Juan Javier de Loncomilla pasó de los corridos a las corridas

El reconocido cantante nacional, entrena a diario para competir en los prinicipales Ironman del mundo.

Juan Javier de Loncomilla es conocido gracias a sus rancheras y corridos, pero este intérprete nacional no es sólo eso, pues cuando no está cantando en algún festival se dedica a su otra pasión: correr.

Así es, pues Juan Javier es un atleta de buen nivel, incluso viaja por el mundo para buscar nuevas marcas en el formato de Ironman: "Todo comenzó el 2016 cuando fui a visitar a mi hermano que vive en las Islas Canarias, España. Él corrió el ironman de allá que es el más rudo del circuito, y pude ver a unos viejitos de 70 años corriendo, lo que me motivó tremendamente".

A tanto llegó su compromiso con el deporte que hoy le dedica bastante de su tiempo. "Para poder hacer un ironman hay que tener un fondo de kilómetros. Hay que practicar mucho, porque una prueba como esta no todos los cuerpos la resisten de la misma manera. De hecho, me acuerdo que la primera vez que competí recién a las 24 horas me pude levantar".

Su última competencia fue en Sudáfrica. "Era algo muy entretenido y atemorizante al mismo tiempo. Lo digo porque cuando íbamos en bicicleta pasamos por una zona que era media selvática y en la que se nos cruzaron unos monos que debí esquivar. Unos competidores se dieron porrazos feos cuando los atropellaron. Y el miedo fue mayor porque cuando nos dieron las indicaciones nos pidieron que nadáramos en grupos, pues el mar estaba infestado de tiburones blancos y nos podían comer si andábamos solos", cerró.

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