Barbarita Lara, la reconocida ingeniera chilena lanzó su libro Hack yourself: “Los seres humanos somos geniales, autodidactas, polímatas”

Barbarita Lara, la reconocida ingeniera chilena lanzó su libro Hack yourself
Barbarita Lara, la reconocida ingeniera chilena lanzó su libro Hack yourself

A través de un viaje de 210 páginas, la inventora nacional distinguida en el mundo entero, relata las historias personales detrás de cada una de sus creaciones, y enseña cómo la vida puede ser vista como un emprendimiento. “Para mí ha sido súper lindo mostrarle a mis hijos que nosotros podemos ser agentes de cambio real”, le dijo a La Cuarta.

Barbarita Lara se describe en su web como mamá, inventora y solucionadora de problemas. La viñamarina ha recorrido el mundo haciendo conferencias, de hecho, luego de la conversación que tuvo con La Cuarta emprendía vuelo a Bilbao y Londres; ha sido galardonada con múltiples premios como “Chilena Innovadora del Año” y “Chilena Inventora del Año”, y el metro de la capital del Reino Unido la reconoció como un ícono de la ingeniería bautizando una estación con su nombre.

Barbarita es emprendedora, CEO de EMERCOM y Líder del proyecto S!E, Sistema que permite enviar mensajes de emergencias a la población afectada por un desastre natural incluso cuando no hay internet o redes móviles.

En su opera prima Hack yourselfentrega un relato único sobre su carrera y la revolución que encabeza empoderamiento a las personas, especialmente en las niñas de regiones: “A lo largo de estos años haciendo charlas y recorriendo Chile y el mundo, te das cuenta que puedes sembrar la semillita”, le dijo al diario pop desde el taller de su hogar.

Barbarita, primero que todo, ¿cómo nace la idea de escribir este libro?

Hace unos años diferentes editoriales me habían dicho ¿Quieres escribir el libro? Y no era el momento. Después de que mi segundo hijo Max naciera con su cardiopatía congénita, se acerca la editorial y me dicen “Nos encantaste, ¿te gustaría escribir un libro?”, y fue ese el momento porque había vivido demasiadas crisis que se han transformado en oportunidades para crear, y era Penguin Random House. Ellos nunca habían escuchado mi charla “Hack Yourself”, entonces los invité y dijeron “tenemos que contar la historia”, fue bacán que se interesaran por una ingeniera que anda por todo el mundo haciendo que las cosas pasen.

Quizá la gente me conoció en un momento pero sigo trabajando en diferentes proyectos, como la cardiopatía congénita de mi hijo y gracias a eso desarrollamos una plataforma de Inteligencia Artificial. También fue una forma de cerrar el duelo de lo que vivimos con Max, porque cuando tu hijo no nace sano, uno también tiene que enfrentar este duelo, no significa que no lo amas o que tu vida terminó, fue una forma de cerrar este ciclo. Lloré mucho escribiendo porque me di cuenta que pasamos cosas súper fuertes, pero también fue un momento para agradecer todo el apoyo que hemos recibido.

“Intento no victimizarme ni ponerle género”

- En el libro usas la palabra hackeo de forma positiva, le das la vuelta. ¿de dónde viene eso?

No es algo que se me ocurrió a mí, esto se ocupa para introducir un cambio en algo. Personalmente, a los 12 años era una niña que estaba hackeando el mundo literal, el hackeo informático, me sentía súper empoderada interviniendo sistemas y después me sentí impotente de tener todo este conocimiento electrónico, informático pero limitada como persona. ¿Cómo no me voy a poder hackear a mí misma? A los 24 años era otra persona, un subproducto de la sociedad que simplemente estaba haciendo ese “camino correcto”. Fue un momento de muchas crisis donde me dijeron que yo era la escoria de la universidad, a mi hijo le estaban haciendo bullying, me robaron la cuenta corriente, y ahí entendí que en vez de estar hackeando sistemas y hacer cosas ilegales para aprender, tenía que hackearme a mí misma. La vida es un emprendimiento, estar constantemente buscando una mejor versión de ti mismo, tampoco me creo gurú, pero eso fue lo que me funcionó a mí, hackearme, darle honor a esa cabra chica que estaba hackeando el planeta.

¿Cómo ha sido para ti abrirte paso en un mundo que imagino debe ser muy machista, como es la informática y la ingeniería?

