Por Raúl ÁlvarezLibro explora la historia de “¿Quién Mató a Gaete?”, el disco de Mauricio Redolés que encapsuló la transición
El texto es parte de la colección “Disco Rayado” que ahonda la génesis e impacto de álbumnes icónicos de la música chilena.

A 30 años de la publicación de, quizás, el disco más insigne y recordado de Mauricio Redolés ¿Quién Mató a Gaete? (Sony Music, 1996) cobra nueva vida con la reciente edición de un libro que ahonda en su génesis, referencias, canciones y proceso de grabación. La respuesta al parecer sigue abierta.
Bajo la pluma de Cristofer Rodríguez, investigador de música popular chilena, profesor y magister de la historia chilena contemporánea, aquel álbum no convencional aparecido apenas unos años después del retorno a la democracia regresa a la palestra para poner por delante su legado.
El autor, fanático desde siempre del objeto llamado disco y escritor junto a otras tres plumas del trascendental y recientemente reeditado “200 discos del Rock Chileno, 1962-2012” (Editorial Ocho Libros), ahonda en aquella colección de canciones que no solo se transformó en un disco de “chicha y rock and roll”.
La agudeza y las líricas del también poeta, transformaron el álbum en un “objeto cultural y, a la vez, un repositorio de elementos que explican un momento histórico, social y artístico” precisa Rodríguez en conversación con el diario pop.
Desde su icónica canción anónima que atribuía, entre muchas otras razones, la muerte de Gaete a “un titular de La Cuarta” hasta canciones románticas y a la chilena como “Eh rica” o “Chica poco comunicativa”, el disco ha quedado en historia de la música chilena por ser tan inclasificable como representativo, en un Chile que respiraba bajo la promesa del desarrollo.
En una conversación que tuvo con este diario en 2023, Redolés se explaya aún más agudo: “A Gaete no lo mató solamente un titular de La Cuarta... También lo mató un titular de El Mercurio, un titular de La Tercera. Lo mató Matías del Frío, Cony Santa María.”
Registrado entre diciembre de 1995 y enero de 1996 y lanzado por Sony Music bajo la etiqueta Krater, que buscaba resaltar proyectos más “alternativos”, el álbum contó con el rimbombante nombre de Álvaro Henríquez en la producción, aunque según se puede leer en las páginas del libro, más bien este ofició como una especie de nexo entre Redolés y una compañía multinacional.
El texto también cuenta la historia de Pedro Gaete Soto, un exonerado político muy amigo del cantante y que murió en 2012. En su nombre se encapsuló una serie de reflexiones, críticas y pensamientos agudos que recorren cada personaje y cada cita del álbum. “Una especie de Sgt.Peppers a la chilena”, según teoriza el libro.

¿Quién mató a Gaete? es el noveno libro de la colección editada por La Piedra Redonda Ediciones y que ya cuenta con textos para álbumes de Los Prisioneros, Congreso, La Ley, Los Bunkers, entre otros.
A un mes de su lanzamiento oficial, que contó con la presencia del mismísimo compositor, Rodríguez explica a la barra pop los pormenores de su investigación y por qué es tan importante que los chilenos conozcamos la historia detrás de nuestros discos. Acá va nuestra conversación.
– ¿De dónde salió la idea de hacer un libro específico sobre este disco de Redolés?
Cuando salió el libro sobre “Invisible” de La Ley (Sergio Cancino, 2024) , lo leí y pensé: “por aquí va la cosa”. Me contacté con la editorial, presenté el proyecto y todo avanzó muy rápido. Así llegué a la colección, siempre quise aportar con un libro a ella. Me parecía fascinante que una editorial hiciera este trabajo con la historia discográfica chilena. El objeto “disco” para mí es de un interés particular como objeto cultural y como una especie de repositorio de elementos que explican un momento histórico, social y artístico.

