¿Cómo van al baño? y otros mitos del uso de las uñas extra largas

Autor: La Cuarta

Paloma Mami y otras influencers han puesto de moda las “garras XL”, que si bien son full tendencia, dejan a varias y varios cachudos en redes sociales sobre la comodidad de llevarlas. Una experta aclara todas esas dudas.


Colores extravagantes, largos inusuales y aplicaciones sobre las uñas. La tendencia en manicure dista mucho de lo que se usaba hace algunos años, como bien lo detalla Nynoska González, una verdadera celebridad en el rubro. “Pasamos de lo natural, de un esmaltado que ojalá se notara lo menos posible, a uno que sea lo más llamativo que se pueda. Ahora hay mucho más atrevimiento, incluso en el público masculino”, dice.

Para esta artista, el ejemplo de algunas influencers, sobre todo de música urbana, ha instalado este gusto en un número cada día más amplio de clientas. “Cuando ven las uñas de Paloma Mami o Rosalía, las quieren así o incluso más extravagantes”, revela la talentosa, que muestra sus creaciones a sus casi 10 mil seguidores en @La.Nyno.NailArt, su cuenta de Instagram.

Sobre el uso de estas uñas, surgen muchos mitos en redes, entre ellos, cómo lo hacen cuando van al baño… “Nyno” nos devela todos estos misterios.

Duelen igual: Aunque se trate de uñas acrílicas o esmaltado gel, el dolor existe igual al golpearlas y también al tratar de retirarlas. “Hay muchos tutoriales irresponsables, ya que la uña puede dañarse mucho en este proceso”, dice González.

Chao al índice: “Para apretar botones, como el número del ascensor o ponerse el cinturón de seguridad, usar el índice está prohibido. Siempre les enseño a mis clientas que las falanges son sus nuevos ‘dedos’”, dice Nynoska.

“Crecimiento” gradual: Algo clave para “Nyno” es que el largo debe ser paso a paso. “Si nunca has usado uñas largas, lo recomendable es ir de a poco, ya que todo tiene que ver con la costumbre, es una adaptación paulatina”, reconoce.

¿Y en el baño?: Cada vez que una influencer con uñas largas cuelga una foto, hay varias preguntas -formuladas por mujeres y hombres- que se repiten: “¿cómo se limpia cuando va al baño?”, “¿cómo recoge una moneda?”, etcétera. Según la experta, “claro que hay largos que limitan la movilidad en todos los sentidos. Si se te cae la Bip! al suelo, dala por perdida. Pero para ir al baño no hay atados: se envuelve la mano en confort y ya está”.

No meta mano: Lo más importante para que las uñas duren, es cuidarlas. “No hay que exponerlas a humedad, tampoco comérselas ni limarlas, ya que es por eso que se despegan”, cuenta Nynoska, quien añade que “existen productos que ayudan a conservarlas mucho mejor”.

No son herramientas: Por muy firmes que luzcan sus uñas -sobre todo las acrílicas-, debe tener claro que hay usos que no le puede dar. “No están hechas para abrir latas, botellas ni raspar cosas, ya que se dañarán”, apunta la cosmetóloga y manicurista.

¿De uso diario? “Aunque hay clientas que las usan en el día a día, la mayoría de los trabajos de uñas largas o con accesorios o adornos (piedras, cadenas, etcétera) que hago son para ocasiones especiales, ya que en ese momento lucen muy bien. A mí me puede quedar muy bien un vestido de gala, pero sé que no me va a servir para escalar un cerro. Todo depende del contexto”, explica González.

#Tags


Seguir leyendo