Yo siempre intento no victimizarme ni ponerle género porque estoy súper consciente que el talento no tiene género, entonces si yo quiero demostrarle al mundo eso no puedo partir diciendo “a mí no me dejan hacer algo”, aunque muchas veces pasó, permitíamos cosas muy funables, en el colegio me dijeron que las mujeres no podían ser ingenieras y que me buscara un buen marido. En la innovación tecnológica es aún más cerrado, un embudo al machismo. Para hombres y mujeres es complejo, pero para las mujeres, cuando ya se viene con esta predisposición, es aún más, hay que ir validándose ante la sociedad, pero yo intenté simplemente avanzar.

Ojalá podamos proteger a otras niñas para que no desistan de estudiar una carrera STEM. Me impactó muchísimo ir a zonas rurales y ver que hay niñas para las que no existe la opción de estudiar. Necesitamos más mujeres en esta industria para poder hacer soluciones lo más diversas posible. Siempre he intentado llevar esto un poco más allá, veámoslo como un tema de diversidad, te voy a explicar por qué, mis dos hijos son autistas y generalmente los sistemas no están desarrollados pensando en la neurodivergencia ni en las personas en situación de discapacidad, entonces si queremos crear soluciones enfocadas en todos, tenemos que estar todos.

Barbarita Lara, la reconocida ingeniera chilena lanzó su libro Hack yourself
Barbarita Lara, la reconocida ingeniera chilena lanzó su libro Hack yourself

“Podemos ser agentes de cambio real”

Siempre se habla de emprendimientos, de emprendedores, emprendedoras, pero pocas veces sobre emprendimientos tecnológicos. ¿Sientes que tú has visibilizado este tema?

Yo soy súper crítica con ese tema, porque generalmente cuando se habla de emprendimientos de mujer, sin menospreciar el trabajo de nadie, se asocia a la mujer que vende miel, respeto mucho ese tipo de emprendimiento, pero no es el único. Nosotros estamos empoderando para que además tengan tecnología, porque si no puedes medir cómo estás llevando tu emprendimiento tampoco vas a poder subirte a este carro de la cuarta revolución industrial o la quinta. Chile está avanzando mucho respecto a las empresas de base científica y tecnológica, en la universidad ya se empieza a hablar de emprendimiento. Creo que es mucho más fácil plantear un modelo de negocio pensando en plataformas digitales, es la forma de crecer exponencialmente en el mundo del emprendimiento, ojalá que desde el colegio nos enseñaran educación STEM.

En el libro hablas de cómo a raíz de momentos complejos en tu vida, han nacido tus grandes ideas, ¿por qué crees que pasa esto?

No solamente a mí, siento que en las crisis tienes que despejar tu cerebro y priorizar, te permiten ver lo más importante, cuando me tocó el terremoto me sentí súper impotente de que no existían sistemas que pudieran comunicar a la población, la comunicación es una necesidad humana, no podemos vivir en un país que no piense en eso, no podemos vivir como profesionales ingenieros sin pensar en que hay que solucionar problemáticas. Las crisis me han ayudado a ordenar mis pensamientos y mostrarme que dentro de estas cosas malas hay también oportunidades que puedes tomar y aprovecharlas. Quizás nunca se me hubiese ocurrido hacer un sistema que puede apoyar el diagnóstico de cardiopatía escondida si mi hijo no hubiese nacido con un problema en el corazón.

¿Cómo ha sido para ti el reconocimiento? No me refiero solamente a los premios, sino también a poder inspirar a mujeres.

Sabes, es súper abrumador, en el buen sentido de la palabra. Ayer en un charla las personas me querían abrazar, era tanto cariño y tanta buena onda, creo que eso es también importante de reconocer a los role model o a los referentes vivos. Yo soy una persona común y corriente igual que tú, podemos hacer las mismas cosas, así que créete el cuento, lo digo para que vean que todos lo pueden hacer, no hay limitaciones. Para mí ha sido súper lindo mostrarle a mis hijos que nosotros podemos ser agentes de cambio real, que hay muchas personas que ahora están estudiando ingeniería porque se sintieron inspirados en una charla o porque leyeron mi historia. Mi idea no es juntar premios, para mí el premio más bacán ha sido este cariño de las personas. Me cuesta mucho entender que (como país) estemos preocupados de ciertas cosas y no de lo más importante, las personas. De alguna manera en este libro quise mostrar eso, el agradecimiento que yo también he sentido durante todo este tiempo con mi comunidad y con personas que quizás todavía no conozco, y que me van a conocer por el libro.

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