Las intensas 24 horas de Kathy Salosny en fotos y en su mejor momento

Autor: Paula Valdés

La querida animadora cambió la rutina de matinal por su late “No Culpes a la Noche”, con el que llama la atención de lunes a viernes en TVN. Allí se ve feliz, conversando con personajes de todos los ámbitos, con quienes se ríe y logra confesiones y buenos momentos.


“AMO NADAR”

“Me despierto como a las 7. Lo primero que hago es beber dos vasos gigantes de agua. A las 8 me voy en mi bicicleta, que tengo desde hace 25 años, a nadar. Todos los días hago ejercicio, porque yo sin el deporte no funciono, y mi deporte básico es la natación, tres veces a la semana.

Desde que salí del matinal me levanto a esa hora para aprovechar la mañana, cosa que no aproveché en cinco años. Partir en ayunas haciendo deporte es lo mejor, porque estás quemando energía y después lo que comes no te suma las calorías.

Dos o tres días a la semana, a las 9.30, hago yoga. Es una especie de taller en el cual estoy aprendiendo de nuevo. Ha sido fantástico.

Vuelvo y me tomo mi desayuno, que es súper importante e incluye huevos de campo, té de hoja, mi palta y jugo de zanahoria sagrados.

A las 11.45 o 12 parte la pauta de No Culpes a la Noche”.

LO QUE EL CUERPO LE PIDE

“No paro a almorzar, por eso hago un buen desayuno. Entre las 17 y 18 es mi segunda comida, que es como una segunda-tercera, porque es bien contundente.

No tengo eso de las cinco comidas al día, sino dos o tres veces, depende con lo que te alimentas”.

LA REINA DEL LATE

“Hay días que vamos con No Culpes a la Noche en vivo y otros grabados. Depende de los invitados, porque no todos pueden tan tarde. Si grabamos, porque tenemos un invitado que no puede ir en vivo, termino entre 17 y 18 horas. De ahí hago otras actividades, o me voy a nadar de nuevo. Amo nadar.

Si el programa lo hacemos en vivo, termino a la 1.30 de la mañana, llego a mi casa, me sacó el maquillaje y todo eso, porque para la mujer es difícil el cuento, y termino durmiendo a las 2 AM.
No me gustan mucho los eventos sociales. Soy embajadora de algunas marcas, como Chandon, y lo paso bien, entretenido, pero no me acuesto tan tarde.

SECRETOS DE BELLEZA

“Cuando me toca hacer el pelo, una vez al mes, voy a una peluquería orgánica que está al lado de mi casa, que es como peluquería de barrio y sin químicos.

Tengo mis cremas regalonas. Son unas cremas que se están haciendo afuera, con tu propio ADN, por lo que actúan donde tu piel va a envejecer.

Para mí los champús son lo más importante, porque tengo un pelo delicado, delgado, todos los días me peinan.

Tengo una persona que me elige todo el vestuario y que ya me conoce. Llego a TVN y me pasa la ropa. Soy hippie. Ando de jeans, zapatillas y polera.

Las personas de maquillaje y pelo, el Carlos y la Javiera, son un amor, amigos míos, les tengo mucha confianza. Llevamos incienso al camarín y ponemos música. Tenemos nuestro rito”.

SU HOGAR EN TUNQUÉN

“En la semana, lo primero que hago es leer las noticias, por el programa. Pero el fin de semana, el rito es tener los diarios en papel sobre mi cama.

El último libro que leí fue Aldo Marín: Carne de Cañón, de Juan Cristóbal Guarello.

Veo las series en Tunquén -donde tiene casa y pasa todos los fines de semana que su agenda se lo permite-. Me gustan las históricas, Versalles, The Crown. La última que vi fue la de Luis Miguel.

Pero la que más me gusta es La Criada.

Los fines de semana me levanto en pijama y voy donde mi casero, que está en una esquina, vendiendo diario, y los compro todos. Me gusta el diario de papel.

Mis perros, Rucio y Sol, están siempre conmigo, van arriba del auto a Tunquén. Los perros son parte de mi vida”.

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