La chilena que le hizo un video a Garbage: Historia de una colaboración insólita

Javiera García-Huidobro, es una artista chilena que dirigió el videoclip del último single lanzado por la banda liderada por Shirley Manson. Un encargo que le llegó de forma sorpresiva tras renunciar a su trabajo, pero que tiene una historia previa, gracias a la visita de la cantante en noviembre de 2019, durante los días del estallido social.


En charla con el diario pop, la artista cuenta los secretos de la colaboración con Garbage, el vínculo que ella ve con Lastesis en el clip, y por qué, a veces, le regala pins a la gente.

En el verano del segundo año de la pandemia, Javiera García-Huidobro (33) renunció a su trabajo en una productora. Mientras mascullaba la cesantía de cara a un terrible mes de marzo, sintió ganas de escribir.

“Ese día, cuando llegué a mi casa, anoté una lista con todas las cosas que me gustaría que me pasaran en la vida”, recuerda.

“Lo primero que escribí fue: ‘Hacer un video frame by frame [cuadro a cuadro] para una banda’. Y al día siguiente me escribe Shirley Manson, de Garbage”, comenta, aún emocionada, al teléfono con La Cuarta.

“No sabía donde meterme. Dije, ‘esto es magia’”. Un truco de magia cuyo primer movimiento ocurrió antes, en noviembre de 2019.

Apenas unos días antes de que los congresistas firmaran el acuerdo que trazó el plebiscito por la nueva Constitución, mientras el pulso de las calles pendía entre las marchas masivas y las rondas de gas lacrimógeno, Shirley Manson llegó a Chile. No venía a cantar. Le esperaban para grabar su participación en un capítulo de la serie documental Peace Peace, Now Now, un proyecto al que fue invitada por la actriz Daniela Vega.

Shirley Manson y Daniela Vega, noviembre de 2019

En concreto, la cantante que al frente de Garbage descolló en sencillos como “Stupid girl” u “Only happy when it rains”, hizo las veces de conductora en el capítulo dedicado a las mujeres madres y esposas de detenidos desaparecidos durante la dictadura militar.

Además de sus historias y penurias, se relatan algunos episodios como la creación de la estremecedora “cueca sola”. Allí fue que se generó el lazo con García-Huidobro, quien fue convocada como directora. Eso le permitió conocer, cara a cara, a Shirley.

Una vez que fueron presentadas en el hotel donde se hospedaba la artista, comenzaron a trabajar de inmediato. “Ella había leído mucho, venía muy preparada. Estaba muy comprometida con la historia que estábamos contando y apoyando al movimiento. Me decía: ‘Esto tiene que cambiar’”, recuerda Javiera. Desde ese momento, no pararon.

La realizadora rememora esos días agitados y emotivos.

“Fuimos con ella a una marcha con las mujeres de los detenidos desaparecidos, ahí en la calle, rodeada de pacos. Y ella no pasa piola. También estuvimos en el Museo de la Memoria, fuimos a la playa de Los Molles donde encontraron a Marta Ugarte, y ella estaba muy afectada. Lo que le importaban eran las mujeres de los detenidos desaparecidos; me decía: ‘Javi, no me grabes a mi, se trata de ellas’. Íbamos con un traductor porque no sabe español, pero igual ella salía a recorrer de la mano con las señoras”.

Tras algunas jornadas dedicadas por completo al trabajo (“no hubo tiempo para nada más”, asegura Javiera), la relación entre las dos artistas quedó en un muy buen pie.

“Cuando nos despedimos, me dijo ‘nos vamos a volver a ver’. Y sí, yo tenía la sensación de que nos íbamos a volver a ver, pero no pensé en algo así. Nos empezamos a seguir en Instagram, estábamos con likes, comentarios, cosas así. Y un día me escribió”.

El mensaje llegó a la bandeja de entrada, justamente, al día siguiente de escribir la lista de deseos. “Me dice: ‘Javi quiero hablar contigo, dame tu mail. Estoy planeando algo’. Le di mi mail, y pensé que me iba a pedir una ilustración, pero me dice, ‘Billy -Bush, su marido- te va a mandar el primer single del nuevo disco y quiero que lo hagas tú. Ojalá te guste’. A las tres horas me escribió su manager: ‘Hola, Javi, soy el mánager. Supe que vas a hacer el video’».

Se trata de “The men who rule the world”, el primer adelanto de No Gods No Masters, el séptimo álbum de la banda. Una canción en cuya letra, Manson, sin rodeos denuncia a “los hombres que gobiernan el mundo” porque “han hecho un puto lío”, y remata, furiosa, con la línea: “El violador, destruye al violador”. Una frase que puede leerse como un link a otra canción que tuvo su apogeo en los días del estallido.

-En un comunicado comentas que en el video hay un guiño a Lastesis ¿por qué?

-Yo lo quise leer así. Lo que pasa es que hay una parte del video en que canta ˝destroy the violator’, y la primera vez que lo escuché pensé ‘esto es Lastesis’. Ella las había escuchado, sabe quienes son. Notó que en Latinoamerica y el resto del mundo están pasando mil cosas y que el movimiento feminista está más vivo que nunca. Entonces, yo lo sentí así, me encanta pensar que este viaje la transformó de alguna manera e hicimos un pequeño aporte en una canción.