– ¿Cómo fue investigarlo?
Desde el principio decidí que este libro iba a ser una investigación que mezclara historia, periodismo y crónica. No quería hacer un libro de entrevistas actuales, sino trabajar principalmente con fuentes de época. Me interesaba que la voz que apareciera fuera la del año 1996, no la mirada retrospectiva de hoy. Los músicos con el tiempo cambian sus interpretaciones, y yo quería transmitir el espíritu exacto de ese momento histórico.
Por lo mismo, tomé una segunda decisión importante: mostrarle el libro a Mauricio Redolés recién cuando ya estaba impreso. No quise entregarle borradores. En la experiencia periodística uno sabe que a los músicos les gusta controlar su relato, y eso es legítimo, pero aquí yo necesitaba que el relato estuviera bajo mi control como autor.
– Fue una jugada arriesgada, ¿Cómo recibió el libro Redolés?
Mauricio recibió el libro muy bien. Me dijo que le gustó, que estaba bien hecho, que lo había recomendado y mostrado. Incluso quiere comprar ejemplares para venderlos en sus presentaciones. Estuvo presente en el lanzamiento oficial y se mostró muy contento.
Grabación e historia del disco
– El álbum salió justo al medio de una década en que los chilenos se reencuentran con la democracia, ¿Cómo se fue colando esa sensación en el álbum?
Este disco es imposible de analizar sin situarlo en su contexto: la transición. Redolés fue uno de los primeros artistas en darse cuenta de hacia dónde iba ese proceso. Muchos músicos que resistieron durante la dictadura tuvieron dificultad para criticar la democracia recién recuperada, porque, con todos sus “problemas”, era infinitamente mejor que la dictadura. Mauricio, en cambio, se incomodó muy rápido con el nuevo escenario.
En entrevistas de 1996 ya habla de la impunidad, de que hay gente que debería estar presa y no lo está. Treinta años después seguimos viendo lo mismo. Esa herida que no cerró atraviesa todo el disco. La pregunta “¿Quién mató a Gaete?” es una metáfora de esa herida abierta.

– En el libro detallas cómo fue la grabación del LP, incluso precisando algunas creencias históricas, ¿Cómo describirías ese proceso para Redolés?
Existe el mito de que fue un disco lleno de estrellas, producido codo a codo por Álvaro Henríquez. En realidad, Henríquez hace el nexo con Sony, ayuda en la preproducción y participa en un par de canciones, pero el proceso fue muy solitario para Mauricio. Es un disco coral, sí, donde aparecen músicos que después serían figuras importantes, pero no hubo un productor estrella presente durante todo el proceso.
– Incluso Redolés ha dicho que, pese a su importancia, no es su álbum favorito…
También es cierto que no es el disco favorito de Redolés. La experiencia con una multinacional no fue fácil: hubo inseguridades y problemas con la promoción. Después de este disco decidió volver a la independencia, donde grabó trabajos a los que les tiene mucho más cariño.
Redolés para la posteridad
– ¿Cuál será el legado de este disco?
Es el disco que mejor condensa la transición chilena en términos líricos y culturales. Muchos discos de los noventa hablan de su época, pero ninguno concentra con tanta densidad de información ese momento histórico. Cualquiera que quiera evitar este álbum para analizar la transición deja cualquier mirada incompleta. Ahí están las sensibilidades, las ansiedades, las contradicciones de un artista que cruzó la dictadura y la democracia. Es un disco multimedial, chileno, donde conviven radioteatro, poesía, distintos géneros musicales y la experiencia de un artista underground que de pronto graba en una multinacional. Todo eso lo vuelve una pieza clave para entender la cultura de ese período.
– ¿Crees que se ha reconocido lo suficiente su espacio en la música chilena?
Creo que hay una deuda con la figura de Mauricio Redolés. Como poeta se le reconoce más, pero como músico muchas veces se le subestima, como si fuera solo un viejo que canta canciones chistosas. En realidad es un gran compositor. Si uno imagina esas canciones en voces más virtuosas, crecen de manera impresionante. Este disco es uno de los mejores momentos creativos de un artista enorme, que todavía no ha recibido toda la valoración que merece.

¿Quién Mató a Gaete? de Cristofer Rodríguez (2025) puede conseguirse a través de la página oficial de la editorial, librerías y en otros sitios como Buscalibre.
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