Riñihue: quién mató a Emilia y por qué hay una comunidad amenazada

El acceso a una playa del Lago Riñihue sería el punto de desencuentro entre una comunidad indígena y los propietarios de un condominio, el mismo donde la joven estudiante de arte recibió un balazo mortal que hoy investiga el Ministerio Público.

Todo es más o menos rápido en Panguipulli, Región de Los Ríos.

La noche del martes, poco antes de las 22 horas, un grupo de treinta personas ingresó al condominio "Comunidad Riñimapu", cercano a donde el lago Riñihue conversa con el río San Pedro.

Los sujetos se alojaron en carpas en uno de los quinchos, por lo que fueron obligados a retirarse del lugar. Fue cuando los ánimos se volvieron a crispar en el sector.

El grupo entró por la fuerza hasta una de las casas y la quemó.

Lo mismo hicieron con un quincho y el frontis del lugar, según consigna una crónica de La Tercera.

Luego, cuando el fuego comenzó a consumir la vivienda —que en el momento estaba deshabitada—, se escucharon los disparos.

Uno de los tiros impactó en la cabeza de Emilia Herrera Obrecht (25), integrante de la comunidad mapuche Lof Llazcawe, matándola inmediatamente.

Qué pasó en Riñihue

El conflicto, al parecer, tiene su origen a fines del año pasado.

El abogado que representa a los propietarios de la "Comunidad Riñimapu", Carlos Tenorio, entabló una querella donde se pueden rastrear los indicios del conflicto.

Fechada el 28 de diciembre de 2020, fue presentada por los delitos de usurpación violenta, amenazas, irrupción ilegal y robo con violencia.

"Un grupo de 70 personas, quienes señalaron pertenecer al Lof mapuche Llancahue, procedieron a interrumpir el tránsito en el sector de Ñancul, a metros del Puente Piutel", reza el documento.

Allí también se lee: "La interrupción afectó sustancialmente la accesibilidad al mentado condominio, ya que se trata de la única vía que permite el acceso al mismo".

El grupo quería mostrar su oposición al desarrollo de proyectos inmobiliarios y una posible modificación al trazado del camino público que da al acceso a una playa del Lago Riñihue.

En desacuerdo

Las partes, sin embargo, habían logrado un acercamiento y se sentaron a conversar en distintas reuniones, celebradas entre el 26 de noviembre y el 7 de diciembre de 2020.

Según los antecedentes del Ministerio Público obtenidos por La Tercera, las citas se realizaron con cuatro representantes del Lof Llancahue.

Pero comenzaron a tensionarse a partir de la segunda reunión.

"Los sujetos se mostraron más agresivos, señalando que no aceptaban un camino paralelo de acceso a la playa, exigiendo que el mismo fuese por el interior de la propiedad del condominio, exigiendo contar con derecho a hacer uso de los botaderos de lanchas e instalaciones privadas", dice el documento.

Además: "Se reiteró que si no se daba lugar a esta solicitud, procederían a 'derribar los portones de acceso y otras estructuras'".

A pesar de las advertencias, los ánimos se calmaron y el 9 de diciembre comenzaron las obras de construcción del camino que proponían los representantes del condominio.

De improviso, la comunidad indígena continuó con hostigamientos e ingresos ilegales a los terrenos.

A comienzos de mes, uno de los propietarios denunció amenazas de muerte y golpes por parte de una de las manifestantes, con un machete.

Fue cuando el Ministerio Público comenzó una investigación tras los hechos denunciados por la comunidad.

Fiscalía, además, solicitó a Carabineros medidas preventivas en el lugar para evitar más hechos de violencia.

Sin embargo los esfuerzos, a la luz de lo ocurrido el martes en la noche, con la muerte de Emilia, no fueron suficientes.

Quién era Emilia

El jueves, la comunidad Lof Llazcawe realizó a orillas del lago Riñihue, "lugar donde entregó su vida en la lucha por su defensa", el funeral de la joven.

"El deseo de nuestra lamnien (hermana) fue ser cremada. Sus cenizas serán esparcidas en los bosques que ella amó y defendió en sus cortos 25 años", señaló la comunidad mapuche a través de un comunicado.

Entrevistado por La Tercera, Mario Balbi Alvaradoi, pareja de la madre de la joven, cuenta que conoció muy bien a Emilia.

"Estaba viviendo en Valdivia, vino a Panguipulli y después volvió a seguir en la ayuda de la gente que estaba acampando en el lago", contó el hombre de profesión mecánico automotriz.

"(Emilia) estaba viviendo acá en Valdivia hace más de dos años", detalló.

Según su testimonio, la joven estudiaba arte, "pero le fue mal cuando cerró la Universidad Arcis. No hicieron clases en todo un año y fue a Argentina un tiempo. Hacía pinturas, grabados y muchas cosas de arte. En Argentina tuvo problemas con los profesores, porque tenía una forma de ser bien especial", señaló.

Balbi describió a Emilia como vegetariana y férrea defensora del bosque nativo. La última vez que la vio en Santiago fue en diciembre de 2019, cuando viajó por poco más de una semana.

"Después renunció a volver a Santiago, por el tema del Metro. Le cargaba todo eso", contó.

¿Y cómo se forjó su relación con las comunidades mapuches?

Según Balbi, "empezó en San José de Maipo. Era muy estudiosa. Tenía una gran memoria. De hecho, estaba haciendo clases a los niños de muchas cosas que los mismos mapuche no sabían y, por lo mismo, la querían tanto".

La investigación

De momento, el Ministerio Público indaga quién disparó la bala que terminó con la vida de Emilia.

Entre los sospechosos se cuentan cuatro empleados del condominio.

Según La Tercera, a los jardineros se les requisó una escopeta que está siendo pesquisada por la PDI.

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