Una historia gay de la Guerra del Pacífico que terminó en una novela

Tres caminos a Tacna es el nuevo libro del historiador Rafael Mellafe, quien en clave ficción, indaga sobre la homosexualidad masculina durante los años en que soldados de Chile, Perú y Bolivia, se enfrentaron a muerte en los campos de batalla. Un trabajo que originalmente era una investigación, pero que finalmente tomó una dirección muy diferente. “La homosexualidad era un tema tan tabú que se escondía y no se hablaba de eso”, cuenta el autor a La Cuarta.


Entre partes de batallas, crónicas periodísticas y diarios de soldados escritos en la soledad de la pampa salitrera, el historiador Rafael Mellafe Maturana ha dedicado 27 años a investigar recovecos olvidados de la Guerra del Pacifico. Por ello, en su carrera suma publicaciones sobre el tema como Mitos y verdades de la Guerra del Pacífico, La Guerra del Pacífico: combates navales del 21 de mayo de 1879, entre otros.

Pero el oficio del trabajo en el archivo le permitió comenzar a mirar entre líneas, hacia aquellos silencios que también son parte de una época.

Así, la curiosidad le llevó a trazar una idea de investigación. “Quise estudiar la participación de homosexuales en la Guerra del Pacífico, la que iba enfocada a las actividades que eventualmente pudieron haber ejecutado y de alguna forma sacar alguna conclusión a nivel estadístico”, cuenta en conversación con La Cuarta. “Nunca había leído o visto nada relacionado con el tema. Me intrigó esa falta de información”.

Sin embargo, el proceso fue algo así como un ascenso empinado por un páramo agreste. La investigación quedó trunca al no salvar una condición fundamental. “Fracasó al tener nula información de primera fuente, es decir, cartas, diarios, crónicas, noticias en periódicos, escritos o cualquier otro que me hablase de la homosexualidad en nuestra sociedad, pero no encontré nada de aquello”.

“Aparentemente, la homosexualidad era un tema tan tabú que se escondía y no se hablaba de eso”, agrega.

Por ello, Mellafe optó por tomar otro sendero, esta vez con un punto de llegada claro entre cejas. “Decidí escribir una novela donde los personajes son los que llevan sus propias taras y cargas emocionales y, quizás, de esa manera reflejar la realidad de la época”. Esa historia acaba de llegar a las librerías con el título de Tres caminos a Tacna, editado por Legatum.

Rafael Mellafe

Una batalla decisiva

La trama del texto narra en paralelo las historias independientes de tres jóvenes; un chileno, un peruano y un boliviano. Cada uno carga con algún demonio que debe intentar salvar en medio de las sociedades latinoamericanas del siglo XIX, en que existen rígidas convenciones sociales sobre la vida de los hombres, y además la voz de la Iglesia aún tenía un peso difícil de esquivar.

A pesar de que en principio no se conocen entre sí, todos tienen en común la búsqueda de un espacio propio. Así, uno de ellos descubre y trata de comprender su homoseuxalidad mientras debe hacer frente a un padre conservador, que para evitar las habladurías de la sociedad sobre el comportamiento de su hijo, decide enviarlo a Europa. Otro, deja su país al sufrir abuso sexual, mientras el tercero, debe arrancar de la hacienda donde se crió para alejarse de un crimen cometido a causa de una condición que lo hace disfrutar de la violencia física.

Finalmente, el estallido de la Guerra del Pacífico los lleva hasta el frente, donde terminarán encontrándose -con balazos y sangre de por medio- en la Batalla del Alto de la Alianza o de Tacna (26 de mayo de 1880). Una jornada sangrienta -se estima por sobre los dos mil muertos- que terminó con el triunfo de las armas chilenas, y entre otras consecuencias, marcó la retirada de Bolivia del conflicto.

