Ex chico reality trabaja en el Metro: “Aún me sigue el fantasma del rockero de Amor Ciego”

Andrés Marin habla de su pasado en televisión y giro radical que le ha dado a su vida luego de vivir en carne propia la “droga reality”.

“El hombre perfecto tiene que tener las tres ‘R’: ser romántico, rico y rockero”. Con esa frase Andrés Marin consiguió el 2008 entrar al reality Amor Ciego, donde con su chasca intentaría conquistar a Cari Bastías.

El programa marcó una huella dentro de todos los realities, pero en especial en el futuro de Andrés. “Cuando salí de Amor Ciego carreteaba de lunes a lunes. Todos los días llegaban a buscarme, lo pasaba chancho. Pensé que duraría una semana, y ya iba un mes y seguía”, relata sobre su experiencia post encierro.

El rockero admite que en ese entonces “vivía en una nube, me creía dueño del mundo, pero mi mamá me aterrizaba. La fama reality es la peor droga que se le puede dar a una persona, porque te trae todas las otras drogas juntas y gratis. Nunca consumí porque se lo había prometido a mi abuela”.

– ¿Mantienes relación con algunos de los ex Amor Ciego?

Seguimos hablando, tenemos nuestro grupo de Whatsapp. Está Edmundo, el Felix, el Ari, el Flavio, el Pokemón… Si nos juntamos, casi nunca. El año pasado se cumplieron 10 años y quisimos juntarnos, pero no pasó nada.

– ¿Qué recuerdos te quedan?

El “Tranquilo Papá”, por ejemplo… El “Tranquilo Papá” y otros episodios generaron mucha polémica, pero para nosotros fue súper negativo. Trato de no quedarme con esos recuerdos, quiero rescatar las cosas positivas que vivimos.

– ¿Y de Cari?

A ella la veíamos muy poco, y para poder verla habia que ganar las competencias que de verdad eran competencias, porque las que ella elegía el ganador siempre eran como los mismos.

– ¿Cómo comenzó tu cambio?

El 2011 habían pasado cuatro años trabajando en discoteques y me cuestioné si era lo que quería para mí. Me corté el pelo y empecé a buscar trabajo en lo mío.

– ¿Así llegaste al metro?

El 2013 entré al metro como jefe de estación los fines de semana y desde el 2014 comencé a trabajar full.

– ¿Y como conociste a tu actual esposa?

En el metro. Ella era cajera de mi estación, y altiro informamos nuestra relación. Ella al tiempo salió de ese trabajo y fue bueno para nosotros. El año pasado nos casamos y tuvimos una hija, ella es un sol.

– Aguanta las locuras…

Ella se banca todas mis cosas, pero sabe que antes de ser ex chico reality, motoquero, rockero y coleccionista, soy padre y esposo.

– ¿Te siguen recordando como el rockero?

Hasta hoy me sigue el fantasma del rockero de Amor Ciego. Cuando entré a trabajar en metro, no sé como se corrió tan rápido el rumor. Todos sabían del jefe reality.

– ¿Y el usuario del metro?

Como funcionario uno tiene que estar preocupado de su trabajo, sólo una vez una persona se me acercó a preguntarme si era el rockero, y tuve que decirle que no porque estaba en medio de un procedimiento que te hace estar bien enfocado.

¿Y cómo es ese lado más ñoño de Andrés?

Siempre he sido fanático de Dragon Ball, incluso antes que llegaran a Chile. Compraba los mangas y cuando llegó fue un boom. Desde ahí empecé a comprar figuras y ahora último empecé a coleccionar más.

– ¿Pero al punto de exponer en eventos?

Ahí conocí un grupo de coleccionistas y empezamos a profesionalizar esto. Hoy estamos al nivel de que nos invitan a funciones privadas de la película. Quien no tenga idea de monitos igual sabe quién es Gokú, para mi es un orgullo que mi fanatismo sea popular.

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