¿Estás en problemas?: Estudio revela cómo el alcohol afecta la vida sexual

Estudio revela cómo el alcohol afecta la vida sexual
Estudio revela cómo el alcohol afecta la vida sexual

El consumo de alcohol y drogas impacta en la intimidad de las parejas. El estudio reveló sorprendentes hallazgos sobre la relación entre sustancias y la vida sexual.

Las inseguridades más profundas salen a la luz cuando dos personas tienen relaciones sexuales por primera vez. En ese momento de intimidad, existe cierto temor sobre el juicio del cuerpo, desempeño y deseo, lo que puede provocar una significativa ansiedad para algunos.

La excitación sexual es un fenómeno multifacético que implica varios aspectos del cuerpo y la mente, desde el cerebro hasta los nervios y los músculos. Cuando los nervios previos al sexo se vuelven abrumadores, algunas personas consideran consumir algo que las ayude a superar la timidez.

Tanto para calmarse como para sentirse más enérgicos durante el acto sexual, muchos recurren al alcohol o las drogas, con la idea de que estas funcionarán como afrodisíacos beneficiosos. Sin embargo, los expertos advierten que esto es realmente un arma de doble filo.

Durante la última versión de la Encuesta Mundial de Drogas, las drogas que más se utilizan a la hora de tener relaciones sexuales, independiente del género y las preferencias sexuales, son el alcohol, que se usar para desinhibirse al momento de conocer a alguien, ir a una cita o tener sexo; la marihuana, usada para lograr conectar con la sensualidad de los cuerpos; y el éxtasis, que era utilizado en mayor medida por hombres para poder durar más en la cama.

Estudio revela cómo el alcohol afecta la vida sexual
Estudio revela cómo el alcohol afecta la vida sexual

Tabú por las disfunciones sexuales

Son muchas las personas que en vez de tratar el problema de raíz, deciden buscar una solución rápida producto de la alta carga social que tener una disfunción sexual representa, según explica la psicóloga, terapeuta sexual y de parejas, Claudia Ferrer.

“Socialmente, aprendemos un modelo de sexualidad cuyo protagonista es la penetración. Donde “la normalidad sexual” propone seguir un guión de 3 pasos: 1) preliminares 2) coito 3) eyaculación y orgasmo. En ese contexto, la exigencia del guión sexual imperante hace que los hombres se sientan menos hombres si eyaculan antes de tiempo, no logran tener una erección o la pierden, conocido como “tener un gatillazo”, y las mujeres menos atractivas si ven que ellos no lo logran si ellas no logran orgasmar”, asegura la terapeuta.

“Creemos que somos los únicos que estamos pasando por estas dificultades, por eso lo ocultamos. No queremos ser tildados de “anormales”. Si están en pareja, lo viven puertas adentro. El resto se recrimina en su fuero íntimo, culpándose y exigiéndose cumplir el rol aunque no tenga deseo sexual. Es en ese contexto que el uso de alcohol, drogas y algunos fármacos como viagra, ansiolíticos y antidepresivos puede transformarse en una solución parche, provocando así un círculo vicioso que puede desembocar en disfunciones sexuales”, explica Ferrer.

Estudio revela cómo el alcohol afecta la vida sexual
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La ciencia del placer

La sexóloga Carola Fernández explica a La Tercera que la marihuana y el alcohol tienen un impacto en la respuesta sexual porque son depresores del sistema nervioso central.

“En el caso del alcohol hay evidencia que muestra que interfiere sobre la producción de hormonas que son súper importantes de la respuesta sexual, que se demuestra en alteraciones que van desde la disfunción eréctil a la anorgasmia. Las repercusiones negativas sobre la excitación y el orgasmo suelen ser más grandes en hombres que en mujeres para ambas sustancias”, explica la especialista.

El caso de las mujeres es un poco distinto, ya que se reporta una sensación de mayor disfrute. “Tiene que ver con que perciben con más fuerza estímulos táctiles y auditivos, algo que genera una sensación de mayor disfrute y orgasmos que incluso se pueden percibir más intensos. Pero eso no ocurre porque fisiológicamente está ocurriendo algo distinto, sino que es porque la percepción cambia”, asegura Fernández.

El Dr. Rodrigo Santis, jefe de la Unidad de Adicciones de la Red UC CHRISTUS dice al medio antes mencionado que otro de los objetivos de los consumidores es obtener una mayor sensibilidad en el caso del éxtasis y una mayor potencia sexual en el caso de la cocaína.

Sin embargo lo que muchos no saben es que esto es de poca duración, ya que según el experto, “habitualmente se consiguen estos efectos en los primeros consumos, pero en la medida en que el consumo tanto de alcohol como de drogas se hace repetido, disminuye la respuesta sexual normal, disminuyendo también el deseo, dificultando la erección o la capacidad de tener eyaculación u orgasmo”.

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