Un juez al banquillo de los acusados

26 de ABRIL de 2019/RANCAGUA
El suspendido ministro de la Corte de Apelaciones de Rancagua, Emilio Elgueta, llega hasta el tribunal de dicha ciudad, para ser formalizado por los delitos de prevaricación y enriquecimiento ilícito.
FOTO: HANS SCOTT/AGENC...

El magistrado de la Corte de Apelaciones de Rancagua, Emilio Elgueta Torres (63), fue formalizado ayer por prevaricación y enriquecimiento ilícito.

Poco antes de las 9.00 horas de la mañana, el juez de la Corte de Apelaciones de Rancagua, Emilio Elgueta Torres (63), cruzó el pórtico de entrada de los tribunales de garantía de Rancagua. Inmediatamente, el guardia le pasó por su humanidad el detector de metales.

El suspendido juez de la Corte de Apelaciones de esa misma ciudad, Emilio Elgueta, levantó sus brazos y miró hacia al horizonte.  Minutos después enfrentaba la audiencia de formalización contra  quien es investigado, junto a otros dos magistrados de ese mismo Tribunal de Alzada, por el delito de prevaricación y enriquecimiento ilícito.

Lo primero que hizo Elgueta fue preguntarle por sus hijos a la magistrada paz Reyes  a cargo de la formalización. "Están grandes", contestó circunspecta ella. La interacción provocó que se retrasara la audiencia, porque la defensa pidió  la recusación contra la jueza por su presunta cercanía con el imputado, y por ser parte de la masonería femenina.

Finalmente, la histórica  formalización desde que se instaló la Reforma Procesal Penal se llevó a cabo porque la magistrada rechazó la medida. Más de un mes debió pasar desde ese 22 marzo, cuando se registró el terremoto grado 8 en los tribunales de la capital de O'Higgins. Elgueta fue suspendido de sus funciones, luego que el Pleno de la Corte Suprema tomara la decisión mientras se  realiza una investigación  administrativa por parte de la ministra, Rosa María Maggi.

Magia

Días más tarde, durante el allanamiento a su oficina, se encontraron llamativos objetos como una fotografía del diablo, figuras de demonios, velas y una imagen de una ex ministra de la Corte Suprema llena de alfileres, y la supuesta práctica de la "magia negra", según graficó con imágenes un reportaje de Informe Especial.

De abajo

El magistrado ligado a la Masonería tuvo una vida de esfuerzos desde el comienzo. Nacido en San Miguel, hizo su Básica en la Escuela pública de San Joaquín en la capital. La media la cursó en el liceo Manuel Barros Borgoño y luego estudió Derecho en la Universidad de  Chile.

En el Poder Judicial partió de abajo. Como tercer oficial juzgado de menores de San Miguel. Luego pasó a funcionario de planta en tribunales de Pudahuel. A partir del 2002 comenzó su ascenso. Presidió la Corte de Apelaciones de Talca y luego fue ministro de la Corte de Apelaciones de Santiago hasta mayo de 2011, cuando llegó a Rancagua como presidente del tribunal de alzada de la histórica ciudad, tras salir de un proceso disciplinario en su contra que le valió un sanción por parte de la Corte Suprema.

Este proceso se remonta a agosto de 2010, cuando el pleno de la Corte de Apelaciones inició una investigación disciplinaria por tráfico de influencias, que le cortó las alas para subir en Santiago.

Tras su paso por Talca se habría forjado su red de contactos en distintos ámbitos.

Sanciones extras

Pero esta sanción no fue la única. En 2014 volvió a pasar por el mismo proceso, que además vive y que lo llevó a ser formalizado ayer. Por el momento, al magistrado imputado no le decretaron medidas cautelares y a la salida del tribunal dijo a la prensa que "estoy tranquilo". Eso,  pese a que el fiscal Sergio Moya pidió el máximo que establece la ley de pena: dos años.

La jueza Reyes dio un plazo de 180 días para la investigación y se fijó el 7 de junio para formalizar al resto de los implicados. Nuevamente, Emilio Elgueta deberá pasar por el detector de metales, porque fue requerido por la Fiscalía.

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