajo enajenado, para mí, todo lo que me rodea es mi cuerpo inorgánico. Este es mi cuerpo orgánico, pero usted, mis compañeros, la naturaleza es mi cuerpo inorgánico. Entonces, ya no hay una relación capitalista.

Pueblos originarios

En La Araucanía hay terrorismo… del Estado. Porque efectivamente se llevó a cabo una política genocida del Estado sobre terrenos que no eran del Estado. Hicieron desaparecer pueblos completos y se llevó a una guerra con un nombre bonito: «Pacificación de La Araucanía» y se robó a un pueblo. Es como la Operación Tormenta del Desierto. Eso invita a que, como respuesta, haya acciones terroristas. Ese no es el camino: hay que avanzar hacia la conformación de un Estado plurinacional e intercultural.

Chile debe tomar una decisión: ¿incorpora a los pueblos originarios o va a seguir negándola? Y si la incorporas, que es la decisión correcta, no podís pedirle a los nietos de los asesinados que se críen en un país donde en las plazas ponen estatuas para honrar a los asesinos de sus abuelos. Es básico. Tenemos que avanzar para reescribir la historia completa de Chile, contar la historia del Estado Plurinacional y no la del Estado Nacional.

Historia

Era muy bueno para leer, muy estudioso cuando chico… porque no era bueno pa los deportes masivos. Fútbol nada: nunca logré pegarle a una pelota. Yo era de natación: 16 años nadé, participé de un par de torneos nacionales entre los 70 y 80. Con la única pelota que me llevé más o menos bien fue con el vóleibol y el waterpolo, deporte de trabajo en equipo, pero fútbol cero posibilidad.

A los 16 años entré a la universidad. En esa época se podía, te nivelaban en los estudios cuando algo indicaba que era necesario. Estuve mucho tiempo en el hospital cuando nací y ahí aprendí cosas que me permitieron saltar cursos de la primera etapa, así que entré a la universidad antes de lo habitual… pero fue nefasto. En este modelo, que cree que el tiempo es oro y que entiende la educación como un negocio, la negación del ocio, te obliga a vivir apurado y eso es lo peor que le pueden hacer a una persona. Cada uno tiene su tiempo de maduración, sus sensibilidades. A los 18 años exigirle a un niño que sepa qué quiere hacer el resto de sus días… es complejo.

Tengo un sentido del deber muy grande, inculcado por mi vieja. Mi madre nos crió, a mí y a mis hermanos, sola. Como era tan discriminada en ese tiempo, en un sistema absolutamente patriarcal, por ser mujer separada, siempre tenía la preocupación de que nosotros fuéramos los mejores, anduviéramos siempre impecables y tuviéramos que dar a conocer que una mujer sola podía hacerlo mucho mejor que incluso estando al lado de un hombre muchas veces.

Quise ser cura, hasta que vi la luz… roja. La religión dejó de darme las respuestas que yo buscaba y la religión, en la década de los 80 en Chile, terminó decepcionando a varios. En Chile tuvimos dos iglesias: una comprometida con los Derechos Humanos y la misma comprometida con la Dictadura. Fui muy creyente y sigo siendo muy creyente… pero ahora creo en el ser humano, en la materia, en otras cosas.

Soy feminista. Me parece muy patriarcal y machista querer imponerle a alguien lo que puede o no puede pensar. El reino de las ideas y el reino de lo permanente no tiene propietario. Desde muy chico viví los rigores del patriarcado en la figura fundamentalísima de mi madre. A mi madre el patriarcado la hizo pebre, la maltrató, y desde muy temprana edad caché que por ahí no iba el camino. Empecé a ser consciente y a construir mi cultura patriarcal muy chico y eso me significó muchos problemas, porque yo vivía en un mundo muy patriarcal. Cuando uno opta por un camino distinto, te queda la grande.

El matrimonio es un instrumento de dominación que no comparto. No comparto que la mujer deba trabajar gratis, por amor, 50 años, 60 años. Además, es una institución que nace de una extensión de la propiedad privada y un dominio y una relación de sujeto a objeto entre un hombre y una mujer.

Es mala suerte creer en el horóscopo. Es mala suerte ser supersticioso.

Si pudiera invitar a tres personas a un asado serían: Jaime Saide, que es mi entrenador de natación; al «Moncho Silva», que fue mi profesor de Sociología en Teoría I, que ya no está vivo…, y a George Habash (fundador del Frente Popular para la Liberación de Palestina), me encantaría poder volver a conversar con él.

Yo

Daniel Jadue es lo que el resto piense de mí. Uno es lo que hace, esa es la única respuesta. No importa lo que uno piensa de uno, importa lo que el resto del mundo piensa… lo aprendí tanto en la masonería como en el marxismo, cuando uno entiende lo que es la naturaleza y cuando uno cacha que ningún árbol se come a sus frutos, que el sol no brilla para sí mismo, que ningún río se toma su propia agua. Uno está para el resto.

Manifiesto Pop es una sección de La Cuarta, revisa otros invitados acá.

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