Ignacio Lastra salió de la clínica con traje especial contra el sol

Bien tapado y en una camioneta polarizada, ayer a las 16.30 horas Ignacio Lastra dejó la clínica Indisa, donde permaneció 4 meses y medio, tras el grave accidente automovilístico que lo dejó con el 90% de su cuerpo quemado.

Su cuñado y un par de cercanos fueron a buscarlo al centro asistencial, y desde ahí lo trasladaron a una casa en la comuna de Vitacura, donde el ex chico reality descansará y seguirá las indicaciones médicas para quedar tiquitaca lo antes posible.

"A pesar de todo lo que le pasó logró salir adelante, me alegro mucho por él" (Rodrigo Guerra, estudiante audiovisual).

Desde ahora, para Ignacio cuidarse del sol es ley. De hecho, se fue de la clínica con un traje especial que protege su piel. Debe seguir controlándose periódicamente en consultas ambulatoria y, de a poco, y siempre con mucha cautela, empezar a hacer actividades al aire libre.

Su estado de salud es tan buena que el joven está evaluando ir a contar su historia a algún programa de televisión. Desde su círculo comentan que tanto de "Diana", de Canal 13, como de "Primer Plano", de CHV, hay interés por tenerlo como entrevistado.

NOCHE DE HORROR

Una velada que prometía terminar entre risas y buena onda, acabó con uno de lo accidentes más impactantes del 2017.

El 1 de septiembre Ignacio y su entonces polola (hoy están distanciados), la brasilera Julia Fernándes, se estrellaron en la comuna de Providencia y el vehículo se incendió por completo.

"Sin duda hay un antes y un después en la vida de Ignacio, que dé gracias a Dios por esta nueva oportunidad y que tome conciencia" (Belén Torres, administradora de empresa).

Julia salvó antes de lo peor, pero Lastra no pudo arrancar a tiempo de las llamas. Fue sacado de entre las latas por gente que iba pasando y fue llevado a urgencia.

Sedado y conectado a ventilación mecánica, las primeras informaciones sobre su salud no eran alentadoras; sin embargo, a los días se empezó a recuperar y de a poco se fueron diluyendo los malos augurios.

Su fuerza y ganas de sanarse fueron tan poderosas que en menos de lo presupuestado se empezó a hablar de que ya estaba listo para volver a casa. Y así se cumplió.

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