Monumento al combate del Alto de la Alianza en Tacna, Perú

“Siempre tuve la intención de desarrollar un personaje perteneciente a cada uno de los países en pugna y encontrarlos en Tacna -explica el autor-. Pero es curioso ver cómo los personajes de alguna manera van tomando ‘vida propia’ y lo que uno tenía pensado para ellos va mutando a otra situación cuando se va escribiendo”.

¿Por qué en Tacna? Se trata de un episodio, que pese a su relativo desconocimiento en el dominio público -comparado por ejemplo, con el Combate Naval de Iquique-, fue clave en el desarrollo de la guerra. “Es mi batalla favorita por todas las implicancias que tiene”, asegura Mellafe. “Es la primera en que el grueso de los Ejércitos de los tres países en conflicto se enfrentan en un gran campo de batalla”.

“Después de la derrota aliada en Tacna, las fuerzas bolivianas se refugian en el altiplano para no volver a bajar más en ayuda de sus aliados -agrega-. Por último y dada la negativa aliada de llegar a un acuerdo de paz, se abren las puertas para iniciar la campaña sobre la ciudad de Lima”.

Con la idea en mente, a Mellafe le tomó algo más de un año desarrollar un borrador inicial del libro. Fue un proceso largo; cuenta que primero se documentó con lo que pudo obtener, luego estudió y perfiló a los personajes, y finalmente trabajó la estructura de la novela. “Por la pandemia tuve que quedarme encerrado en casa lo que me dio mucho tiempo para escribir.”

Batalla de Tacna

En busca del rigor histórico

Con disimuladas miradas furtivas en salones, cafeterías, cenas y departamentos en París, los protagonistas despliegan su vida social, con la discreción de quien busca no ser importunado. En el siglo XIX, el cuidado por las formas y el comportamiento eran importantes a la hora de establecer relaciones y contactos sociales. Por ello el autor se aproximó a la sociabilidad homosexual de la época, a partir de la investigación con fuentes alternativas. Aunque se trate de una ficción, cuenta, la idea era apegarse al mayor rigor histórico.

“Afortunadamente hay varios estudios actuales de la sociedad gay en Europa, básicamente en Francia, Italia y Bélgica, del siglo XIX -detalla Mellafe-. Estos hablan de las conductas, lugares donde se juntaban, códigos verbales y no verbales, tipo de vestimentas, etcétera. De aquellos pude extraer mucha información y de cierta manera extrapolarla, a nuestras sociedades”.

¿Alguna pista sobre la situación de los homosexuales en el Ejército chileno durante el conflicto? “No lo sé, no hay documentación que lo asevere”, responde el investigador.

En tanto un evento clave en el devenir histórico chileno, la Guerra del Pacífico ha inspirado varias novelas que bien pueden definirse como ficciones históricas. Entre estas, destacan obras consideradas clásicas, como la épica Adiós al séptimo de línea, del iquiqueño Jorge Inostrosa Cuevas.

Pero en Tres caminos a Tacna, hay un interés por evitar la -como diría Harold Bloom- angustia de las influencias. “La verdad es que me alejé del estupendo libro de Jorge Insotrosa o de la novela Un veterano de tres Guerras [de Guillermo Parvex]”, comenta Mellafe.

“La razón de esto es que ambas no se apegan mucho al rigor histórico y yo quería que la mía fuese lo más históricamente exacta posible, es decir, las mencionadas anteriormente se toman muchas ‘libertades literarias’, mientras que yo quería ser, casi en forma obsesiva, exacto y precios con el contexto y las acción de la época”, explica.

Además del rigor y la aproximación a una arista desconocida para el público, el autor sostiene que el aporte de la novela es indagar sobre el lado más humano del conflicto que desangró a tres países vecinos durante cinco años, y cuyas consecuencias resuenan hasta hoy.

“Creo que aporta la visión de los soldados que estuvieron en batalla al nivel de sus ojos, sentimientos y vivencias -comenta-. De lo crudo, violento y cruel que puede ser el combate entre seres humanos. Pero, repito, a nivel del combatiente, no al nivel del general o de los que estudiamos las contiendas desde una perspectiva mayor”.

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