Lastesis

“Nada más sexy que un hombre con falda”

La chispa creativa de Javiera García-Huidobro se encendió en un espacio íntimo. Fue en sus días de soledad, como estudiante de modas en Madrid, cuando se inició en la ilustración. Un poco por inquietud, otro poco por mantener la cabeza en su lugar.

“Empecé dibujando demonios, aunque yo les digo protectores, como un ejercicio de poder enfrentarme a mis miedos -recuerda-. Fue cuando estaba en España, viviendo sola y necesitaba verle la cara a la angustia. Empecé a pintar con cera de velas, pintura. Toda la vida he pintado, mi mamá es súper artista”.

En su sitio web es posible observar parte de su obra. En la colección Demons es posible observar demonios con los clásicos cuernos, y diferentes formas, más o menos cercanas a figuras reconocibles. Pero si algo inquieta a la artista, es la dualidad del género humano; de allí por ejemplo su colección Sad Queers, en la que interviene fotografías de hombres a partir de trazos y ráfagas de color que sugieren caretas en colores fuertes.

“Me gusta mucho la cosa andrógina, no me gusta que me defina el género en general -explica-. La libertad y la fluidez es todo. El hombre y la mujer tenemos un lado femenino y masculino, y podemos jugar y bailar entre eso. Siempre he estado muy obsesionada con las máscaras, cómo nos disfrazamos, cómo hacemos una performance frente a la sociedad”.

Esa fluidez que explora en su arte, la pudo apreciar durante sus 11 años en la capital española. “Madrid es la ciudad más gay del mundo -afirma Javiera-. Yo estaba estudiando moda, mis compañeros llegaban con tacones y eso no quiere decir nada; en mis colecciones les ponía falda a los hombres, porque no hay nada más sexy que un hombre con falda para mí. Si un loco quiere ser hetero, que se ponga una falda no quiere decir más que tiene mucho estilo”.

Como en su obra, Javiera se ha hecho de una carrera que fluye entre el formato audiovisual y la ilustración; ha dirigido piezas publicitarias, entrevistas (como aquella en que Michelle Bachelet preparó un sándwich), y trabajos como el documental Serotonina, el que fue incluido en la selección oficial del Milan Fashion Film Festival en 2019. El observador atento notará que muchas de sus obras las firma con la chapa Javi Mi Amor.

-¿Por qué Javi Mi Amor?

-Era un proyecto, un libro que yo escribí para tratar de decirle a mis amigos lo mucho que los quiero, para que ellos tuvieran algo de mí aunque yo no estuviera. Mis amigos me han enseñado a querer de verdad, a no poseer a la persona, hacerme cargo de mis emociones y las que le produzco al resto. Estoy tan agradecida por eso, que me lo tatué en la mano. Después hice unos pines que siempre los tengo puestos en mi chaqueta, y si alguien X me dice ‘qué bonito el pin’, se lo regalo como un acto de amor.

-¿Falta más amor en la sociedad?

-Sí, yo creo. Más confianza en las cosas y no tener tanto miedo. Tenemos miedo a que nos hagan sufrir y el amor va por otro lado al final; es un aprendizaje, el amor muta y no nos cuesta nada.

Javiera García-Huidobro

Más punk

Dos semanas ininterrumpidas de trabajo (“casi no dormí”, asegura), se tomó Javiera para terminar con el video. “Casi todo está hecho cuadro a cuadro, pintado por mi, análogo. Por ejemplo, imprimí y pinté la misma foto en movimiento muchísimas veces. Todo está pasado por papel y por mi mano”.

De cuando en cuando se contactaba directo con Shirley para revisar lo que llevaba. “Me dio su teléfono, nos enviamos mensajes -recuerda-. De repente me dice: ‘Hay que meter un pulpo sí o sí ajaja’. Entonces le hice una nave pulpo y la mina estaba flipando. Le encantaban algunas cosas, pero lo que no le gustaba también me lo decía”.

Shirley Manson durante sus días en Chile

¿Una de las cosas que no le gustó? “cuando estábamos llegando al final me bajó la ansiedad. Hice una ilustración de una montaña con las caras de los integrantes de Garbage, pero dibujados por mí, y le cargó. ‘Quiero que seas más punk, como tú eres siempre’, me dijo”.

También hubo espacio para otros guiños. “Sale el perro de Shirley en el video -detalla la artista-. Cuando canta ‘ahora salvemos a los animales’, justo la nave pulpo salva a su perro. Tiene un montón de secretitos”.

Javiera entregó el video el viernes 26 de marzo. Al poco rato recibió una llamada. “Era Shirley, me dijo: ‘¡Qué es esto! ¡qué ganas de abrazarte! Estoy segura que iremos a tocar a Chile y ahí vamos a celebrar».

Pese a todo, Javiera recuerda que el resultado de todo el proceso, a nivel personal y profesional, fue como un abrazo en los tiempos de encierro. Un bálsamo gatillado por un anhelo en una lista. “Fue un cariñito en la espalda -recuerda-. Fue como un ‘vamos bien’”.

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