Fuentes

Los mundos opuestos de las dos «fuentes alemanas»

06.10.2020 ANTIGUA FUENTE ALEMANA

Autor: La Cuarta

Históricos restaurantes de comida al paso dan la pelea para reflotar el negocio en tiempos de pandemia. Sin embargo, las protestas en Plaza Italia ponen en riesgo la integridad de los trabajadores.


Después de seis meses con las cortinas abajo y con la amenaza latente de la quiebra por falta de ventas, la tradicional Fuente Alemana volvió a darle que comer a cientos de santiaguinos adictos al lomito palta y otra bondades culinarias.

Sin embargo, la reapertura de los locales no estuvo lejana de polémicas, ya que los dueños decidieron dividir el negocio después de casi medio siglo. En la nueva realidad, el nombre de “Fuente Alemana” lo tiene el local ubicado en Pedro de Valdivia (Providencia), mientras que el local de Plaza Italia cambió su nombre a “Antigua Fuente”, aunque aseguran que la calidad es la misma.

“Estamos contentas de poder reintegrarnos nuevamente al trabajo, de poder darle trabajo a las señoras y señores que trabajan acá, nos sentimos tan orgullosas de poder haberlo logrado, de poder estar en este minuto atendiéndolos acá a todos nuestros clientes”, comentó Julia Massoni, dueña del local de Pedro de Valdivia, que ayer lucía repleto y con fila de espera. El espacio que el restaurante ocupa en la calle sirve para que los hambrientos y sedientos comensales consuman los tradicionales platos con total tranquilidad.

06.10.2020 ANTIGUA FUENTE ALEMANA

LA VIOLENCIA AMENAZA

Un par de kilómetros al poniente, en avenida Libertador Bernardo O’Higgins 58, la realidad de la “Antigua Fuente” es completamente distinta. A pesar de que las ventas de dos días entregan cifras que dan esperanzas a sus dueños, las intensas manifestaciones de las últimas semanas ponen en riesgo la nueva estabilidad del local. Eso sí, el olor del lomo y el churrasco en la plancha hace olvidar por un minuto el olor a lacrimógena que se toma el sector durante las tardes.

“En general hemos andado bien, pero eso dura hasta que empiezan los disturbios. Después se va todo abajo. Ese es el problema. Eso ocurre como a las cinco de la tarde. Tenemos posibilidades de reactivación siempre que haya paz en la zona”, comentó Carlos, dueño del local de Plaza Italia, que divide su tiempo en la caja del local y la entrega de pedidos en la puerta a los clientes y trabajadores de delivery. Aunque lo hace con un ojo pegado en la acción de Carabineros y manifestantes, que a solo 30 metros de su local comienzan una nueva jornada de disturbios.

«Si pudiéramos completar las horas del día que necesitamos trabajar andaríamos bien, pero entre cinco y seis de la tarde se nos corta el día. Se supone que trabajamos de 11:30 a 19:45 horas, pero no alcanzamos a completar eso. Por ahora estamos trabajando 16 personas, el resto (22) sigue acogido a la ley de protección del empleo», se lamentó don Carlos.

06.10.2020 FUENTE ALEMANA

#Tags


Top de La Cuarta

Seguir leyendo