Villalobos cayó preso por crimen de estudiante

El ex director general de Carabineros fue procesado como cómplice de torturas con resultado de muerte cometido cuando era teniente en una comisaría de Los Andes, en 1984.

En febrero de 1985, el estudiante de primer año de ingeniería Patricio Manzano González, de entonces 21 años, fue uno de los cerca de 200 alumnos de la Federación de Estudiantes la Universidad de Chile que fueron a la zona interior de la Región de Valparaíso a participar de los trabajos de verano, a pesar de la prohibición que impuso la dictadura que había establecido estado de excepción, vigente desde noviembre de 1984.

Carabineros de Fuerzas Especiales, por orden del Ministerio del Interior, tomó detenidos a 174 de los universitarios, y Manzano fue derivado a la 3ª Comisaría Villa Alemana y donde estaba destinado un joven teniente de 25, que luego llegaría a ser director general de la institución: Bruno Villalobos, el mismo que en marzo dejó el cargo enlodado por la corrupción de sus subordinados.

El abogado de la familia del fallecido, Cristián Cruz, declaró que los jóvenes hombres fueron torturados porque los carabineros se enojaron cuando cantaron en el patio del cuartel "La Muralla", de Quilapayún.

De acuerdo a los estudiantes, los oficiales a cargo instruyeron y vieron cómo los detenidos fueron sometidos a tratos crueles por parte de los funcionarios policiales. Estos consistían en trotar bajo el sol, colocarse en cuclillas, ponerse boca arriba y boca abajo, sufrir golpes de puntapié y palos en lo que se conoce como callejón oscuro. Todo bajo un inclemente sol.

También se los obligó a realizar constantes ejercicios físicos sin beber agua, situación que se prolongó por más de una hora. En ocasiones, contaron los estudiantes, estando boca abajo los funcionarios policiales caminaban por encima de sus cuerpos y les pegaron con sus botas.

Luego, Manzano y el resto de los estudiantes fueron derivados a la 1ª Comisaría de Santiago, en donde siguió el maltrato sicológico.

Patricio, a las cinco de la mañana, producto de las agresiones sufrió un paro cardiaco. El entonces estudiante de sexto año de medicina, Leonardo Urrutia, estaba a su lado y alertó a los carceleros de su estado crítico. Le hizo resucitación y exigió una ambulancia, pero no lo dejaron acompañarlo hasta la Posta Central, donde murió el 9 de febrero.

Después del 32 años del asesinato, el año pasado el ministro en visita, Mario Carroza, procesó a los ex carabineros Sergio Gálvez Alvarez, Guillermo Havliczek Parada y Pedro Moyano Acevedo por el delito de aplicación de tormentos con resultado de muerte calificada.

Además, Bruno Villalobos y el suboficial retirado, Ruperto Soto, serán procesados en calidad de cómplices por el delito de tormentos con resultado de muerte.

El pasado lunes el ministro Carroza realizó diligencias en Los Andes, visitó la 3ª Comisaría de la ciudad donde pasó Manzano y determinó que era imposible que los oficiales no escucharan los gritos de las víctimas de apremios.

El ex jefe de la policía uniformada permanecerá privado de libertad en el centro de detención de Carabineros de calle Sucre, en Ñuñoa.

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