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El ingreso a la educación superior en tiempos de pandemia

El Covid-19 afectó el diario vivir de las personas y los planes y aspiraciones respecto al futuro. Lo anterior se refleja en que las admisiones de los establecimientos de educación superior se han visto disminuidas.


Según de la Fundación por una Carrera, se prevé un difícil panorama de cara al año 2021 para las universidades, Institutos Profesionales (IP) y Centros de Formación Técnica (CFT).

Los números no mienten. En 2015 la matrícula en establecimientos de educación superior en niveles de pregrado, postgrado y postítulo fue de 1.233.000 ingresos. Pero este 2020 llega solo a 1.221.017 estudiantes, una cifra que alarma de cara al próximo año.

Desde la organización, que se ocupa y apoya el ingreso de los jóvenes a la educación superior entregan mayor detalle. La baja es notoria en los Institutos Profesionales (-10.1%). Le siguen los Centros de Formación Técnica (-8,3%) y cierran las universidades (-6.6%).

En 2019, un 55,2% de los estudiantes que egresó de cuarto medio se matricularon en una carrera de la educación superior. Este año, se registra una matrícula de 54%. Es decir, una baja de 1,2%, equivalente a 2.000 jóvenes que no ingresaron a una carrera. Lo anterior no considera a los jóvenes que abandonaron la escolaridad debido a la pandemia u otro factor.

Experiencias antes de ingresar

Pero el proceso de ingreso a la educación superior tienes escollos previos. Estos tienen que ver con las condiciones socioeconómicas de los estudiantes secundarios.

Christian Quilodrán egresó de cuarto medio y estudiará Restauración de Bienes Patrimoniales. El joven considera que “la desigualdad en la educación es altamente notoria. Esto se evidencia en las poblaciones llamadas  de clase media, donde seguir en la educación superior después del colegio es inaccesible”.

Para Quilodrán, la disminución de las matrículas va más allá del Covid-19. “Los valores actuales de las carreras universitarias son demasiados altos y estos se incrementan año a año. Esto ha sido desde antes de la pandemia”, agrega.

El problema de la falta de trabajo es otro aspecto que influye. Según Macarena Mella, quien ingresará a estudiar el próximo año a Duoc UC, “el desempleo también es un factor a tener en cuenta. Muchos tenemos que trabajar para poder estudiar y, sin trabajo, siempre se pone en duda seguir con los estudios. La situación se complica cuando hay hijos y una casa que mantener”, enfatiza.

Todo indica que la cantidad de jóvenes que continúan estudios luego de la educación secundaria irá en disminución por múltiples factores. Con la presencia del COVID-19, se espera que los números para el año 2021 se vean severamente disminuidos a comparación del año en curso.

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