Negando hasta el final: la controvertida última entrevista de Manuel Contreras

“Los  detenidos desaparecidos están todos, hay mil en el Cementerio General", dijo el condenado militar en septiembre de 2013.
“Los detenidos desaparecidos están todos, hay mil en el Cementerio General", dijo el condenado militar en septiembre de 2013.

El director de la DINA, la policía secreta de la dictadura, negó toda violación a los derechos humanos, la existencia de detenidos desaparecidos y lo revelado por los informes Rettig y Valech. Sus palabras al final dieron pie al cierre del penal Cordillera, un lugar en el que vivía en un entorno muy distinto al de una cárcel común.

Para todo el equipo periodístico fue una carrera contra el tiempo. Daniel Matamala y Mónica Rincón, en su rol de conductores ancla de CNN Chile, se trasladaron hasta el penal Cordillera para entrevistar al exgeneral Manuel Contreras, quien fuese coordinador de los vejámenes a los derechos humanos durante la dictadura en su rol de director de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA).

Realizada en el marco de la conmemoración de los 40 años del golpe militar, justo hace diez años, los equipos del canal se aprestaron para dar un golpe noticioso que no dejaría a nadie indiferente, aunque la tarea en la antesala no era fácil. Por un lado estaban las restricciones de Gendarmería y la propia complicada postura de Contreras, mientras que, por otro lado, estaba el hecho de que 24 Horas de TVN y Canal 13 se habían enterado de la situación y también se preparaban para tener el mismo acceso. Era una carrera contra el tiempo.

Fue ahí que en el canal del cable tomaron la decisión de que el material saliese al aire sin edición, con el fin de que la entrevista fuese emitida antes que el de la competencia.

Lo que vino después fue una serie de declaraciones en las que Contreras negó hasta el final cualquier violación a los derechos humanos, generando una explosión en redes sociales que no dejó a nadie indiferente.

“Yo no conocí las violaciones a los Derechos Humanos”

Asegurando que el golpe militar estuvo justificado por “un llamado” del pueblo de Chile y poderes como el judicial, y que el conflicto se resolvió rápido debido a que “los marxistas fueron sorprendidos”, una de las primeras declaraciones de Contreras anticipó lo que vendría a continuación: asegurar que nunca ha mentido sobre su labor de “pacificar al país”.

Cuestionado por Matamala y Rincón sobre la larga lista de denuncias y casos judiciales comprobados, el “Mamo” planteó que “se ha estado engañando” en torno a las violaciones a los derechos humanos y de paso disparó contra los gobiernos de los expresidentes Eduardo Frei Montalva y Salvador Allende.

“Yo empiezo a actuar a partir de abril del 74 y nuestra misión que nos dieron era buscar inteligencia para que pudiera entregarse a los poderes del Estado, fundamentalmente al poder ejecutivo y, al mismo tiempo, llegar a poder terminar con el terrorismo chileno”, explicó Contreras sobre su labor en la que reconoció que el plan Cóndor era de su autoría y que la DINA llegó a tener 50 mil informantes.

El condenado exgeneral aseguró además que Augusto Pinochet estuvo siempre informado, ya que la DINA dependía de él, mientras que uno de los momentos más controvertidos de la conversación estuvieron relacionadas con sus declaraciones sobre Villa Grimaldi, negando que fuese un centro de detención y tortura o que la expresidenta Michelle Bachelet hubiese estado recluida en el lugar. La situación con el tiempo generó la indignación de la exmandataria, quien reconoció que no pudo terminar de ver la entrevista.

Además Contreras no solo negó que durante la dictadura se utilizasen métodos de tortura como la electricidad, o se usasen animales para concretar vejámenes sexuales, sino que de plano planteó que: “estaba prohibido hacer todo tipo de torturas”. Por eso desmintió a los informes Rettig y Valech, la existencia de detenidos desaparecidos, actos como los denunciados en Tejas Verdes o las muertes en los centros de la DINA.

Los detenidos desaparecidos están todos, hay mil en el Cementerio General, en los patios 9, 12, 24, 25, 26,27, 28 y 29, en fosas comunes, que fueron entregados al Servicio Médico Legal”. aseguró en el momento más controvertido de la entrevista, luego de plantear que la condición real de los DD.HH. era la de personas que “murieron en combate”.

Lo que sí reconoció es que hubo personas lanzadas al mar, pero desligó a la DINA y culpó directamente al Ejército. “La DINA no tenía botes ni helicópteros”, planteó en la parte final de la conversación que se extendió por más de 35 minutos.

CNN fue criticado ampliamente por personas que estuvieron en contra de la mera emisión de una entrevista a una figura como Contreras, y periodistas de diversas áreas cuestionaron que el material fuese emitido en crudo, pero a la larga el trabajo periodístico intensificó los cuestionamientos hacia el recinto carcelario que albergaba a Contreras; un lugar en el que casi 40 gendarmes resguardaban a 10 presos responsables de violaciones a los DD.HH. que vivían con privilegios carcelarios.

Tres años después de la entrevista, el penal Cordillera sería cerrado y sus reclusos fueron trasladados a Punta Peuco. De la entrevistas los otros canales, nadie se acuerda.

Por su parte, Manuel Contreras falleció un par de años después, el 7 de agosto de 2015, en el Hospital Militar de Santiago tras diversas complicaciones médicas, incluidos tres infartos. Su cuerpo fue cremado, ya que Contreras siempre temía lo que podía sucederle a su eventual tumba, no recibiendo honores fúnebres por su condición de condenado a pena aflictiva.

Al momento de su muerte, las condenas en su contra sumaban cientos de años de cárcel.

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