En su justa medida, el queso es amigo del corazón

Los lácteos son parte importante dentro de nuestra dieta. En nuestro país se consumen 146 litros al año, pero ¿qué efectos tienen en la salud?

Según el vicepresidente del colegio de nutricionistas, Samuel Durán, este consumo es beneficioso para la salud. "Todos los estudios realizados en los últimos años nos muestran una evidencia sorprendente, a diferencia de lo que creíamos", adelanta el profesional, quien llevó a cabo el estudio "Consumo de queso y lácteos y enfermedades crónicas asociadas a obesidad, ¿amigo o enemigo?".

En el mismo documento, el profesional destaca que "el consumo de quesos y en general de lácteos, dentro de una dieta balanceada y con actividad física, nos entrega beneficios como protección contra infartos, colesterol alto, hipertensión e incluso contribuye a bajar de peso".

Pero tomando en cuenta lo que nos contribuyen al organismo, le consultamos al doctor si dejarlos de forma definitiva puede causar trastornos.

"Uno puede suplir las proteínas y lo que entrega el consumo de lácteos, donde las dosis diaria son 250 cc de leche, un rebanada de 30 gramos de queso y un pote de yogur. Podría ser, por ejemplo, comiendo almendras o verduras de hojas verdes para obtener el calcio, pero estos son mucho más caros que un lácteo, por lo que es más fácil consumir leche".

En sus estudios, Durán concluyó que la grasa de los lácteos tiene "un efecto protector a nivel cardíaco, que incluso ayuda a reducir la obesidad, ya que pese a ser saturada, los componentes de ella son distintos al de la carne".

Encuesta clave

Pero el consumo de estos productos cobra mayor importancia gracias a la Encuesta Nacional de la Salud. "Se estableció que el 25% de la población se encuentra en la categoría de riesgo cardiovascular alto. La encuesta indicó también que el 74% de la población tiene exceso de peso y 470 mil viven con obesidad mórbida (3,2% de la población)", apunta Durán.

Según el nutricionista, entre los beneficios están "una versión del trans-palmitoleico, que es un ácido graso que se encuentra principalmente en los productos lácteos, y que se ha asociado recientemente con el aumento del colesterol HDL, disminución de los triglicéridos, menor proteína C-reactiva, menor resistencia a la insulina y menor incidencia de diabetes (DM2) en el adulto".

Samuel Durán recomienda consumir tres porciones de lácteos al día, lo que también corrobora Consuelo Fuentes, coordinadora del Programa "Gracias a la Leche", de Consorcio Lechero, quien explicó que "en Chile se consumen solo dos porciones de lácteos al día.

La recomendación de la Organización Mundial de la Salud, el INTA y las guías nutricionales chilenas apuntan a un mínimo de tres porciones de lácteos en una dieta saludable, complementada con actividad física".

Para los niños, Durán recomienda que "ojalá los padres puedan reemplazar las bebidas gaseosas por leche o los snacks salados o dulces por un yogur o un pan integral con queso", concluyó.

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